Una eventual victoria electoral abriría la posibilidad de impulsar una conexión energética entre ambos países. En paralelo, el consorcio privado Gásbra trabaja en un proyecto para transportar el fluido desde la formación hasta el sur brasileño, con una capacidad prevista de 35 millones de metros cúbicos diarios.
Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato presidencial brasileño Flavio Bolsonaro, anticipó que un eventual triunfo de su espacio político frente a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial abriría la puerta a impulsar un gasoducto para llevar gas natural desde Vaca Muerta hacia Brasil.
La propuesta se apoya en la necesidad de diversificar el abastecimiento al país vecino, en un contexto de declinación de los volúmenes provenientes de Bolivia.
Por ahora, el único proyecto integral de conexión directa que avanza en el ámbito privado es el que impulsa el consorcio empresarial Gásbra. La iniciativa fue presentada ante autoridades de Neuquén en diciembre de 2025.
En una entrevista con LN+, Eduardo Bolsonaro se refirió a la posibilidad de establecer una conexión directa entre ambos países y explicó: “Si hablo algo con Milei es para el beneficio de los dos pueblos. Por ejemplo, tengo ganas de poner una conexión en directo desde Vaca Muerta a Brasil porque las reservas de gas que vienen desde Bolivia están cayendo”.
El planteo, que dependerá del resultado del ballotaje en Brasil -previsto para el domingo 25 de octubre- y de las decisiones que adopte una eventual nueva administración, todavía requiere definiciones institucionales.
Según fuentes del sector energético, un emprendimiento de esta magnitud necesitaría un entendimiento entre los gobiernos de Argentina y Brasil, además de habilitar la participación de Petrobras, la petrolera brasileña bajo control estatal.
Por ahora, el único proyecto integral de conexión directa que avanza en el ámbito privado es el que impulsa el consorcio empresarial Gásbra.
La iniciativa fue presentada ante autoridades de Neuquén en diciembre de 2025 y busca desarrollar una infraestructura dedicada a la exportación de gas natural por un período prolongado.
Un ducto de 1.630 kilómetros desde Neuquén
El plan contempla la construcción de un gasoducto de 40 pulgadas entre Tratayén, en Neuquén, y Uruguaiana, en el sur de Brasil.
El trazado tendría unos 1.630 kilómetros y una capacidad de transporte de 35 millones de metros cúbicos diarios, un volumen superior al previsto en el diseño original.
En una primera versión, la conducción había sido proyectada con un diámetro de 36 pulgadas y una capacidad de 30 millones de metros cúbicos por día. Gásbra modificó esas especificaciones para ampliar el potencial de transporte y adecuar el proyecto a las posibilidades de crecimiento de la demanda brasileña.
El consorcio busca obtener una autorización de exportación en firme por 30 años, un plazo comparable con el otorgado a Southern Energy (SESA), la iniciativa argentina de exportación de GNL liderada por Pan American Energy.
Para avanzar, trabaja en la presentación de dos proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): uno destinado a la producción de gas y otro a la infraestructura de transporte.
La estructura prevista contempla la conformación de dos vehículos de inversión diferenciados. El objetivo es organizar el financiamiento y el desarrollo de cada componente, aunque su ejecución estará sujeta a las autorizaciones correspondientes y a la viabilidad económica del conjunto.
Producción de Vaca Muerta y continuidad del transporte
El proyecto no se limita a construir un ducto. También incluye inversiones en producción para garantizar el suministro de gas necesario para cumplir los compromisos de exportación. En una etapa inicial, Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la compañía estatal provincial, aportaría volúmenes provenientes de contratos de participación y de áreas de gas seco de Vaca Muerta.
La propuesta prevé sumar a otras productoras de la cuenca neuquina para ampliar la disponibilidad de recursos y sostener el abastecimiento a largo plazo. Este componente resulta central para una operación que pretende establecer entregas continuas y contratos de exportación de varias décadas.

Del lado brasileño, el esquema contempla otro gasoducto de aproximadamente 650 kilómetros y 40 pulgadas entre Uruguaiana y Canoas, en el estado de Rio Grande do Sul. Gásbra mantiene conversaciones con accionistas de Transportadora Sulbrasileira de Gás (TSB) y Transportadora Brasileira Gasoduto Bolívia-Brasil (TBG) para analizar derechos de paso y alternativas de conexión con la infraestructura que permitiría llevar el combustible hasta San Pablo.
El consorcio reúne a empresas industriales y distribuidoras de gas del sur de Brasil, con participación de actores vinculados al mercado paulista. La definición de los trazados, las condiciones de acceso y los acuerdos comerciales serán determinantes para establecer el costo final y los plazos de ejecución.
Brasil busca nuevas fuentes de abastecimiento
La iniciativa coincide con movimientos del mercado brasileño para diversificar sus proveedores. La menor disponibilidad de gas boliviano impulsa la búsqueda de alternativas, entre ellas el combustible proveniente de Vaca Muerta y el gas natural licuado importado desde otros mercados.
En ese contexto, Pre-sal Petróleo (PPSA), la empresa estatal que administra los contratos de producción compartida del Estado con las operadoras del presal, prepara una primera subasta de suministro de gas natural para industrias. El mecanismo apunta a atender necesidades de corto plazo y ampliar las opciones de abastecimiento para los consumidores.
Además, el Consejo Nacional de Política Energética de Brasil habilitó a PPSA a realizar, desde el próximo año, subastas de suministro de largo plazo. La compañía también quedó autorizada a importar gas y venderlo a usuarios industriales, una alternativa que podría favorecer la participación de proveedores externos.





