Las operaciones se realizarán mediante licitaciones nacionales e internacionales y forman parte del proceso de salida del Estado de activos vinculados con la generación eléctrica.
El Gobierno nacional autorizó la venta de las participaciones que Energía Argentina S.A. (ENARSA) mantiene en tres centrales termoeléctricas, en el marco del proceso de privatización de la compañía estatal previsto por la Ley de Bases.
La operación involucra las centrales Manuel Belgrano (en Campana), José de San Martín (Timbúes, en Santa Fe) y Guillermo Brown (Bahía Blanca), aunque esta última seguirá un cronograma diferente.
La medida pone en marcha una nueva etapa de la reorganización de activos públicos vinculados con la generación eléctrica.
“Con la privatización de estas centrales, el Gobierno Nacional busca avanzar con el retiro del Estado en materia energética y permitir que el sector privado, con capacidad de inversión y experiencia, asuma la gestión de actividades allí donde es más eficiente”, se lee en el decreto.
El Ministerio de Economía deberá llevar adelante las licitaciones junto con la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, bajo un esquema que contempla la participación de inversores nacionales e internacionales.
El proceso arranca con dos centrales
En los casos de las centrales Termoeléctrica Manuel Belgrano (TMB) y Termoeléctrica José de San Martín (TSM), la venta comprenderá la totalidad de las acciones que actualmente están en poder de ENARSA.
En TMB, la empresa estatal posee 4.601.324 acciones, equivalentes al 65,01% del capital social. En TSM, en tanto, controla 4.871.709 acciones, que representan el 68,83% de la sociedad. El resto de los paquetes accionarios permanece en manos de empresas generadoras del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que participaron del Foninvemem.
Ambas compañías surgieron en 2005 como parte de una estrategia destinada a ampliar la capacidad de generación del sistema eléctrico.
El esquema contempló la construcción de dos centrales de ciclo combinado de al menos 800 MW cada una, financiadas mediante un mecanismo que involucró acreencias de agentes del MEM.
Los proyectos estuvieron asociados a fideicomisos destinados a administrar los recursos hasta la puesta en marcha comercial de las plantas y a recuperar las inversiones mediante contratos de abastecimiento con CAMMESA.
En junio de este año se firmaron los acuerdos para extinguir y transferir esos fideicomisos, dando paso al traspaso de los activos a las respectivas sociedades.
ENARSA y la salida del Estado del negocio eléctrico
La autorización se encuadra en el Decreto 1107/2026 y en las disposiciones de la Ley 27.742, que incluyó a ENARSA entre las empresas estatales alcanzadas por el proceso de privatización. La normativa establece que Economía, junto con la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, deberá instrumentar las operaciones.

El Gobierno explicó que la medida “es un paso clave para la privatización de las centrales, que se realizará a través de una licitación junto a la Agencia de Transformación de Empresas Públicas”.
En el mismo comunicado, agregó: “Con la privatización de estas centrales, el Gobierno Nacional busca avanzar con el retiro del Estado en materia energética y permitir que el sector privado, con capacidad de inversión y experiencia, asuma la gestión de actividades allí donde es más eficiente”.
Por ahora, la norma no establece cuándo serán convocadas las licitaciones ni fija los valores de referencia, las condiciones económicas o los requisitos que deberán cumplir los interesados. El procedimiento se desarrollará bajo el mecanismo de licitación pública nacional e internacional previsto por la Ley 23.696 de Reforma del Estado.
La hoja de ruta para vender la central de Bahía Blanca
La situación de la Central Termoeléctrica Guillermo Brown (CTGB) es diferente porque ENARSA todavía no incorporó formalmente las acciones a su patrimonio.
Para que pueda concretarse su posterior venta, primero deberá concluir el fideicomiso creado para financiar la construcción, operación y mantenimiento de la planta.
La participación estatal se determinará en función de los aportes realizados por el Estado nacional. Una adenda suscripta en 2012 estableció que no podía ser inferior al 70% del capital accionario.
El fideicomiso vence el 30 de septiembre de 2026, según una modificación contractual firmada el 9 de abril.
Una vez finalizado el contrato de abastecimiento del MEM, la sociedad gerente tendrá 90 días para completar los procedimientos societarios necesarios e incorporar las acciones correspondientes a ENARSA.
Recién después de ese paso podrá convocarse la licitación para transferir la participación estatal.
La Secretaría de Energía deberá intervenir en el proceso a través de los órganos societarios de CTGB, incluyendo las gestiones necesarias para cerrar el fideicomiso y formalizar la titularidad de las acciones a nombre de ENARSA.







