Los aportes extraordinarios de agua desde las cuencas del Iguazú y del Paraná elevan la presión sobre la central binacional y agravan la situación en localidades ribereñas. En Ayolas ya hay cientos de personas reubicadas, mientras las previsiones meteorológicas anticipan nuevas precipitaciones en los próximos días.
El fenómeno de El Niño, asociado a un escenario de precipitaciones intensas en la región, ya se refleja en la crecida del río Paraná y ya llevó a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) a tomar medidas preventivas, en vistqas de que anticipa que los caudales de ingreso a la represa continuarán aumentando.
La previsión oficial indica que podrían ubicarse entre 35.000 y 39.000 metros cúbicos por segundo (m³/s) durante los próximos días, mientras la central mantiene abiertas las compuertas del vertedero principal para atenuar los efectos de las descargas provenientes de las hidroeléctricas ubicadas aguas arriba y de las lluvias registradas en la cuenca.
La EBY comunicó que por motivos de seguridad “el paso fronterizo entre Ayolas (Misiones – Paraguay) e Ituzaingó (Corrientes – Argentina), sobre el coronamiento de la Central Hidroeléctrica permanecerá cerrado al tránsito”. La medida incluye el paso vehicular como peatonal. La medida se extenderá, al menos, hasta el sábado 17 de octubre.
Además, la EBY comunicó que por motivos de seguridad “el paso fronterizo entre Ayolas (Misiones – Paraguay) e Ituzaingó (Corrientes – Argentina), sobre el coronamiento de la Central Hidroeléctrica permanecerá cerrado al tránsito”. La medida incluye el paso vehicular como peatonal. La medida se extenderá, al menos, hasta el sábado 17 de octubre.
El caudal afluente rondó los 34.100 m³/s el martes 13 de octubre de 2026, una cifra que más que duplica el promedio histórico del mes, establecido en 14.400 m³/s para la serie 1971-2025.
De acuerdo con los registros difundidos por la entidad, los aportes de agua durante lo que va del mes se ubican un 40% por encima de esa referencia, mientras que en septiembre habían superado la media mensual en un 37%.
La crecida ya tiene consecuencias en las poblaciones cercanas a la represa, situada entre Ituzaingó, en Corrientes, y Ayolas, en Paraguay. En el puerto de Ituzaingó, el nivel del río llegó a los 3,60 metros a las 11:30 de ayer, por encima del umbral de alerta de 3,50 metros.
Para este miércoles 14 de octubre de 2026, la previsión de la EBY contempla registros de entre 3,50 y 4,80 metros, con la posibilidad de que el nivel se ubique entre 4,80 y 5 metros en los días siguientes.
En Ayolas, la situación también es delicada. La marca de alerta se encuentra en 4,20 metros, mientras que el nivel de inundabilidad de la ciudad es de 4,50 metros.
Hasta el momento, 234 personas fueron trasladadas a albergues y otras 22 familias se reubicaron en viviendas de familiares o particulares. Como medida preventiva, ayer también se dispuso el cierre del paso fronterizo entre Ituzaingó y Ayolas.
El aporte del Iguazú y las lluvias
Las perspectivas meteorológicas agregan presión sobre el escenario hidrológico. Para hoy se esperaban precipitaciones de entre 20 y 50 milímetros en amplias zonas de la cuenca, principalmente en el sector superior del Paraná y en la cuenca del Iguazú. En las áreas más afectadas, los acumulados podrían alcanzar los 100 milímetros, según las estimaciones de la EBY.
Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico de la Margen Derecha de la entidad, rechazó que la apertura de las compuertas sea causante de las inundaciones aguas abajo. Según explicó, las maniobras operativas buscan amortiguar los efectos de una crecida originada por factores naturales.
Ayala detalló que las lluvias en la cuenca del Iguazú, que aporta agua directamente al embalse, quintuplicaron los valores previstos inicialmente. Como resultado, el caudal de ese sistema pasó de 1.500 a 9.000 m³/s. A ese volumen se suman unos 19.000 m³/s provenientes de la represa braileño-paraguaya de Itaipú, lo que lleva a aproximadamente 28.000 m³/s el aporte combinado mencionado por el funcionario.

En su resumen operativo publicado el lunes, Yacyretá había informado descargas de 5.700 m³/s por el brazo principal y de 8.500 m³/s por Aña Cuá. En el mismo período, el nivel del embalse pasó de 82,75 a 82,77 metros sobre el nivel del mar.
Una crecida que también condiciona la generación en Yacyretá
El aumento de los caudales no implica necesariamente una suba equivalente en la producción de electricidad.
En centrales de llanura como Yacyretá, las grandes crecidas elevan el nivel del río aguas abajo y reducen el salto neto, es decir, la diferencia de altura entre el embalse y el curso receptor.
En esas condiciones, cada metro cúbico de agua que atraviesa las turbinas permite generar menos energía que en un escenario hidrológico normal.
La EBY ya había advertido sobre esta limitación al señalar: “En caso de producirse debido al fenómeno ‘Súper Niño’ un crecimiento sustancial en el caudal de ingreso a la Central —había señalado la entidad—, este fenómeno no representaría directamente un incremento proporcional de la generación”.
La programación diaria de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) para ayer contemplaba una generación de 2.583 MW durante la mayor parte de las horas, con 2.503 MW destinados al sistema argentino y 80 MW al paraguayo. Yacyretá cuenta con 3.100 MW de potencia instalada y 20 turbinas.
Cómo está Salto Grande
El escenario también alcanza a Salto Grande, la central binacional que comparten Argentina y Uruguay sobre el río Uruguay, aguas arriba de Concordia y Salto.
La instalación operaba con el vertedero abierto y preveía que el nivel del río no superara los 11,30 metros en Concordia. Su generación programada era de 1.124 MW, repartidos en partes iguales entre ambos países.






