Una empresa canadiense puso en marcha su plan en el sur de Mendoza, donde entre 1955 y 1975 funcionó el proyecto Huemul, primero en producir el metal en el país.

La firma Jaguar Uranium Corp. puso en marcha su programa de exploración en el Proyecto Huemul, un un distrito con antecedentes relevantes, ya que allí operó la primera mina de uranio en producción del país.

El área, de más de 27.000 hectáreas, está en el departamento de Malargüe, en la provincia de Mendoza.

El proyecto tiene como núcleo la histórica mina Huemul, que comenzó a operar en 1955 bajo la órbita de la Comisión Nacional de Energía Atómica y se mantuvo activa hasta 1975. Durante ese período se procesaron cerca de 130.000 toneladas de mineral en la planta de Malargüe.

Las leyes registradas en esa etapa —0,21% de uranio, 2,0% de cobre y 0,11% de vanadio— evidencian el carácter polimetálico del yacimiento. Este tipo de configuración, alojada en areniscas, responde a un modelo geológico reconocido a nivel global por su asociación con reservas relevantes de uranio.

El paquete de concesiones incluye múltiples prospectos que no fueron evaluados con tecnologías modernas, lo que abre una ventana de oportunidad para la aplicación de nuevos métodos de exploración.

Además del área ya explotada, el paquete de concesiones incluye múltiples prospectos que no fueron evaluados con tecnologías modernas, lo que abre una ventana de oportunidad para la aplicación de nuevos métodos de exploración.

Un proyecto alineado con la agenda de minerales críticos

El avance de Jaguar se inscribe en un contexto internacional marcado por la creciente demanda de minerales críticos, clave para la transición energética y el desarrollo tecnológico. En ese marco, la compañía destaca dos hitos recientes que fortalecen su posicionamiento.

Por un lado, la firma del “Instrumento Marco para la Garantía del Suministro en la Minería y Procesamiento de Minerales Críticos”, rubricado en febrero de 2026 en Washington D. C. durante un encuentro ministerial convocado por el gobierno estadounidense.

En esa instancia participaron el Secretario de Estado, Marco Rubio, el Subsecretario Christopher Landau y el representante argentino Pablo Quirno.

El acuerdo establece mecanismos para facilitar el financiamiento de proyectos que cumplan con ciertos requisitos, a través de organismos como el EXIM Bank o la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional.

Uarnio, cobre y vanadio

Según la empresa, el Proyecto Huemul encaja dentro de ese esquema al concentrar tres minerales considerados estratégicos —uranio, cobre y vanadio— en un mismo distrito, lo que lo posiciona como un activo con potencial acceso a financiamiento internacional.

Las ruinas de la antigua mina de uranio Huemul son prueba del pasado productivo de un sitio que una minera canadiense propone reactivar.
Las ruinas de la antigua mina de uranio Huemul son prueba del pasado productivo de un sitio que una minera canadiense propone reactivar.

Desde la compañía sostienen que la interrupción de la producción en la década del setenta respondió más a un contexto de precios bajos del uranio que a limitaciones técnicas o geológicas, lo que refuerza la viabilidad de una eventual reactivación.

Acuerdo con Mendoza

En paralelo, Jaguar formalizó en marzo un acuerdo con el Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza, que establece un marco de cooperación para el desarrollo de sus activos en la provincia.

Este entendimiento contempla asistencia técnica en áreas clave —geología, ingeniería, aspectos legales y ambientales—, además de instancias de capacitación e intercambio de información.

El convenio también incluye la coordinación de prácticas vinculadas al impacto ambiental y la relación con las comunidades, un aspecto central en proyectos de esta naturaleza.

Las primeras fases en Huemul

En cuanto al plan operativo, la empresa diseñó un esquema de trabajo en etapas.

La primera fase estará enfocada en la validación de datos históricos, con muestreos de control y una revisión sistemática de la información generada por operadores anteriores.

El objetivo es construir un modelo geológico actualizado que sirva de base para futuras estimaciones de recursos.

La segunda etapa contemplará tareas de prospección a escala de distrito, incluyendo cartografía de superficie y relevamientos para delimitar la extensión de la mineralización de uranio, cobre y vanadio. Estas actividades estarán guiadas por los resultados obtenidos en la fase inicial.

Previo al inicio de los trabajos en campo, la empresa prevé presentar un Estudio de Referencia Ambiental, paso necesario para avanzar con las tareas exploratorias bajo el marco regulatorio vigente.

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