Comenzó la entrega de parcelas en un predio de 34 hectáreas y más de 100 parcelas. Se instalarán compañías que hasta ahora estaban dispersas, vinculadas con la producción hidrocarburífera y servicios asociados.
El crecimiento de la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta también está modificando las necesidades de infraestructura de las empresas que trabajan alrededor de los yacimientos.
La mayor circulación de equipos, insumos, vehículos y personal requiere espacios específicos para instalar bases operativas y concentrar actividades que hasta ahora se desarrollaban en distintos puntos de Añelo.
En ese contexto, terminó la construcción del Parque Industrial Vaca Muerta, ubicado sobre la Ruta Provincial 17, a la altura del kilómetro 5 de Añelo. El predio, desarrollado por ZLT, ya se encuentra habilitado y comenzó la entrega de posesión de los lotes a las compañías que proyectan instalar allí sus operaciones.
El proyecto responde a una demanda concreta de la cuenca: la falta de suelo industrial con servicios y seguridad jurídica para las empresas proveedoras del sector energético, que hasta ahora resolvían su operación en instalaciones dispersas y sin infraestructura adecuada.
El proyecto responde a una demanda concreta de la cuenca: la falta de suelo industrial con servicios y seguridad jurídica para las empresas proveedoras del sector energético, que hasta ahora resolvían su operación en instalaciones dispersas y sin infraestructura adecuada.
Más de 100 parcelas en 34 hectáreas
El complejo ocupa una superficie de 34 hectáreas y está dividido en 103 parcelas industriales escriturables.
Los terrenos tienen superficies que van de 1.350 a 27.000 metros cuadrados, con la posibilidad de integrar unidades para proyectos que demanden una extensión mayor.
La disponibilidad de suelo industrial adquiere relevancia a medida que aumenta la cantidad de empresas que participan de la cadena de servicios de Vaca Muerta.
Transporte, logística, metalmecánica, mantenimiento, abastecimiento y servicios técnicos son algunas de las actividades que requieren instalaciones próximas a las zonas de producción. El parque fue pensado para alojar a más de 100 empresas de los distintos anillos de la industria de oil & gas.
El parque cuenta con una red eléctrica, provisión de agua, cloacas, fibra óptica y alumbrado público. También dispone de calles pavimentadas con cordón cuneta y un sistema de seguridad con vigilancia permanente y monitoreo mediante circuito cerrado.
Con las obras de infraestructura general finalizadas, las empresas pueden avanzar sobre sus propias instalaciones sin depender de trabajos pendientes en los servicios básicos del predio. Esto permite organizar la construcción de depósitos, talleres, oficinas o espacios destinados al mantenimiento y almacenamiento de equipamiento.
Una necesidad vinculada al desarrollo de Vaca Muerta
La expansión de la actividad no convencional en Neuquén generó una demanda creciente de espacios donde las compañías puedan concentrar recursos y organizar sus operaciones.
En particular, los proveedores que movilizan maquinaria pesada, herramientas, insumos o vehículos necesitan contar con superficies adecuadas y accesos que permitan sostener el movimiento cotidiano.
La localización del parque sobre la Ruta 17 lo vincula con el entramado vial de Añelo y con las áreas donde se concentra buena parte de la actividad hidrocarburífera de la cuenca.

Para las empresas que deben trasladar equipos y personal hacia los yacimientos, la distancia entre las bases operativas y los principales puntos de trabajo constituye un factor relevante para la planificación logística.
La disponibilidad de terrenos escriturables agrega además una dimensión patrimonial a los proyectos de radicación. Las empresas pueden definir la superficie en función de sus necesidades actuales y contemplar ampliaciones posteriores, particularmente en actividades que requieren depósitos, talleres o áreas para maquinaria.
El desarrollo también contempla la construcción de naves industriales adaptadas a diferentes usos. La infraestructura puede destinarse a almacenamiento, mantenimiento de equipos, guarda de maquinaria o tareas administrativas, según las características de cada operación.
La infraestructura que acompaña a Vaca Muerta
La finalización del parque se produce mientras la actividad hidrocarburífera de la cuenca neuquina continúa demandando nuevos servicios y proveedores. El crecimiento de la producción no solo implica ampliar la capacidad vinculada directamente con la extracción, sino también desarrollar instalaciones para las empresas que sostienen la operación diaria.
La producción de petróleo vinculada con Vaca Muerta creció con fuerza en agosto y llevó a la Cuenca Neuquina a representar casi el 80% del crudo que se produce en el país. Según el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), la suba mensual fue del 3,7%, la más alta de 2026.
El crecimiento de Vaca Muerta permitió que la Cuenca Neuquina alcanzara un promedio de 118.143 metros cúbicos diarios de petróleo. Fueron 4.264 metros cúbicos más que en julio. A nivel nacional, la producción llegó a 148.162 metros cúbicos por día, con una mejora del 2,7%.
El principal impulso llegó del petróleo no convencional, que aumentó un 4,2% en un mes y alcanzó los 107.239 metros cúbicos diarios. De esta manera, el shale ya representa el 91% del petróleo que produce la Cuenca Neuquina.
“El parque industrial está destinado a las distintas empresas que tienen que hacer pie en Vaca Muerta y acoplarse a la cadena de valor de la industria, ya sea porque ya están trabajando y vendiéndole al desarrollo o porque quieran desembarcar. Lo que planteamos es un emprendimiento de alta calidad en materia de infraestructura de servicios para que las empresas puedan llegar y hacer el soft landing en Vaca Muerta de una manera simple, segura y con seguridad jurídica, porque cada uno de los lotes tiene escritura”, anticipó Gino Zavanella, director de ZLT.
Y agregó: “El parque está emplazado en Añelo, sobre la Ruta 17, frente al bypass que conecta con la Ruta 7, en un radio de 100 kilómetros de los principales centros urbanos como Neuquén, Cutral Co y Rincón de los Sauces. Demanda una inversión de más de 10 millones de dólares y va a haber lugar para unas 100 empresas que instalen sus bases operativas”.
Por su parte, el director de ZLT explicó que esperan que “se construyan más de 200.000 metros cuadrados de naves logísticas e industriales dentro del predio, lo que significa una inversión adicional de entre 30 y 40 millones de dólares”.





