La incorporación de Ethiopian Airlines Cargo al mercado argentino marcará un nuevo capítulo para el transporte aéreo de mercancías del país. A partir del 31 de octubre, la compañía etíope comenzará a operar un vuelo carguero semanal regular, sumándose a una oferta integrada actualmente por transportistas internacionales de peso.

La llegada del operador africano se produce en un contexto en el que la logística aérea argentina busca ampliar su conectividad internacional para responder a la creciente demanda de exportaciones de alto valor agregado y productos perecederos.

Aunque el transporte aéreo representa una porción relativamente pequeña del volumen total de mercancías comercializadas por el país, constituye un eslabón estratégico para numerosas cadenas productivas debido al valor económico de las cargas movilizadas y a la necesidad de garantizar tiempos de tránsito reducidos.

Cada año, los aeropuertos argentinos movilizan decenas de miles de toneladas de mercancías de alto valor unitario. Entre ellas figuran productos farmacéuticos, instrumental médico, componentes electrónicos, repuestos industriales, autopartes, insumos para la industria energética, productos tecnológicos, muestras biológicas y mercadería vinculada al comercio electrónico internacional.

A ello se suma un importante flujo de productos perecederos destinados a mercados de alto valor, especialmente frutas finas, cerezas, arándanos, salmón, pescado fresco, flores y cortes premium de carne vacuna.

La principal limitación histórica del sector no ha sido la demanda, sino la disponibilidad de capacidad de bodega

La principal puerta de entrada y salida del sistema continúa siendo el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que concentra la mayor parte de las operaciones internacionales cargueras del país.

Desde allí parten regularmente embarques con destino a Europa, América del Norte, Medio Oriente y Asia, mercados que demandan productos argentinos cuyos tiempos de entrega resultan incompatibles con el transporte marítimo.

Los especialistas coinciden en que la principal limitación histórica del sector no ha sido la demanda, sino la disponibilidad de capacidad de bodega. En consecuencia, cada nueva frecuencia internacional o cada incremento de oferta tiene un impacto directo sobre la competitividad exportadora de numerosos sectores productivos.

Quiénes dominan actualmente la carga aérea internacional

Dentro del mercado argentino existen dos grandes categorías de operadores.

Por un lado, se encuentran las aerolíneas cargueras especializadas y las divisiones de carga de compañías de pasajeros. Entre ellas sobresale Emirates SkyCargo, una de las empresas que más ha crecido durante los últimos meses.

La compañía con sede en Dubái anunció recientemente un aumento del 57% en las exportaciones transportadas desde Argentina durante el primer semestre de su ejercicio fiscal 2026/27 y elevó de una a tres sus frecuencias cargueras semanales hacia Buenos Aires.

A su vez, LATAM Cargo continúa siendo uno de los principales actores regionales gracias a su extensa red sudamericana y a sus conexiones con Norteamérica. La compañía mantiene un papel central en el transporte de productos perecederos y en la logística vinculada a la industria farmacéutica y tecnológica.

También operan en el país empresas de alcance global como Qatar Airways Cargo, Turkish Cargo y Lufthansa Cargo, que conectan Ezeiza con los principales centros logísticos de Medio Oriente y Europa.

Por otro lado, los grandes integradores internacionales, entre ellos DHL, FedEx y UPS, sostienen una parte fundamental de los flujos asociados al comercio electrónico y a los envíos urgentes de alto valor, un segmento que viene mostrando tasas de crecimiento sostenidas a nivel global.

La incorporación de Ethiopian Airlines Cargo amplía ese grupo de operadores y agrega una nueva puerta de acceso hacia África, una región que históricamente tuvo una conectividad limitada con Argentina en materia logística.

Qué aporta Ethiopian al mercado argentino

La importancia de la llegada de Ethiopian Airlines no radica únicamente en sumar una nueva compañía a la oferta existente. Lo más relevante es la capacidad potencial que puede incorporar al mercado.

La división Ethiopian Cargo & Logistics Services opera actualmente una de las mayores flotas cargueras del continente africano. Si la empresa decide operar con su principal equipo carguero, el Boeing 777 Freighter, podrá transportar entre 102 y 107 toneladas por vuelo.

Desde el punto de vista logístico, incluso en los escenarios más moderados, la incorporación de Ethiopian supone un aumento relevante de la disponibilidad de espacio para exportaciones argentinas con destino a mercados africanos y asiáticos.

Uno de los aspectos menos analizados de la llegada de Ethiopian es la posibilidad de diversificar destinos comerciales.

La aerolínea posee uno de los centros de distribución más importantes de África en el aeropuerto de Adís Abeba. Desde allí conecta de manera eficiente con destinos en África Oriental, África Occidental, Oriente Medio, India, Sudeste Asiático y China.

Para numerosos exportadores argentinos, esas conexiones podrían reducir la dependencia de hubs tradicionales europeos o del Golfo Pérsico, generando nuevas alternativas logísticas para productos que requieren tiempos de tránsito acotados.

Brasil, una competencia directa por la bodega

La llegada de Ethiopian también presenta un desafío para Argentina. La ruta carguera prevista no tendrá origen en Buenos Aires sino en Adís Abeba, con escalas en Lagos y luego en San Pablo antes de arribar a Ezeiza.

Esto implica que la capacidad disponible será compartida con Brasil, el principal exportador de América Latina y uno de los países con mayor volumen de carga aérea del hemisferio sur.

La preocupación de numerosos operadores del sector radica en que San Pablo absorba una porción significativa de la capacidad disponible antes de que la aeronave llegue a Argentina.

La aerolínea posee uno de los centros de distribución más importantes de África hacia Oriente Medio, India, Sudeste Asiático y China.

Más allá de las incertidumbres iniciales, la incorporación de Ethiopian representa una señal positiva para la logística aérea argentina.

El ingreso de nuevos operadores suele generar efectos beneficiosos sobre la competencia, la disponibilidad de espacio y la conectividad internacional. También brinda a los exportadores una mayor diversidad de opciones para planificar sus cadenas de suministro y acceder a destinos que anteriormente requerían conexiones más complejas.

En un mercado donde la disponibilidad de bodega continúa siendo uno de los principales condicionantes del crecimiento exportador, la posibilidad de sumar entre 1.200 y más de 5.000 toneladas anuales de capacidad adicional según el tipo de aeronave utilizado adquiere una relevancia considerable.

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