La provincia puso en marcha el proceso para concesionar uno de los bloques que volvió a control estatal luego de la reconfiguración de activos de la petrolera nacional. El área es de baja producción, pero con infraestructura disponible y posibilidades de mejora operativa.
Petrominera Chubut, empresa que participa activamente en la exploración y explotación de hidrocarburos en la Cuenca del Golfo San Jorge, inició formalmente el proceso para adjudicar la explotación del área hidrocarburífera Restinga Alí, uno de los bloques que YPF revirtió a la provincia en el marco de su estrategia de concentración de inversiones.
La convocatoria, de alcance nacional e internacional, fue publicada en el Boletín Oficial y establece que los interesados podrán adquirir los pliegos hasta el 31 de agosto, fecha en la que también se realizará la apertura de ofertas en la sede de la empresa provincial, en Comodoro Rivadavia.
Restinga Alí no se encuentra entre los yacimientos de mayor rendimiento de la Cuenca del Golfo San Jorge. Al momento de su devolución a la provincia, la producción rondaba los 44 metros cúbicos diarios de petróleo, de acuerdo con registros oficiales del sector energético.
La licitación representa un paso clave para definir el futuro de un activo que actualmente es operado de manera transitoria por Copesa.
El procedimiento permitirá determinar si existen empresas dispuestas a asumir la explotación de un área de escala reducida, aunque con infraestructura instalada y posibilidades de mejora operativa.
Un bloque de baja producción que busca inversores
Restinga Alí no se encuentra entre los yacimientos de mayor rendimiento de la Cuenca del Golfo San Jorge. Al momento de su devolución a la provincia, la producción rondaba los 44 metros cúbicos diarios de petróleo, de acuerdo con registros oficiales del sector energético.
Sin embargo, distintas fuentes vinculadas a la actividad consideran que existen oportunidades para incrementar esos niveles mediante una gestión más eficiente y nuevas inversiones. Algunas estimaciones privadas sostienen que el bloque podría alcanzar producciones cercanas a los 70 metros cúbicos diarios bajo un esquema operativo optimizado.
A diferencia de otros activos maduros de Chubut, que fueron transferidos a operadores privados mediante acuerdos de compraventa, Restinga Alí regresó directamente a la órbita provincial para que se definiera un nuevo concesionario a través de una licitación pública.
Mientras Restinga Alí opera con volúmenes relativamente acotados, áreas como Manantiales Behr registran producciones cercanas a los 4.000 metros cúbicos diarios, lo que evidencia la distancia entre ambos desarrollos en términos de escala y rentabilidad.
En Chubut, una oportunidad para empresas de menor porte
Pese a esas limitaciones, el bloque podría despertar interés entre compañías independientes, firmas de servicios petroleros o actores que buscan incorporarse al negocio de operación de áreas hidrocarburíferas.
En el sector destacan que Restinga Alí cuenta con instalaciones ya desarrolladas y una infraestructura que reduce las necesidades de inversión inicial respecto de otros proyectos.
Además, hasta los últimos años de su operación bajo control de YPF, el área fue escenario de trabajos exploratorios y de la incorporación de equipamiento que continúa disponible.

Esa condición abre la posibilidad de que el bloque resulte atractivo para operadores enfocados en proyectos de menor escala o incluso para esquemas de trabajo complementarios con áreas cercanas.
Algunos analistas consideran que podría existir interés en articular su desarrollo con operaciones vinculadas a Manantiales Behr, una modalidad que tuvo antecedentes durante la gestión de YPF en la zona.
El debate por los pasivos ambientales sigue abierto
Mientras avanza el proceso licitatorio, la discusión sobre los compromisos ambientales asociados a Restinga Alí continúa vigente. El área presenta características particulares debido a la existencia de instalaciones offshore y a la complejidad que implica su monitoreo y eventual remediación.
En el acuerdo de reversión aprobado por la Legislatura provincial, YPF comprometió un aporte de 25 millones de dólares destinado a afrontar eventuales contingencias ambientales que pudieran surgir luego del traspaso del bloque a la provincia.
No obstante, ese punto volvió recientemente al centro del debate político. El diputado nacional José Glinski cuestionó los términos del convenio y planteó que los fondos previstos podrían resultar insuficientes frente a los pasivos acumulados durante décadas de actividad hidrocarburífera.
El legislador impulsa iniciativas orientadas a garantizar tareas de saneamiento y remediación ambiental, en una discusión que incluye la situación de los 84 pozos offshore y otros pasivos comprendidos dentro de las cláusulas de indemnidad incorporadas al acuerdo de reversión.






