Las ventas externas de petróleo y gas volvieron a impulsar la balanza comercial del sector energético, que en abril registró el mayor saldo positivo de los últimos años. La combinación de más exportaciones, menores importaciones y precios internacionales favorables fortaleció el aporte a las cuentas externas argentinas.
El sector energético, con Vaca Muerta al frente, volvió a convertirse en uno de los principales sostenes del frente externo argentino. Durante abril, el superávit comercial de combustibles y energía alcanzó los u$s1.402 millones, un nivel récord impulsado por el fuerte crecimiento de las exportaciones y por una marcada reducción de las importaciones.
De acuerdo con el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborado por el INDEC, las exportaciones del rubro sumaron u$s1.554 millones en el cuarto mes del año, lo que representó un incremento interanual del 85,9%.
Uno de los datos más relevantes fue la ausencia de importaciones de gasoil, combustible que un año atrás había explicado gran parte de las compras externas del sector. En esta oportunidad, las adquisiciones se concentraron principalmente en energía eléctrica, gas natural y gasolinas.
El crecimiento respondió tanto a un aumento de las cantidades comercializadas como a la mejora de los precios internacionales. Mientras los volúmenes exportados crecieron 53%, los valores mostraron una suba del 21%, en un contexto global atravesado por la tensión geopolítica en Medio Oriente y su impacto sobre el mercado petrolero.
El principal aporte volvió a provenir del petróleo crudo, que concentró cerca de dos tercios de las ventas externas energéticas. En ese segmento, el aumento interanual superó el 100%, consolidando el peso creciente que adquirió Vaca Muerta dentro de la balanza comercial argentina.
La expansión exportadora también refleja el incremento sostenido de la producción no convencional que el país viene desarrollando desde hace más de una década, especialmente en Neuquén.
A eso se sumó la ampliación de infraestructura de transporte y evacuación de crudo y gas, con obras realizadas en distintas etapas y bajo diferentes administraciones.
Caen las importaciones y mejora el saldo comercial
En paralelo al crecimiento exportador, las compras externas de combustibles mostraron una fuerte contracción. Las importaciones vinculadas al uso económico “combustibles y lubricantes” totalizaron apenas u$s152 millones durante abril, con una baja interanual del 45,4%.
Uno de los datos más relevantes fue la ausencia de importaciones de gasoil, combustible que un año atrás había explicado gran parte de las compras externas del sector. En esta oportunidad, las adquisiciones se concentraron principalmente en energía eléctrica, gas natural y gasolinas.
La reducción de importaciones aparece directamente vinculada al incremento de la producción local y a la mayor capacidad de abastecimiento interno proveniente de Vaca Muerta, especialmente tras la puesta en marcha de nueva infraestructura de transporte de gas.

Tras conocerse los datos oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó: “El sector continúa creciendo y exportando energía argentina al mundo. Hace tan solo dos años heredamos una situación caótica en este sector, que dado el shock externo que está padeciendo el mundo, hubiéramos sido uno de los países más afectados, negativamente”.
Más allá de la disputa política, en el sector existe consenso respecto de que el actual escenario exportador es resultado de un proceso de largo plazo que combinó inversiones privadas, mejoras tecnológicas y expansión de infraestructura estratégica para el transporte energético.
En el acumulado del primer cuatrimestre, las exportaciones energéticas alcanzaron los u$s4.422 millones y representaron el 14,3% del total exportado por el país, la participación más elevada desde 2006.
Por el lado de las importaciones, el monto acumulado fue de u$s578 millones, equivalente apenas al 2,6% del total, el menor nivel de las últimas décadas.
Vaca Muerta gana peso en la economía argentina
Con este desempeño, el saldo comercial energético acumuló un superávit de u$s3.800 millones entre enero y abril, frente a los u$s2.700 millones registrados en igual período del año pasado.
Desde la consultora LCG señalaron que la mejora del balance energético fue uno de los factores centrales para explicar el crecimiento del superávit comercial argentino en lo que va de 2026. No obstante, aclararon que también influyó “la reducción del déficit de los sectores menos dinámicos (que excluyen al agro y a la energía)”.
Además destacaron que el superávit energético acumulado en los últimos doce meses ya ronda los u$s9.000 millones, consolidando un cambio estructural en la balanza comercial del país.
Hacia adelante, las consultoras privadas mantienen perspectivas optimistas para las exportaciones argentinas. LCG proyecta que las ventas externas totales podrían acercarse a los u$s100.000 millones este año, impulsadas en parte por el contexto internacional favorable para la energía.







