En una medida inédita, Prefectura intimó a los profesionales a retomar la prestación del servicio. La navegación sigue paralizada en todo el país.
El conflicto desatado tras la publicación del Decreto 609, que desreguló la actividad de los prácticos y baqueanos, sumó un nuevo punto de tensión con la decisión de Prefectura Naval Argentina de intimar formalmente a los profesionales.
En un Edicto publicado en el Boletín Oficial, PNA “NOTIFICA e INTIMA a los profesionales (…) a la inmediata puesta a disposición de sus servicios profesionales de practicaje / pilotaje, para cumplir de manera regular y reglamentaria las funciones previstas”.
El mensaje publicado por el titular de la Prefectura agrega que además de las sanciones disciplinarias previstas en el decreto, “la realización de cualquier acción tendiente a facilitar una medida de fuerza destinada a interrumpir el servicio de practicaje / pilotaje podrá quedar captada en las previsiones del Código Penal de la Nación Argentina – Delitos contra la seguridad del tránsito y de los medios de transporte y de comunicación”.
El inédito edicto se suma a las intimaciones que en forma presencial realizó la fuerza durante la jornada de ayer, cuando visitó distintos puertos e incluso domicilios de los prácticos para comunicarles la exigencia de retomar el trabajo.
La falta de actividad se siente tanto en el sector agroindustrial, con la incapacidad de trasladar parte de la cosecha, así como de la industria, los combustibles y la minería
Por su parte, los prácticos manifestaron sus cuestionamientos al decreto impulsado por el ministerio de Desregulación.
La Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante publicó un comunicado señalando los riesgos de seguridad que generaría el nuevo esquema.
La entidad, así como otras asociaciones que representan a los prácticos, puso el foco especialmente en la posibilidad de que ya no haga falta contratar sus servicios ante ciertas condiciones, y sea un capitán extranjero quien dirija al buque en los ríos argentinos.

“Resulta contrario a los principios de la buena práctica náutica promover o asumir operaciones cuando puedan verse comprometidas la seguridad operacional, la integridad de las personas, la protección del ambiente o el patrimonio de los distintos actores involucrados, con las eventuales responsabilidades civiles y penales que ello podría generar”, advirtieron.
Y destacaron en la misma línea que “la experiencia de los capitanes y baqueanos constituye un componente esencial para garantizar una navegación segura, eficiente y jurídicamente sustentable”.
La falta de prácticos se siente en todo el país
La actividad portuaria continúa virtualmente paralizada, mientras diversas estimaciones privadas estiman en más de 140 buques que no avanzaron en su cronograma de navegación por la falta de prácticos.
Según trascendió, la falta de actividad se siente tanto en el sector agroindustrial, con la incapacidad de trasladar parte de la cosecha, así como de la industria, los combustibles y la minería.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) manifestaron que el sector ve “con mucha preocupación” el conflicto, aunque señalaron que no se considera formalmente un paro debido a que al tratarse de profesionales independientes “muchos decidieron no tomar nuevos trabajos hasta conocer el verdadero alcance de la reforma”.
En el sector energético, en tanto, un buque de transporte pesado (White Marlin), que transporta en cubierta una flota de embarcaciones especializadas destinadas a la construcción de la terminal offshore y monoboyas de carga en Punta Colorada para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur -VMOS-, permanece bloqueado y no pudo ingresar al muelle.

Según informaron las empresas involucradas en el proyecto en un comunicado, “la falta de practicaje también mantiene inmovilizados o demorados otros equipos de apoyo, como el remolcador Tua y el buque especializado Skandi Patagonia”.
“Esto frena el traslado de materiales pesados, ductos y estructuras, interrumpe maniobras costeras y marítimas, y genera demoras y sobrecostos en una de las obras de infraestructura energética más relevantes en ejecución”.
Si bien no hay cifras oficiales, se estiman pérdidas millonarias por las demoras en la navegación, mientras el conflicto continúa.
En tanto, trascendieron diversos contactos entre el gobierno nacional y las cámaras que agrupan a los prácticos, aunque los profesionales mantendrían como requisito excluyente para cualquier negociación la suspensión del decreto 609, publicado el pasado viernes 31 de julio.







