La Secretaría de Energía avanzará con una licitación orientada a instalar nueva potencia de respaldo en la red nacional. El plan apunta a mejorar la confiabilidad operativa frente a los picos de demanda y se complementará con obras de transmisión financiadas por el sector privado.
La Secretaría de Energía comenzó a delinear una nueva etapa para la red de electricidad nacional, enfocada en sumar generación de respaldo, ampliar la infraestructura de transporte y consolidar un esquema de inversión basado casi exclusivamente en capital privado.
Así lo expresó el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, durante la apertura de la conferencia regional Adelatam 2026 que se realizó en Buenos Aires con participación de reguladores, distribuidoras, tecnológicas e inversores del sector energético latinoamericano.
La decisión oficial apunta a contener los problemas operativos que enfrenta el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), donde las limitaciones en transporte y generación comienzan a convertirse en un obstáculo para el crecimiento de la demanda y el ingreso de nuevos proyectos eléctricos.
El funcionario confirmó que el Gobierno lanzará en el corto plazo un programa destinado a incorporar generación termoeléctrica modular en nodos considerados críticos para la operación del sistema, especialmente en zonas donde las distribuidoras detectaron mayores riesgos de abastecimiento durante períodos de alta demanda.
Según explicó, la iniciativa busca responder a problemas estructurales de capacidad y confiabilidad que se profundizaron por la falta de inversiones acumuladas en los últimos años.
En paralelo, la administración nacional prepara el llamado a licitación para la obra de transmisión AMBA I, considerada estratégica para aliviar restricciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Generación térmica de electricidad en nodos críticos
Sanfilippo señaló que la Secretaría de Energía trabaja junto a Cammesa en la definición de puntos específicos donde se instalará nueva capacidad térmica. El objetivo es fortalecer la oferta de potencia firme en regiones vulnerables frente a picos de consumo estacionales, especialmente durante el verano.
En ese contexto, el subsecretario aseguró que «en la brevedad va a salir y es importante para el mercado porque lo necesita y lo está pidiendo”.
La decisión oficial apunta a contener los problemas operativos que enfrenta el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), donde las limitaciones en transporte y generación comienzan a convertirse en un obstáculo para el crecimiento de la demanda y el ingreso de nuevos proyectos eléctricos.
La estrategia contempla equipos modulares capaces de instalarse en tiempos relativamente cortos y con mayor flexibilidad operativa, una herramienta que el Gobierno considera clave mientras se desarrollan obras de mayor escala en transmisión.
La obra AMBA I y el nuevo modelo de financiamiento
Uno de los anuncios centrales de la exposición estuvo vinculado a la futura licitación de AMBA I, la primera gran obra de transporte eléctrico que el Gobierno impulsará bajo un esquema de concesión privada.
Sanfilippo precisó que la administración se encuentra “muy próximos a sacar la licitación para la primera obra de infraestructura de transmisión llamada AMBA I bajo un modelo donde el sector privado es el que desarrolla la obra y se le da una concesión para realizarla y por un tiempo mantener la operación y mantenimiento”.
La iniciativa se apoyará en el régimen de concesión de obra pública y transferirá al sector privado la responsabilidad del financiamiento, la construcción y el mantenimiento de la infraestructura.

En el sector energético consideran que este cambio resulta indispensable para destrabar proyectos paralizados desde hace años y atacar uno de los principales cuellos de botella del sistema eléctrico argentino: la saturación de las redes de alta tensión en el AMBA y otras regiones de alta demanda.
La falta de expansión del transporte limita actualmente la incorporación de nueva generación y deteriora la confiabilidad operativa del mercado mayorista.
CAMMESA, subsidios y reforma del mercado
Durante su presentación, el subsecretario también hizo foco en la situación financiera del sistema eléctrico y destacó la recuperación del nivel de cobrabilidad de CAMMESA.
Según detalló, al inicio de la gestión las distribuidoras abonaban apenas el 37% del costo de la energía que adquirían en el mercado mayorista, mientras que actualmente ese porcentaje supera el 97%.
El funcionario vinculó esa mejora con la estrategia oficial de normalización del mercado eléctrico y con la aplicación del decreto 450, orientado a reordenar el funcionamiento del sector y reducir las intervenciones regulatorias implementadas durante las últimas dos décadas.
En esa línea, sostuvo que la intención del Gobierno es “volver a las bases de funcionamiento de un sistema que elimine de forma definitiva las regulaciones de parche”.
La reforma también incluye el fortalecimiento de contratos entre distribuidoras y generadoras, mecanismos de planificación de largo plazo y una redefinición del rol de CAMMESA, que dejaría de intervenir en funciones ajenas a la administración y despacho del sistema.







