Tras más de un mes de vigencia del mecanismo que buscó desacoplar el valor local de la volatilidad internacional del crudo, las principales empresas del sector analizarán si trasladan a los surtidores el aumento acumulado del barril y la reciente actualización impositiva aplicada por el Gobierno nacional.
El acuerdo de estabilización de los precios que las principales petroleras implementaron a comienzos de abril llegó a su fin y el sector ya anticipa una nueva etapa de discusión sobre los precios de los combustibles.
El mecanismo, impulsado por YPF junto a otras compañías refinadoras y productoras, había permitido moderar durante 45 días el impacto de la fuerte escalada internacional del petróleo sobre los surtidores argentinos.
Dentro del sector energético local consideran poco probable un regreso a los valores previos a la crisis internacional, cuando el barril rondaba los USD 60. Las proyecciones privadas hoy ubican un precio de equilibrio cercano a los USD 90.
Con el vencimiento del esquema, las empresas deberán resolver ahora si trasladan parcialmente los mayores costos acumulados durante las últimas semanas y el reciente incremento de la carga tributaria dispuesto por el Gobierno nacional.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que este lunes habrá una reunión entre las principales compañías del sector para evaluar el escenario y definir una postura común. Recién después de ese encuentro se conocerá la decisión oficial sobre eventuales ajustes en los precios de venta al público.
Cómo funcionó el mecanismo de precios para los combustibles
El acuerdo vigente desde el 1° de abril había sido alcanzado entre YPF, Shell, Axion, Puma y otras firmas vinculadas a la cadena petrolera. La iniciativa buscó evitar que la volatilidad internacional impactara de manera inmediata sobre el mercado interno.
La diferencia entre el precio real y el valor de referencia quedaba asentada en cuentas compensadoras entre productores y refinadores, con la expectativa de equilibrarse más adelante si el crudo internacional retrocedía.
YPF definió el sistema como un esquema de “buffer” o amortiguador de precios, articulado entre distintos actores de la industria: productores como Tecpetrol, Pluspetrol y Fénix; refinadoras como Raízen y Trafigura; e integradas como YPF, Axion y Puma.
Actualmente, aunque el petróleo internacional mostró cierta baja en las últimas ruedas, el barril continúa muy por encima de los niveles utilizados como referencia en el mercado local.
El petróleo aflojó, pero persiste la incertidumbre
En los últimos días el mercado energético global registró una corrección importante. dentro del sector energético local consideran poco probable un regreso a los valores previos a la crisis internacional, cuando el barril rondaba los USD 60. Las proyecciones privadas hoy ubican un precio de equilibrio cercano a los USD 90. Actualmente, el Brent se negocia alrededor de los USD 104,49.

El WTI descendió hasta los USD 95 por barril, mientras que el Brent cayó a la zona de USD 101. El movimiento se produjo tras el anuncio de un “memorándum de entendimiento” entre Washington y Teherán para abrir un período de conversaciones de 30 días.
Sin embargo, el escenario continúa siendo inestable. Según informó Reuters, el acuerdo no contempla aspectos centrales vinculados al programa nuclear iraní, por lo que el mercado todavía mantiene reservas sobre la evolución futura del conflicto y su impacto sobre la oferta global de crudo.
En ese contexto, dentro del sector energético local consideran poco probable un regreso a los valores previos a la crisis internacional, cuando el barril rondaba los USD 60. Las proyecciones privadas hoy ubican un precio de equilibrio cercano a los USD 90.
La presión impositiva vuelve al centro del debate
A la tensión internacional se sumó además la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el combustibles líquidosque el Gobierno oficializó el pasado 30 de abril y comenzó a regir desde el 1° de mayo.
La suba fue de 0,5%, aunque todavía no quedó claro si las petroleras absorbieron ese costo o si lo trasladarán finalmente al consumidor. El ajuste representa una carga adicional de $11,035 por litro.
En la estructura actual de precios, el petróleo representa cerca del 40% del valor final de los combustibles. El porcentaje restante corresponde a impuestos, refinación, logística, biocombustibles y márgenes comerciales.
Menor consumo y cautela empresarial
El contexto económico también influye sobre las decisiones de las petroleras: las ventas de combustibles registraron en marzo una caída interanual del 1,8%.
La nafta súper fue uno de los segmentos más afectados, con un retroceso del 4,1%, reflejo de la pérdida de poder adquisitivo y de una menor utilización de vehículos particulares.
Ahora, con el fin del esquema y la necesidad de recomponer márgenes, el mercado espera definiciones que podrían volver a modificar el precio de los combustibles en todo el país.






