La empresa Petróleo de Tucumán encargó un estudio geológico para analizar antecedentes y definir posibles áreas de interés para la exploración de hidrocarburos. El disparador de los hallazgos en Salta, cerca del límite interprovincial.
Tucumán comenzó a organizar un plan para determinar si su subsuelo reúne condiciones favorables para albergar reservas de petróleo y gas. La propuesta se encuentra en una fase inicial y todavía no cuenta con descubrimientos confirmados ni con una fecha establecida para realizar perforaciones.
El primer objetivo será revisar la información geológica existente y, a partir de sus resultados, establecer si hay fundamentos para avanzar hacia una campaña exploratoria en territorio provincial.
La iniciativa está a cargo de Petróleo de Tucumán, encabezada por el empresario Jorge Rocchia Ferro, que convocó al geólogo Ricardo José Gómez Omil para coordinar las evaluaciones técnicas destinadas a identificar posibles áreas de interés hidrocarburífero.
Uno de los elementos de referencia son las exploraciones realizadas en sectores de Salta próximos al límite tucumano, donde algunas perforaciones registraron manifestaciones de hidrocarburos.
Gómez Omil, egresado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), cuenta con experiencia en exploración de hidrocarburos en Argentina y otros países de América Latina. El especialista considera que existen elementos suficientes para justificar nuevos estudios, aunque aclaró que aún no es posible estimar la cantidad ni el tipo de recursos que podrían encontrarse.
«Tucumán tiene un potencial desconocido. En parte puede ser para petróleo y en parte para gas, pero estamos en los inicios», sostuvo el geólogo.
Entre los antecedentes que serán examinados figuran investigaciones históricas de YPF y un estudio realizado en 2018 por profesionales vinculados con la petrolera y el ámbito universitario, cuyos resultados fueron presentados a las autoridades provinciales.
El equipo también analizará informes científicos y documentación técnica sobre la evolución geológica de la región.
Otro elemento de referencia son las exploraciones realizadas en sectores de Salta próximos al límite tucumano, donde algunas perforaciones registraron manifestaciones de hidrocarburos. Sin embargo, esos indicios no permiten asegurar que existan acumulaciones aprovechables comercialmente dentro de Tucumán.
«No es descabellado pensar que pueda haber petróleo o gas en la provincia», afirmó Gómez Omil.
La hipótesis deberá contrastarse con información específica del subsuelo provincial antes de determinar si resulta conveniente destinar recursos a una exploración más profunda.
Estudios de campo previstos para 2027
La primera fase estará centrada en recopilar, ordenar y evaluar los datos disponibles. Ese trabajo permitirá reconocer las principales áreas de interés y establecer qué información falta para comprender mejor las características geológicas del territorio.
Después de esa revisión, el equipo podría avanzar con análisis geoquímicos y tareas de campo para identificar sectores con mejores perspectivas. Estas actividades podrían comenzar durante 2027, siempre que se cumplan previamente los requisitos administrativos establecidos por la provincia.
«Primero hay que otorgar las áreas y las licencias de exploración, que implican compromisos de trabajo y de inversión. A partir de ahí se va a poder trabajar en el campo», explicó el especialista.
La asignación de áreas y los permisos serán, por lo tanto, condiciones necesarias para pasar de la investigación documental a las tareas sobre el terreno. Por ahora, no se informó un presupuesto comprometido ni un calendario definitivo para eventuales perforaciones.

El esquema propuesto contempla avanzar por etapas, dado que los estudios iniciales requieren menos capital que la perforación de pozos exploratorios. La información obtenida en cada instancia servirá para determinar si se justifica continuar y asumir compromisos económicos mayores.
Petróleo de Tucumán busca sumar especialistas
Rocchia Ferro mantuvo una reunión con Gómez Omil para organizar los trabajos y comenzar a conformar un equipo técnico. El geólogo inició contactos con profesionales que podrían participar de la investigación, con la intención de combinar experiencia en exploración hidrocarburífera con la incorporación de jóvenes interesados en el sector.
La Universidad Nacional de Tucumán aparece como un ámbito relevante para aprovechar conocimientos y promover la colaboración entre investigadores, especialistas y equipos vinculados con la industria energética.
Gómez Omil también destacó la predisposición del gobernador Osvaldo Jaldo para acompañar la iniciativa. El eventual respaldo institucional será importante para avanzar en la delimitación de las áreas y en los procedimientos necesarios para desarrollar las investigaciones.
Una región con menor actividad exploratoria
El proyecto se plantea en un escenario de retracción de la actividad hidrocarburífera en distintas provincias del noroeste argentino. Mientras Vaca Muerta sostiene el crecimiento de la producción no convencional, los yacimientos tradicionales del norte enfrentan una declinación que afecta el desempeño de la industria regional.
Según Gómez Omil, las tareas exploratorias en esa zona permanecen prácticamente paralizadas desde hace varios años. La caída de la producción también repercute sobre las regalías que reciben provincias como Salta, Jujuy y Formosa.
Para Tucumán, generar información geológica propia podría ser un primer paso para evaluar nuevas oportunidades energéticas. Sin embargo, el camino hasta una eventual incorporación al mapa productor será prolongado.
«De aquí al momento en que se decida perforar y, con suerte, encontrar hidrocarburos, van a pasar varios años», advirtió Gómez Omil.







