Hay preocupación por la logística de dos monoboyas indispensables para el oleoducto VMOS. Las empresas involucradas evalúan alternativas para preservar el cronograma de una obra clave para ampliar las exportaciones de crudo.

La guerra en Medio Oriente comenzó a impactar en la planificación logística de algunos proyectos energéticos internacionales y Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) no es una excepción.

La principal preocupación está vinculada al traslado de dos monoboyas que se construyen en Emiratos Árabes Unidos y que serán fundamentales para el funcionamiento de la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro.

La prioridad de las compañías participantes es mantener el cronograma de ejecución y evitar cualquier demora que afecte la puesta en marcha del sistema exportador.

Durante la Conferencia Anual de Arpel, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, expresó: “Esperemos que termine pronto el conflicto”, al referirse a un escenario que podría afectar las cadenas de suministro vinculadas al proyecto.

Las estructuras deberán salir desde el Golfo Pérsico y atravesar rutas marítimas que hoy presentan mayores niveles de riesgo debido a la situación geopolítica. El foco está puesto especialmente en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores más relevantes para el comercio energético global.

Las monoboyas constituyen una pieza esencial del esquema exportador diseñado para el VMOS. A través de ellas se realizará la carga de buques VLCC (Very Large Crude Carrier), embarcaciones capaces de transportar hasta dos millones de barriles de crudo por viaje.

La elección de Punta Colorada respondió, entre otros factores, a las condiciones naturales de profundidad de sus aguas, que permiten la operación de este tipo de embarcaciones de gran porte y favorecen una reducción significativa de los costos logísticos asociados a la exportación.

Alternativas para evitar retrasos en la obra

El sistema prevé la instalación de dos monoboyas que operarán de manera complementaria. Mientras una se encuentre realizando tareas de carga, la otra podrá destinarse a las maniobras de amarre de los buques. Durante las primeras etapas del proyecto también funcionarán como respaldo operativo.

Fuentes vinculadas a la iniciativa indicaron que existen alternativas disponibles en caso de que la situación regional complique la entrega del equipamiento previsto originalmente. Entre las opciones evaluadas figura la posibilidad de que la empresa proveedora aporte dos monoboyas actualmente operativas en otra región alejada de la zona de conflicto.

La prioridad de las compañías participantes es mantener el cronograma de ejecución y evitar cualquier demora que afecte la puesta en marcha del sistema exportador.

El VMOS representa una inversión cercana a los US$3.000 millones y es impulsado por YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol.

El proyecto contempla la construcción de un oleoducto de 437 kilómetros entre Vaca Muerta y Punta Colorada, además de estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento e infraestructura portuaria.

Un proyecto clave para las exportaciones de Vaca Muerta

Las obras presentan un avance cercano al 70% y durante este año se prevé finalizar varias instalaciones consideradas críticas para el inicio de las pruebas operativas. Entre ellas figuran la cabecera de bombeo ubicada en Allen y los primeros tanques de almacenamiento construidos en la costa rionegrina.

VMOS
Las obras del VMOS presentan un avance cercano al 70% y durante este año se prevé finalizar varias instalaciones consideradas críticas para el inicio de las pruebas operativas.

La terminal marítima constituye uno de los componentes más complejos del desarrollo. Allí se construyen seis tanques con capacidad de 120.000 metros cúbicos cada uno y un sistema de conexión que vinculará la costa con los puntos de carga ubicados mar adentro.

El diseño contempla además un ducto submarino que transportará el petróleo hasta las monoboyas ancladas al lecho marino.

La primera etapa permitirá movilizar alrededor de 180.000 barriles diarios y habilitaría la primera operación de exportación entre enero y febrero de 2027.

Posteriormente, el sistema alcanzará una capacidad de 550.000 barriles diarios durante la segunda mitad de ese mismo año, con potencial para expandirse hasta los 700.000 barriles.

Actualmente Argentina produce cerca de 900.000 barriles diarios de petróleo y exporta aproximadamente 300.000. Con el VMOS en operación plena, la industria proyecta alcanzar un millón de barriles diarios destinados a los mercados internacionales.

En paralelo, Marín consideró recientemente que el contexto global también puede favorecer otros desarrollos energéticos locales. “El proyecto Argentina LNG está y va. Pero la guerra en Medio Oriente podría acelerar la expansión”, afirmó al referirse al proyecto argentino de GNL.

Según explicó, las interrupciones registradas en instalaciones de Qatar están impulsando la búsqueda de nuevos proveedores y fortaleciendo el interés por alternativas de abastecimiento fuera de las zonas de conflicto.

“Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Creo que la guerra va a impulsar fuertemente la expansión del proyecto”, detalló.

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