La sociedad entre la ferroviaria mexicana y el gigante tecnológico estadounidense se posiciona en una licitación clave para el sistema de cargas, mientras las provincias —con Santa Fe a la cabeza— impulsan un modelo federal de gestión e integración al esquema exportador.
La inminente privatización de Belgrano Cargas y Logística (BCyL) comienza a delinear un escenario de fuerte competencia internacional y reconfiguración del mapa logístico argentino.
En ese contexto, la alianza estratégica entre la mexicana Grupo México Transportes (GMXT) y la estadounidense Wabtec aparece como uno de los movimientos más relevantes en la antesala de la licitación que impulsa el gobierno nacional.
El acuerdo combina la experiencia operativa de GMXT —uno de los principales jugadores ferroviarios de América del Norte, con presencia en México y Estados Unidos— con el desarrollo tecnológico de Wabtec, proveedor global de locomotoras, sistemas digitales y soluciones de eficiencia ferroviaria.
El objetivo: competir por la operación de una red clave que transporta actualmente unas 7,5 millones de toneladas anuales, principalmente granos, derivados agroindustriales y cargas regionales.
Belgrano Cargas: Un activo estratégico en disputa
La privatización contempla la operación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que conectan regiones productivas del NOA, NEA y Cuyo con los principales puertos del país, especialmente en el Gran Rosario. Se trata de un activo central para mejorar la competitividad logística en un país con altos costos de transporte terrestre.
El proceso de privatización generó expectativas en diversos sectores productivos. En el agro, la posibilidad de reducir costos logísticos es central: el transporte ferroviario puede ofrecer tarifas significativamente más bajas por tonelada-kilómetro en comparación con el camión.
En términos de eficiencia, el ferrocarril aún tiene un amplio margen de mejora en Argentina: hoy representa una porción significativamente menor del transporte de cargas respecto de otros países exportadores, lo que encarece la salida de productos al exterior.

De allí que el proceso de desinversión estatal impulsado por la administración de Javier Milei busque atraer capital privado que modernice infraestructura, material rodante y sistemas de gestión.
La variable Santa Fe: puertos, federalismo e integración
En paralelo al interés de actores internacionales, la provincia de Santa Fe viene jugando un rol activo en la discusión sobre el futuro del sistema ferroviario. Desde el gobierno provincial se presentó ante Nación una propuesta que apunta a garantizar una mayor participación de las provincias en la gestión del Belgrano Cargas, con foco en la articulación con el complejo agroexportador del Gran Rosario.
Santa Fe plantea la necesidad de que el nuevo esquema concesionado contemple:
- Accesos ferroviarios eficientes a los puertos del Gran Rosario, que concentran más del 70% de las exportaciones agroindustriales del país.
- Un modelo de tarifas competitivo y transparente, que incentive el uso del tren frente al camión.
- Participación público-privada con control federal, evitando la concentración en un solo operador con poder dominante sobre corredores clave.
- Integración logística multimodal, con nodos que conecten tren, camión y vías navegables, incluyendo la Hidrovía Paraná-Paraguay.
- Además, la provincia busca asegurar que la futura concesión contemple inversiones en playas ferroviarias, accesos portuarios y zonas logísticas, claves para reducir cuellos de botella en la última milla.
- Interés multisectorial: agro, minería y energía
El proceso de privatización generó expectativas en diversos sectores productivos. En el agro, la posibilidad de reducir costos logísticos es central: el transporte ferroviario puede ofrecer tarifas significativamente más bajas por tonelada-kilómetro en comparación con el camión, especialmente en largas distancias.
En minería, la cuestión es aún más estratégica. El Belgrano Cargas funciona como corredor logístico clave para el NOA, donde se concentran proyectos de litio en Jujuy, Salta y Catamarca. Una red más moderna permitiría optimizar el traslado de insumos y producción hacia puertos de exportación.
En provincias como San Juan, donde avanzan grandes proyectos de cobre como Josemaría, Filo del Sol, El Pachón y Los Azules, el debate ferroviario se vincula con la posibilidad de desarrollar corredores integrados que reduzcan costos logísticos y mejoren la viabilidad de exportaciones a gran escala.

También el sector energético sigue de cerca la evolución del sistema ferroviario, en particular por su potencial para transportar insumos vinculados a Vaca Muerta y proyectos de energías renovables.
Además de la alianza GMXT–Wabtec, otras compañías —incluyendo grupos vinculados al agro y operadores logísticos internacionales— han mostrado interés en la licitación. Sin embargo, todos los actores esperan la publicación de los pliegos definitivos, que definirán aspectos críticos como:
- Duración de la concesión
- Esquema tarifario
- Obligaciones de inversión
- Condiciones laborales
- Nivel de acceso abierto o exclusividad operativa
Uno de los principales desafíos será equilibrar la atracción de inversiones privadas con la necesidad de garantizar un servicio competitivo y accesible para los distintos sectores productivos.
Un punto de inflexión para la logística argentina
La privatización del Belgrano Cargas se perfila como un punto de inflexión para el sistema logístico nacional. De su diseño dependerá en gran medida la competitividad exportadora de Argentina en los próximos años.
La eventual llegada de operadores internacionales con experiencia y tecnología —como el consorcio encabezado por Grupo México— podría acelerar procesos de modernización largamente postergados. Sin embargo, el resultado final también estará condicionado por la capacidad del Estado y las provincias de articular un modelo que combine eficiencia, desarrollo regional y federalismo.
En ese tablero, la postura de Santa Fe introduce un elemento clave: garantizar que la transformación del sistema ferroviario no solo mejore indicadores operativos, sino que también potencie el entramado productivo y logístico de todo el país.







