Neuquén recibió propuestas de todas las operadoras alcanzadas por el nuevo esquema y se prevé que arranquen pruebas piloto en diciembre de 2026. El plan apunta a desarrollar unas 5.000 hectáreas de producción agrícola, con metas a cumplir en un año.
El aumento del canon por el uso de agua dulce comenzó a modificar los planes de las petroleras en Vaca Muerta. Tras meses de negociaciones con el Gobierno neuquino, las compañías presentaron proyectos para impulsar emprendimientos agrícolas y recuperar parte de los fluidos utilizados en las operaciones no convencionales.
El secretario de Ambiente de Neuquén, Hipólito Salvatori, confirmó el avance durante una entrevista con el programa especializado El Fondo del Pozo. Según explicó, todas las operadoras alcanzadas por el régimen presentaron iniciativas y la provincia espera poner en marcha las primeras experiencias piloto en diciembre de este año.
El costo del agua para una operación de fractura puede rondar los US$320.000 por pozo y alcanzar unos US$400.000 con la próxima actualización. Se trata de estimaciones sujetas a los volúmenes utilizados y a la evolución de los precios.
La novedad marca un avance respecto de septiembre, cuando las empresas todavía analizaban las condiciones del programa y pedían precisiones sobre su implementación.
Ahora, el Gobierno busca convertir esas propuestas en proyectos concretos, con una meta de unas 5.000 hectáreas productivas y un esquema paralelo para reducir la demanda de agua dulce.
El canon encareció el uso de agua dulce
El cambio comenzó en junio, con el Decreto 792/2026, que modificó el canon aplicable al agua utilizada en la exploración y explotación no convencional. El mecanismo de actualización quedó vinculado al precio del gasoil grado 3 de YPF en la ciudad de Neuquén.
Actualmente, el canon equivale a 2,5 litros de gasoil por metro cúbico de agua. Desde enero de 2027, está previsto que suba al equivalente de tres litros.
Según los valores mencionados por Salvatori, el costo del agua para una operación de fractura puede rondar los US$320.000 por pozo y alcanzar unos US$400.000 con la próxima actualización. Se trata de estimaciones sujetas a los volúmenes utilizados y a la evolución de los precios.
La intención de la provincia es que el mayor costo de captar agua nueva vuelva más competitivas las alternativas de reutilización. Hasta ahora, la diferencia económica entre tomar agua de los ríos y tratar los fluidos industriales dificultaba la adopción de esas tecnologías.
El nuevo canon busca, así, incidir no solo en los costos operativos, sino también en las decisiones de inversión de las compañías.
Alfalfa, pistachos y viñedos: qué producirán las empresas
Entre las iniciativas presentadas figuran cultivos de alfalfa, pistachos y vides, además de proyectos de hidroponía y sistemas de producción bajo atmósferas controladas o modificadas.
La propuesta contempla aprovechar parte de la infraestructura hídrica que abastece a los yacimientos. Los acueductos que transportan agua desde los ríos Neuquén y Colorado hacia las áreas petroleras podrían utilizarse también para abastecer emprendimientos agrícolas, especialmente en sectores donde cambien las necesidades de la actividad hidrocarburífera.
Los proyectos prevén sistemas de riego tecnificado, como aspersión, pivotes centrales y goteo, para administrar el recurso de acuerdo con las necesidades de cada producción.
Un punto clave es que el plan no contempla regar cultivos alimentarios con agua recuperada del fracking. Según la aclaración del Gobierno provincial, los emprendimientos agrícolas utilizarán agua de captación fluvial transportada por los acueductos antes de su ingreso al circuito industrial.

La distribución de las obligaciones entre las petroleras tomará como referencia su participación en la actividad, mediante un mecanismo similar al aplicado en el acuerdo para financiar obras viales vinculadas al crecimiento de Vaca Muerta.
Por su peso en la cuenca, YPF, Vista, Pan American Energy (PAE) y Shell figuran entre las compañías con mayores compromisos previstos. Sin embargo, todavía no se difundió el detalle oficial de las hectáreas asignadas a cada empresa, sus presupuestos ni los cultivos específicos que desarrollará cada una.
La meta es reutilizar al menos el 10% del agua de retorno
El segundo eje del programa apunta al agua que vuelve a la superficie después de las fracturas hidráulicas. Ese fluido, conocido como flowback, puede tratarse y acondicionarse para volver a utilizarse en nuevas operaciones, según su composición y las condiciones técnicas.
Neuquén busca reducir progresivamente la dependencia de nuevas captaciones de agua dulce y disminuir la disposición de fluidos en pozos sumideros. De acuerdo con Salvatori, algunas operadoras ya presentaron alternativas para reutilizar el flowback, mientras que otras trabajan en el tratamiento del agua de producción.
La primera meta provincial es alcanzar una reutilización mínima del 10% del agua de retorno y elevar ese porcentaje más adelante. Como referencia, se mencionó la cuenca del Permian, en Estados Unidos, donde la reutilización de agua en operaciones de fractura supera el 60%, según datos difundidos por la Produced Water Society.
La comparación permite dimensionar el margen de crecimiento, aunque las diferencias técnicas, regulatorias y económicas entre ambas cuencas impiden trasladar esos resultados de manera directa.
El cronograma provincial contempla iniciar en diciembre de 2026 las primeras experiencias piloto, tanto para los proyectos agrícolas como para las iniciativas de recuperación y reutilización de agua.
El siguiente hito será octubre de 2027, fecha fijada como objetivo para desarrollar las superficies agrícolas comprometidas. Las empresas que cumplan las condiciones del programa podrían acceder a un tratamiento diferencial del canon y evitar la actualización prevista para enero, de acuerdo con la modalidad explicada por Salvatori. Su aplicación dependerá de los instrumentos administrativos y los acuerdos correspondientes.







