El sistema aeroportuario argentino se prepara para afrontar una de las transformaciones más importantes de las últimas décadas. En un contexto marcado por el crecimiento sostenido de la demanda de pasajeros y la apertura de nuevas rutas nacionales e internacionales, Aeropuertos Argentina anunció un programa de obras que se ejecutará entre 2027 y 2031 en todo el país.
La iniciativa surge en el marco del acuerdo alcanzado entre la compañía concesionaria y el Gobierno nacional, a través del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), como parte de la extensión del contrato de concesión de los 35 aeropuertos que integran la red administrada por la empresa.
El entendimiento establece nuevas obligaciones de inversión y consolida un esquema de desarrollo de infraestructura orientado a acompañar el crecimiento proyectado del transporte aéreo argentino durante los próximos años.
La decisión representa además un punto de inflexión para la planificación aeroportuaria nacional, ya que se inserta dentro de un programa de infraestructura de largo plazo estimado en US$ 7.500 millones, destinado a incrementar la capacidad operativa, mejorar la experiencia de los pasajeros, fortalecer la conectividad federal y adecuar los aeropuertos a las nuevas exigencias tecnológicas y comerciales de la industria.
El principal eje de las inversiones estará concentrado en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, donde se desarrollará una nueva etapa de expansión destinada a reforzar su papel como puerta de entrada y salida del país.
Las intervenciones previstas en Aeroparque y Ezeiza implicarán la construcción de más de 60.000 metros cuadrados de nueva infraestructura aeroportuaria y la renovación integral de otros 15.000 metros cuadrados ya existentes.
Entre los proyectos previstos destaca la construcción de una nueva Terminal de Arribos Internacionales, una obra que complementará la moderna Terminal de Partidas inaugurada en 2023 y que permitirá completar el proceso de renovación integral de las operaciones internacionales.
Con esta ampliación, Ezeiza avanzará hacia un modelo operativo más eficiente, con áreas diferenciadas para arribos y partidas, mayores espacios para migraciones y equipajes, además de una mejor distribución de flujos de pasajeros.
La decisión responde al fuerte aumento registrado en los movimientos internacionales durante los últimos años. La recuperación de la demanda tras la pandemia, el regreso de aerolíneas extranjeras, la incorporación de nuevas rutas y el crecimiento del turismo receptivo han elevado significativamente la presión sobre las instalaciones existentes.
A ello se suma otro proyecto de relevancia estratégica: la construcción de una terminal exclusiva para vuelos domésticos. La iniciativa apunta a aprovechar la capacidad de expansión física disponible en Ezeiza y a acompañar el incremento registrado en las operaciones de cabotaje, especialmente a partir de la liberalización del mercado aerocomercial y la aparición de nuevos operadores.

La coexistencia de servicios internacionales y domésticos dentro de un mismo complejo aeroportuario permitiría optimizar la conectividad, generar mayores oportunidades de conexión entre vuelos y descongestionar parcialmente otras terminales metropolitanas.
Aeroparque ampliará su capacidad operativa
El Aeroparque Jorge Newbery también tendrá un papel central dentro del programa de obras. La terminal metropolitana incorporará un nuevo espigón en el extremo sur del área doméstica, una ampliación que incluirá nuevas mangas de embarque y espacios adicionales para pasajeros.
La obra busca responder a la creciente demanda que registra Aeroparque, convertido en los últimos años en uno de los principales centros operativos para vuelos nacionales y regionales.
El proyecto también contempla la expansión del área internacional, un segmento que ganó protagonismo desde que el aeropuerto volvió a operar vuelos regionales de forma regular. La ampliación permitirá incrementar la capacidad instalada para atender el aumento de viajeros con destino a países vecinos y mejorar la eficiencia de los procesos de embarque y desembarque.
En conjunto, las intervenciones previstas en Aeroparque y Ezeiza implicarán la construcción de más de 60.000 metros cuadrados de nueva infraestructura aeroportuaria y la renovación integral de otros 15.000 metros cuadrados ya existentes.
Además de las terminales, el programa contempla inversiones significativas en infraestructura aeronáutica. En Ezeiza se avanzará en la ampliación y modernización de pavimentos para aeronaves mediante la ejecución de más de 200.000 metros cuadrados de asfalto y 60.000 metros cuadrados de hormigón destinados a pistas, calles de rodaje y plataformas.

