El Gobierno de Chubut y representantes del sector pesquero acordaron avanzar con un ambicioso plan de obras en el Puerto Rawson, orientado a revertir décadas de atraso en infraestructura y garantizar la operatividad de uno de los enclaves productivos más importantes de la Patagonia argentina.
El proyecto contempla una inversión provincial de $7.000 millones para el dragado del canal de acceso, a la que se sumará una ampliación del muelle financiada por actores privados, en un esquema de cooperación público-privada que busca sostener el crecimiento de la actividad pesquera.
La decisión se formalizó durante una nueva reunión de la Mesa de Desarrollo Pesquero, encabezada por el gobernador Ignacio Torres y con participación de funcionarios del Ejecutivo y referentes empresariales de la flota amarilla, el sector artesanal y las principales cámaras pesqueras.
El Puerto Rawson se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales centros de la pesca argentina, especialmente en lo que respecta al langostino patagónico, un producto de alta demanda en los mercados internacionales.
Según datos recientes, durante la actual temporada se alcanzaron más de 84.000 toneladas descargadas, consolidando a la capital chubutense como el principal puerto langostinero del país.
En campañas anteriores, los volúmenes llegaron incluso a superar las 100.000 toneladas, lo que refleja el significativo crecimiento del sector en las últimas dos décadas.
El esquema acordado entre el Gobierno provincial y el sector pesquero contempla una división de responsabilidades: mientras el Estado se hará cargo del dragado, las empresas asumirán la inversión en infraestructura adicional para expandir la capacidad operativa.
Este dinamismo tiene un impacto directo en la economía provincial: la actividad pesquera genera alrededor de 13.000 empleos directos e indirectos en Chubut y representa ingresos por exportaciones cercanos a los 600 millones de dólares anuales, una cifra que equivale a cerca del 30% del total exportado por la provincia en el rubro pesquero argentino.
En ese contexto, el puerto no solo cumple un rol logístico, sino que también articula una amplia cadena productiva que involucra a plantas de procesamiento, transporte, industria naval y servicios asociados.
Dragado: una deuda histórica
Uno de los principales problemas que enfrenta el Puerto Rawson es la falta de dragado del canal de acceso, una obra clave para garantizar la navegabilidad y el ingreso seguro de embarcaciones.
El último dragado integral del río Chubut se realizó en 2003, y desde entonces el proceso natural de sedimentación ha ido reduciendo progresivamente la profundidad del canal, generando restricciones operativas cada vez más severas.
Intentos posteriores de intervención, como el iniciado en 2023, quedaron interrumpidos, lo que agravó la situación y dejó al puerto operando al límite de su capacidad.
La acumulación de sedimentos no solo reduce el calado, sino que también obliga a los barcos a ajustarse a ventanas de marea, limita el tamaño de las embarcaciones que pueden ingresar y, en casos extremos, puede impedir directamente la operación en condiciones adversas.
Para una actividad como la pesca, donde los tiempos son críticos —especialmente en la cadena de frío y la salida a mercados internacionales—, estas limitaciones se traducen en pérdidas económicas, demoras logísticas y menor competitividad.
Frente a este escenario, el Gobierno de Chubut confirmó que ejecutará el dragado con recursos propios, destinando más de $7.000 millones para recuperar el canal y asegurar condiciones adecuadas de navegabilidad.
Ampliación del muelle y expansión de la capacidad
En paralelo al dragado, el sector privado acordó avanzar con una ampliación del muelle hacia los sectores este y oeste del puerto, una obra que permitiría sumar nuevos puntos de amarre y mejorar la logística diaria.
El proyecto, impulsado por las cámaras empresariales, contempla la incorporación de aproximadamente tres amarres adicionales, lo que permitiría descomprimir la actividad en momentos de alta demanda, como ocurre durante la temporada de langostino.

La ampliación responde a una necesidad concreta: el crecimiento sostenido de la flota y de los volúmenes de captura ha generado un cuello de botella en la infraestructura portuaria, que hoy opera al límite de su capacidad.
Con más de un centenar de embarcaciones operando en el puerto y una actividad que se ha triplicado en los últimos 20 años, la falta de espacio para amarre y descarga se ha convertido en uno de los principales desafíos logísticos del sector.
Articulación público-privada para la ampliación del puerto de Rawson
El esquema acordado entre el Gobierno provincial y el sector pesquero contempla una división de responsabilidades: mientras el Estado se hará cargo del dragado —considerado una obra de mantenimiento esencial—, las empresas asumirán la inversión en infraestructura adicional para expandir la capacidad operativa.
Este modelo busca combinar la atención de necesidades urgentes con una visión de crecimiento a largo plazo, en un contexto en el que la actividad pesquera enfrenta desafíos tanto internos como externos, desde la volatilidad de los precios internacionales hasta los costos de producción.
Con este acuerdo, Chubut busca dar respuesta a una demanda histórica del sector pesquero y sentar las bases para una nueva etapa de desarrollo del puerto, en la que la infraestructura acompañe el crecimiento productivo y contribuya a consolidar su rol estratégico en la economía regional y nacional.
Así, el proyecto de dragado y ampliación no solo apunta a resolver problemas inmediatos de navegabilidad, sino también a garantizar que Rawson pueda sostener su posición como uno de los principales motores de la pesca argentina en los próximos años.







