El proceso incluyó activos de explotación y exploración, y mostró participación de empresas en zonas aún sin actividad, lo que amplía el alcance de la convocatoria.
Mendoza dio un nuevo paso en su estrategia energética al avanzar con la apertura de los sobres económicos de una licitación nacional e internacional de áreas hidrocarburíferas.
La instancia permitió conocer cinco propuestas concretas para cuatro bloques, en un proceso que vuelve a mostrar movimiento en el segmento upstream provincial.
La apertura de los sobres B —correspondientes a las ofertas económicas— se realizó luego de la evaluación técnica, legal y financiera que tuvo lugar en febrero, cuando se analizaron los antecedentes de las compañías interesadas.
Venoil SA y Geopetrol Drilling SA ofertaron por El Manzano; Hattrick Energy SAS lo hizo por Atuel Exploración Sur; Petroquímica Comodoro Rivadavia SA presentó su propuesta para Río Atuel; y Petróleos Sudamericanos SA ofertó por Atamisqui.
De las seis firmas que participaron inicialmente, cinco cumplieron con los requisitos establecidos y accedieron a esta etapa.
Durante el acto, encabezado por la Comisión de Adjudicación, se presentaron propuestas tanto para áreas en producción como para bloques exploratorios.
Venoil SA y Geopetrol Drilling SA ofertaron por El Manzano; Hattrick Energy SAS lo hizo por Atuel Exploración Sur; Petroquímica Comodoro Rivadavia SA presentó su propuesta para Río Atuel; y Petróleos Sudamericanos SA ofertó por Atamisqui.
Un dato relevante del proceso es que dos de las áreas incluidas son exploratorias y actualmente no registran actividad.
Este aspecto marca un cambio respecto de convocatorias anteriores, al incorporar interés por activos con potencial aún no desarrollado.
Interés por exploración
La participación en bloques sin producción activa refleja una ampliación en el perfil de inversión. Las empresas no solo apuntan a optimizar campos existentes, sino que también evalúan oportunidades en zonas con potencial geológico, lo que puede derivar en nuevas campañas exploratorias y eventual incorporación de reservas.
Desde el Gobierno provincial destacaron el resultado de esta etapa como un indicador de continuidad en la política energética.
“Que hoy tengamos ofertas económicas concretas, incluso en áreas exploratorias sin actividad, es una señal muy positiva: confirma el potencial de nuestros recursos y la confianza en un marco de reglas claras y previsibilidad para invertir”, afirmó la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
La funcionaria también remarcó la línea de trabajo que sostiene este tipo de procesos: “Este avance no es casual, sino resultado de una política pública orientada a ordenar el sector, generar previsibilidad, fortalecer la seguridad jurídica y facilitar procesos más ágiles”.
En ese marco, la provincia busca consolidar un esquema de licitación continua y mayor apertura a operadores, con el objetivo de sostener la actividad en un contexto de madurez de varias áreas convencionales.
Impacto en la actividad y foco en cuencas maduras
Desde el área técnica, el foco está puesto en el efecto que estas adjudicaciones pueden tener sobre la actividad económica.
“Este tipo de procesos, con licitación continua y procedimientos ágiles, permite generar oportunidades reales para poner equipos en el campo, reactivar áreas y sostener actividad económica en Mendoza”, explicó el director de Hidrocarburos, Lucas Erio.
La reactivación de bloques, especialmente en cuencas maduras, tiene impacto directo sobre la cadena de valor: servicios petroleros, proveedores locales, logística y empleo. En ese sentido, el rol del convencional sigue siendo central dentro de la matriz productiva provincial.
“Los campos convencionales no se gestionan solos: requieren incentivos, tecnología, operadores enfocados y control estatal con estándares y seguimiento”, sostuvo Latorre.

Y agregó: “Esto nos ha permitido ser la provincia con la menor tasa de declinación del país en campos convencionales en el período pospandemia, incluso con momentos de crecimiento de la producción”.
Más competencia en Mendoza
Otro aspecto destacado es el incremento en la participación empresaria respecto de procesos anteriores. Mendoza pasó de escenarios con baja concurrencia —como en 2019, cuando se registró una sola oferta— a licitaciones con múltiples jugadores.
“En total, ocho compañías participaron de las últimas licitaciones y presentaron ofertas, evidenciando un interés sostenido por invertir en la provincia”, señaló Erio.
Este mayor nivel de competencia no solo mejora las condiciones de adjudicación, sino que también eleva los estándares en términos de inversión comprometida y desarrollo operativo.
Tras la apertura de los sobres económicos, el proceso continuará con la evaluación de las propuestas y la elaboración del decreto de adjudicación.
Una vez publicado en el Boletín Oficial, se otorgarán los permisos de exploración o concesiones de explotación, habilitando el inicio de actividades en las áreas asignadas.
Integración entre convencional y no convencional
La estrategia energética de Mendoza combina la reactivación de campos maduros con el desarrollo de recursos no convencionales.
En paralelo a estas licitaciones, la provincia avanza en proyectos vinculados a Vaca Muerta Mendoza, con iniciativas piloto y expansión del conocimiento del recurso.
El enfoque se apoya en tres ejes: ampliar la exploración para reducir incertidumbre y certificar reservas, mejorar la eficiencia en áreas en producción mediante técnicas específicas y fortalecer la infraestructura necesaria para sostener y escalar la actividad.
El objetivo es articular ambos segmentos —convencional y no convencional— en un esquema que permita mantener la producción en el corto plazo y generar condiciones para su crecimiento en el futuro.