Estas obras resultan esenciales para acompañar el crecimiento del tráfico aéreo y garantizar la disponibilidad operativa de la infraestructura frente al aumento de vuelos de pasajeros y de carga.
Un fuerte componente federal
Más allá de los aeropuertos del Área Metropolitana de Buenos Aires, el plan contempla una extensa cartera de proyectos en las terminales del interior del país.
La estrategia apunta a consolidar una red aeroportuaria con mayor capacidad operativa y mejores estándares de servicio para responder al crecimiento de pasajeros y al desarrollo de nuevas rutas impulsadas por las compañías aéreas.
En ese marco se ejecutarán obras de ampliación y modernización de terminales en Bariloche, Catamarca, Córdoba, Esquel, Iguazú, La Rioja, Mendoza, Paraná, Posadas, Puerto Madryn, Río Cuarto, San Luis, Santiago del Estero y Viedma.
Las intervenciones abarcarán aproximadamente 35.000 metros cuadrados y permitirán optimizar espacios de embarque, áreas comerciales, servicios al pasajero y sectores operativos.
La estrategia apunta a consolidar una red aeroportuaria con mayor capacidad operativa y mejores estándares de servicio para responder al crecimiento de pasajeros y al desarrollo de nuevas rutas impulsadas por las compañías aéreas.
El plan también contempla la rehabilitación integral de pistas en Córdoba, Iguazú y Malargüe, además de la sustitución de sistemas de iluminación halógena por tecnología LED en seis aeropuertos.
Desde el punto de vista técnico, las cifras reflejan la magnitud de las obras proyectadas: se ejecutarán cerca de 450.000 metros cuadrados de asfalto, 80.000 metros cuadrados de pavimento de hormigón, 70.000 metros cúbicos de movimiento de suelos y más de 3.000 nuevas balizas aeronáuticas.
La incorporación de tecnología LED permitirá además reducir costos de mantenimiento, mejorar la eficiencia energética y aumentar los estándares de seguridad operacional.
El crecimiento del negocio de cargas impulsa nuevas inversiones en los aeropuertos
Otro de los ejes estratégicos del programa será el fortalecimiento de la infraestructura logística vinculada al transporte de mercancías.

El crecimiento de las exportaciones, el aumento del comercio electrónico y la expansión sostenida de los servicios courier han generado una presión creciente sobre las instalaciones de carga aeroportuaria.
Para responder a esta demanda, Aeropuertos Argentina desarrollará un conjunto de inversiones destinadas a ampliar la capacidad operativa de las terminales de carga, particularmente en Ezeiza.
Entre las obras ya iniciadas sobresale la construcción de una nueva Terminal Única de Courier (TUC) de 15.000 metros cuadrados, concebida para centralizar y agilizar los procesos asociados al comercio electrónico internacional y los envíos expresos.
Paralelamente se ejecuta una ampliación de 3.000 metros cuadrados en las naves logísticas y cámaras frigoríficas destinadas a la exportación de productos perecederos.
Estas inversiones adquieren especial relevancia para sectores exportadores como el frutícola, pesquero, farmacéutico y florícola, cuyas cadenas logísticas dependen de infraestructura aeroportuaria eficiente para acceder a los mercados internacionales.
La expansión de las capacidades de carga también fortalece el posicionamiento de Ezeiza como principal plataforma logística aérea del país y como nodo relevante dentro de los corredores regionales de mercancías.
La combinación de nuevas terminales, ampliación de capacidad, modernización tecnológica y fortalecimiento de la infraestructura de carga configura una hoja de ruta que, de cumplirse según lo previsto, redefinirá el mapa aeroportuario argentino y consolidará a Ezeiza y Aeroparque como dos de los principales centros de conectividad aérea de América del Sur, al tiempo que reforzará el papel de los aeropuertos regionales como motores logísticos y económicos de sus respectivas provincias.







