YPF ratificó que no habrá modificaciones a los valores, tras el vencimiento del plazo de amortiguación anunciado. El cambio en la demanda y la expectativa por el precio internacional de los combustibles.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, descartó variaciones en el corto plazo en el precio de los combustibles en las estaciones de servicio, al ratificar la vigencia del armado financiero que actúa como amortiguador ante los saltos bruscos del barril de crudo Brent a nivel mundial.
«No va a haber picos este año, va a haber estabilidad en el precio«, afirmó al resaltar que la política se mantiene aún ante la perspectiva de una baja del precio del petróleo que en los últimos días cayó por debajo de los 100 dólares.
Esta estrategia busca desvincular el comportamiento local de las bruscas oscilaciones que exhibe el escenario externo, decisión de YPF y el resto de las petroleras que generó un «buffer» de precios que congeló de manera virtual los valores de los combustibles en los surtidores locales mientras se desarrolla el conflicto en Medio Oriente.
La demanda empezó a ser elástica. ¿Qué significa eso? Que con aumentos de precio cae el consumo
La meta central consiste enevitar traslados directos e inmediatos que desestabilicen los presupuestos de las familias y de los sectores productivos.
El mecanismo implementado recibió el nombre de cuenta compensadora o “buffer de precios”, un esquema diseñado para absorber los picos de aumento internacionales.
El directivo ratificó la extensión de esta medida por un período adicional con el fin de consolidar la previsibilidad en los surtidores, y de este modo, los costos locales se rigen mediante un promedio móvil en lugar de reaccionar de forma lineal ante cada novedad internacional.
“Continuaremos aplicando el sistema de ‘buffer de precios’ por hasta 45 días adicionales, con el propósito de no trasladar sobresaltos en el surtidor”, detalló Marín al referirse a la continuidad de la iniciativa.
Mediante este método, la empresa absorbe el impacto de las subas externas en momentos críticos y planifica la recuperación de esos márgenes de manera paulatina cuando el mercado internacional ingresa en una fase de mayor estabilidad.

El titular de la firma energética enfatizó que este proceso no representa una intervención estatal tradicional ni una política de subsidios ocultos. La dirección de la empresa defiende la vigencia del libre mercado y aclara que cada actor de la cadena percibe los valores correspondientes a su actividad. La diferencia radica en la administración temporal del impacto hacia el usuario final.
Los cambios en el mercado de las naftas
“No hay ni precios fijos ni subsidios ni congelamiento, nada. YPF va a financiar a los consumidores para no generar un pico en el valor de la nafta y que le rompa su economía”, remarcó el ingeniero.
De acuerdo con su visión, esta forma de financiamiento mutuo representa un pacto de confianza recíproca entre la compañía energética y su amplia base de clientes en todo el territorio nacional.
El impacto de los incrementos en los surtidores locales genera modificaciones en la conducta de los automovilistas, un fenómeno que la empresa sigue de cerca.
Durante las etapas de mayor estabilidad, el combustible suele mostrar un comportamiento inelástico, donde la demanda se mantiene estable más allá de las variaciones del valor. Sin embargo, el escenario actual muestra signos de cambio en este indicador.
“La demanda empezó a ser elástica. ¿Qué significa eso? Que con aumentos de precio cae el consumo”, advirtió Marín sobre el panorama comercial actual. Este diagnóstico encendió alarmas operativas, ya que la caída en las ventas directas afecta la recaudación de una compañía que factura cifras multimillonarias al año en concepto de provisión de naftas y gasoil.
La lógica del amortiguador plantea también un sendero de retorno para cuando las condiciones externas mejoren y el barril de petróleo regrese a valores históricos promedio. Marín anticipó que, una vez superada la emergencia internacional, existirá una etapa donde los precios locales podrían mantenerse estables para saldar los saldos diferidos durante la crisis.
“Luego si hay que bajar la nafta 10%, 5%, 3%, lo que sea, la haremos a partir de ahí. Eso es lo que estamos haciendo en YPF”, precisó el directivo respecto a los pasos futuros. La conducción de la petrolera confía en que la normalización del flujo de crudo internacional abrirá la puerta a un esquema de reducción de valores en los surtidores locales.







