Myriad Uranium acordó adquirir la totalidad de Buenavida Metales, titular de las 55.000 hectáreas. El área se encuentra en el distrito de Cerro Solo y cuenta con antecedentes de perforación que deberán ser verificados antes de definir nuevas tareas.
Myriad Uranium acordó la adquisición del proyecto Los Altares, en el centro de Chubut, con el objetivo de incorporar unas 55.000 hectáreas de exploración de uranio en un distrito con antecedentes de actividad minera.
La operación, anunciada el 13 de octubre de 2026, comprende la compra del 100% de las acciones de Buenavida Metales S.A., la sociedad argentina que posee los derechos mineros y los demás activos vinculados con el emprendimiento.
El acuerdo establece un pago de US$300.000 en efectivo y la emisión de 1.571.268 acciones de Myriad, con un valor de 0,4455 dólares canadienses por título.
La compañía prevé completar la transacción el 13 de noviembre de 2026 o antes, siempre que se cumplan las condiciones habituales de cierre y se obtengan las autorizaciones bursátiles necesarias.
El proyecto se localiza en la cuenca del Golfo San Jorge, dentro del distrito de Cerro Solo. Su superficie se distribuye a ambos lados del depósito de uranio Cerro Solo, perteneciente a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y se encuentra próximo a Meseta Central y a la histórica mina Los Adobes.
Como parte de los términos pactados, Green Shift Commodities, la firma vendedora, mantendrá una regalía equivalente al 2% del retorno neto de fundición. Myriad tendrá la opción de recomprar la mitad de ese derecho mediante un pago de US$1 millón.
La operación le permitirá a la empresa canadiense incorporar un activo de escala distrital a su cartera, aunque el avance dependerá de los resultados de la revisión técnica y de los trabajos que se definan para determinar el potencial geológico del área.
Un área con antecedentes de exploración de uranio
Los Altares comprende 23 propiedades mineras que suman 55.013 hectáreas, organizadas en dos sectores. El oriental incluye los bloques Arroyo Perdido y Perdido, mientras que el occidental está integrado por las áreas Cóndor 1 y Pichiñán.
El proyecto se localiza en la cuenca del Golfo San Jorge, dentro del distrito de Cerro Solo. Su superficie se distribuye a ambos lados del depósito de uranio Cerro Solo, perteneciente a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y se encuentra próximo a Meseta Central y a la histórica mina Los Adobes.
La cercanía con esos antecedentes constituye un elemento de interés para la exploración, pero no garantiza la existencia de concentraciones de uranio económicamente recuperables en Los Altares. La compañía deberá establecer si las condiciones geológicas del proyecto justifican nuevas inversiones.
Myriad estima que operadores anteriores habrían realizado aproximadamente 12.500 metros de perforación en el área. Entre esos trabajos figurarían 37 pozos de circulación reversa ejecutados por Maple Minerals Exploration and Development en el bloque Arroyo Perdido.

Sin embargo, la empresa aclaró que su persona competente todavía no verificó la cantidad de metros perforados, las coordenadas de los pozos, las metodologías empleadas ni los resultados analíticos. Por lo tanto, los registros históricos constituyen antecedentes de exploración, pero no representan una certificación de recursos minerales.
El potencial geológico y la alternativa de recuperación in situ
Uno de los objetivos técnicos será analizar la posible continuidad de un horizonte de areniscas con capacidad para alojar mineralización de uranio. De acuerdo con interpretaciones geológicas anteriores, esa unidad podría encontrarse a profundidades de entre 150 y 200 metros en determinados sectores orientales del proyecto.
El horizonte se vincula con las secuencias sedimentarias del Grupo Chubut, una formación en la que existen depósitos de uranio asociados a areniscas y conglomerados. La presencia de estas unidades será uno de los elementos que Myriad buscará estudiar para delimitar las zonas con mejores perspectivas exploratorias.
La compañía también evaluará la eventual aplicación de sistemas de recuperación de uranio in situ (ISR). Este método permite extraer el mineral mediante la circulación de soluciones a través de formaciones geológicas, sin recurrir a una explotación convencional a cielo abierto.
No obstante, esa alternativa todavía se encuentra en una etapa preliminar. Myriad no completó estudios hidrogeológicos, pruebas de permeabilidad, evaluaciones metalúrgicas ni otros análisis necesarios para determinar si el proyecto reúne las condiciones para utilizar esa tecnología. Su viabilidad dependerá de los resultados de futuras investigaciones.
En materia administrativa, cuatro propiedades del sector oriental ya cuentan con concesiones mineras otorgadas y estudios de impacto ambiental aprobados: Arroyo Perdido Norte 1, 2 y 3, y Arroyo Perdido Sur 1. Otras siete tienen sus evaluaciones ambientales aprobadas y avanzan en el registro de sus títulos.
El conjunto de las 23 propiedades presenta distintos grados de avance en los procedimientos administrativos, con permisos de exploración y explotación en diferentes etapas. En consecuencia, todavía quedan trámites pendientes para completar la titularidad de parte de la superficie comprendida en el proyecto.
El acceso al área se realiza desde Trelew, a unos 300 kilómetros por la ruta nacional 25 hasta Paso de Indios. Desde allí, caminos de ripio y huellas rurales permiten llegar a los bloques mineros. Estas condiciones de conectividad serán relevantes para organizar las futuras tareas de campo y evaluar sus requerimientos operativos.







