La licitación de la central hidroeléctrica abrió una negociación entre el Gobierno nacional y la provincia, que apunta a obtener un mayor beneficio por el aprovechamiento del recurso hídrico, asegurar participación en las decisiones sobre la concesión y fortalecer su desarrollo energético e industrial.
El vencimiento de la concesión de la central hidroeléctrica Futaleufú volvió a poner en el centro del debate el control de una de los represas más importantes de la Argentina.
Si bien la explotación fue prorrogada hasta diciembre, el proceso licitatorio impulsado por el Gobierno nacional abrió una discusión que involucra aspectos económicos, institucionales y estratégicos para Chubut.
La provincia sostiene que el nuevo esquema de concesión debe contemplar una mayor participación tanto del Estado provincial como de los municipios vinculados al complejo.
Además del aspecto económico, Chubut busca consolidar una participación directa en la administración del complejo a través de la Empresa Provincial de Energía de Chubut (EPECH), creada en 2025.
Entre los principales planteos aparecen la actualización de las regalías, la incorporación de un canon por el uso del agua y el financiamiento de obras eléctricas para la región cordillerana.
El objetivo es que una mayor porción de la riqueza que genera la represa permanezca en la provincia y contribuya al desarrollo regional, en lugar de limitarse únicamente a la explotación del recurso.
Canon, regalías y energía para impulsar el desarrollo
Uno de los ejes de la negociación será la incorporación de un canon por la utilización del recurso hídrico, una herramienta que Chubut quedó habilitada para aplicar a partir de la Ley XVII N° 156.
«Ya hay antecedentes como el de Neuquén, que estableció un canon del 2% por el uso del agua», afirmó el intendente de Esquel, Matías Tacetta, tras reunirse con el gobernador Ignacio Torres.
«El valor del canon será parte de la discusión técnica, para establecerlo en el pliego de la licitación y la empresa que gane la concesión tenga la obligación de abonarlo», agregó.
La intención oficial es que esos recursos permitan financiar infraestructura para la cordillera o incluso se traduzcan en energía como forma de compensación.
Esa alternativa podría utilizarse para sostener subsidios destinados a sectores vulnerables o para promover la radicación de nuevas industrias mediante el acceso a electricidad a menor costo.
Aunque todavía no existe una definición sobre el monto del canon, fuentes del sector estiman que el cálculo podría tomar como referencia los valores previstos en el Código de Aguas administrado por el Instituto Provincial del Agua (IPA).
Otro punto de discusión será el mecanismo de cálculo de las regalías hidroeléctricas. Actualmente esos ingresos representan un aporte marginal para las cuentas provinciales. Durante el último año, Chubut percibió 3.858 millones de pesos por ese concepto, apenas el 0,2% de los ingresos totales registrados en mayo.
La provincia pretende revisar la base sobre la que se liquidan esas regalías. El antecedente más cercano es Neuquén, donde las nuevas concesiones hidroeléctricas pasarán a tributar sobre el valor pleno de la energía y no sobre el equivalente al 30% del precio de mercado. Ese cambio permitirá cuadruplicar la recaudación anual.
El reclamo judicial y el rol de Chubut en la represa de Futaleufú
Además del aspecto económico, Chubut busca consolidar una participación directa en la administración del complejo a través de la Empresa Provincial de Energía de Chubut (EPECH), creada en 2025.
Actualmente la provincia tiene el 33% de la concesión junto a Aluar, participación que obtuvo como compensación por el impacto ambiental generado durante la construcción de la represa. Sin embargo, ese esquema deberá ser ratificado en el nuevo proceso licitatorio.

El Gobierno provincial sostiene que su reclamo encuentra respaldo en el artículo 124 de la Constitución Nacional, que reconoce el dominio originario de las provincias sobre sus recursos naturales. Con ese argumento inició una demanda ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El máximo tribunal aceptó intervenir en el caso y dio traslado al Estado nacional para que responda la presentación.
Mientras tanto, continúa pendiente la resolución sobre la medida cautelar solicitada por Chubut para evitar que la Nación avance con decisiones definitivas sobre la concesión hasta que exista un pronunciamiento judicial sobre el fondo del conflicto.
Un activo que despierta interés entre los inversores
El proceso licitatorio también genera expectativa en el sector privado. Diversos grupos empresarios siguen de cerca la definición sobre el futuro de Futaleufú debido a las características que presenta el complejo.
Entre los interesados aparecen los hermanos Neuss, que vienen ampliando su presencia en el negocio energético. La central reúne condiciones poco habituales dentro del mercado argentino: se trata de una central hidroeléctrica plenamente operativa, con infraestructura amortizada, generación renovable y una producción estable.
Esa combinación reduce los riesgos habituales asociados a grandes proyectos de generación eléctrica y convierte a Futaleufú en uno de los activos más atractivos del sistema energético nacional.







