La provincia le otorgó las concesiones de explotación de Medianera y Rinconada-Puesto Morales por un plazo de 10 años. La decisión busca recuperar actividad en los yacimientos maduros tras la salida de Madalena Energy, cuya quiebra derivó en la rescisión de los contratos.
El Gobierno de Río Negro avanzó con la adjudicación de las áreas hidrocarburíferas Medianera y Rinconada-Puesto Morales a la empresa Geopetrol, en el marco de un proceso licitatorio impulsado para garantizar la continuidad operativa de dos yacimientos convencionales que atravesaban una situación crítica.
La medida fue oficializada mediante el Decreto N° 548/26, firmado por el gobernador Alberto Weretilneck, y contempla concesiones de explotación por un período de diez años a partir de la entrada en vigencia de los contratos.
Entre los incentivos contemplados por la Provincia se incluyó una reducción de la alícuota de regalías al 6%, con el objetivo de mejorar la viabilidad económica de los proyectos y favorecer la continuidad de la actividad.
La decisión llega luego de que la Provincia resolviera retirar las concesiones que estaban en manos de Madalena Energy, compañía que acumuló incumplimientos operativos, registró un deterioro progresivo de sus instalaciones y terminó declarada en quiebra por la Justicia.
Con la incorporación de un nuevo operador, la administración provincial busca evitar la paralización de la actividad, sostener la producción remanente de los campos y preservar las fuentes laborales vinculadas al sector petrolero en la región de Catriel.
La adjudicación se concretó tras el Concurso Público Nacional e Internacional N° 02/25, convocado para seleccionar empresas con capacidad técnica y financiera para operar activos convencionales de alta madurez. Del proceso participaron Geopetrol Drilling S.A., Petrolsur Energía S.A. y la unión transitoria conformada por Titanium Energy S.A. y Emepa S.A.
El plan de inversiones para los yacimientos de Río Negro
Los dos bloques adjudicados poseen una extensa historia productiva que se remonta a la década de 1960.
Sin embargo, el paso de los años y el creciente porcentaje de agua asociado a la extracción redujeron significativamente la rentabilidad de las operaciones, obligando a diseñar condiciones especiales para atraer inversiones.
Entre los incentivos contemplados por la Provincia se incluyó una reducción de la alícuota de regalías al 6%, con el objetivo de mejorar la viabilidad económica de los proyectos y favorecer la continuidad de la actividad.
Para el área Medianera, Geopetrol presentó un programa que prevé una inversión de USD 605.000 durante los primeros dos años bajo el denominado Plan de Continuidad Operativa. A ello se suma un Plan de Desarrollo e Inversiones de USD 1,6 millones para el resto del período concesionado.
En el caso de Rinconada-Puesto Morales, la empresa comprometió desembolsos por USD 1,4 millón en la etapa inicial y otros USD 2,54 millones para los ocho años posteriores.
La secretaria de Hidrocarburos de Río Negro, Mariela Moya, sostuvo que se tratan de «yacimientos maduros, con condiciones técnicas y económicas complejas. Por eso la Provincia diseñó un proceso que permita atraer operadores con capacidad real de inversión, continuidad operativa y compromiso con el desarrollo regional”.

Según detalló, la nueva concesionaria prevé asumir formalmente la operación desde el 1 de junio, garantizando la continuidad del personal y el reconocimiento de su antigüedad laboral.
La quiebra de Madalena y el final de una etapa
La licitación se convirtió además en el primer proceso realizado por Río Negro sobre concesiones vencidas o no prorrogadas durante los últimos dos años.
La provincia avanzó con este esquema para evitar el abandono de instalaciones y asegurar la continuidad productiva en áreas que habían quedado sin perspectivas de inversión.
El caso más emblemático fue el de Madalena Energy Argentina, subsidiaria de la canadiense Centaurus Energy.
La empresa había tenido presencia en desarrollos no convencionales de Neuquén, particularmente en el bloque Coirón Amargo Sur Este (CASE), pero la necesidad de financiar costosas campañas de perforación terminó afectando su situación financiera.
Tras desprenderse de esos activos en 2021 mediante la venta de su participación a Pan American Energy, la compañía concentró su actividad en campos convencionales de Río Negro.
Sin embargo, la falta de inversiones para sostener la producción aceleró el deterioro operativo y profundizó sus problemas económicos.
Finalmente, el 6 de mayo pasado, el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N° 3 de Cipolletti declaró la quiebra de la firma y ordenó la liquidación de sus bienes para afrontar las deudas acumuladas.
En paralelo, el Decreto N° 548/26 también declaró desierta la licitación correspondiente al área Las Bases, debido a la ausencia de ofertas. Como consecuencia, ese activo continuará bajo administración provincial hasta que se defina un nuevo esquema para su desarrollo.







