La Expo Internacional San Juan Minera 2026, no solo fue un evento de exhibición; fue la cristalización de un cambio de era para la industria extractiva en el país.
Con una convocatoria que superó los 25.000 asistentes, la feria se convirtió en el epicentro de decisiones que definirán la matriz productiva argentina de los próximos cincuenta años, con eje en la actividad minera.
A pesar de los desafíos climáticos impuestos por el viento Zonda, que obligaron a un cierre anticipado del predio ferial, el pulso de los negocios y las definiciones políticas se trasladaron con éxito al Velódromo Vicente Chancay, donde el sector privado y el público sellaron un compromiso de unidad federal inédito.
El evento contó con una infraestructura masiva que reflejó el apetito inversor: 380 stands, 110 islas de maquinaria pesada y la participación de 500 empresas proveedoras que brindan soporte a 40 compañías mineras provenientes de 20 países.
Este despliegue técnico fue el marco para el gesto político más contundente de la feria, el lanzamiento de la Mesa Federal Minera, con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los gobernadores de San Juan, Catamarca, Córdoba, Jujuy, Mendoza y Santa Fe.
El RIGI y la competitividad internacional
El Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI), la adecuación de la Ley de Glaciares y la estabilidad macroeconómica lograda por el Gobierno nacional fueron medidas celebradas.
Según datos oficiales compartidos durante el encuentro, el RIGI ya concentra proyectos mineros por un valor total de u$s42.000 millones en todo el país, de los cuales seis proyectos estratégicos que representan inversiones por u$s7.188 millones ya han sido aprobados bajo este esquema.
Para Michael Meding, CEO de Los Azules, la percepción internacional sobre la Argentina ha dado un giro de 180 grados en los últimos dos años. «Antes me decían “qué interesante proyecto, lástima que está en Argentina”. Hoy eso cambió», relató, destacando que la burocracia local para obtener permisos hoy maneja tiempos más razonables que destinos tradicionales.
Sin embargo, la competitividad sigue siendo un desafío; Federico Elewaut advirtió que el riesgo país aún impacta en los costos, encareciendo el financiamiento para empresas locales en unos 400 puntos básicos adicionales respecto a competidores de otros países.
Cobre: gigantes de escala mundial
El gran protagonista de las Argentina Cobre Sessions fue el Distrito Vicuña, el megaproyecto que integra Josemaría y Filo del Sol. Ron Hochstein, CEO global de Vicuña, confirmó una noticia esperada por el sector logístico: la empresa cedió y se levantó la orden judicial que restringía el uso de rutas en La Rioja, permitiendo el regreso inmediato de la operatividad vial hacia el yacimiento.
Hochstein reveló que Vicuña tiene el potencial para ser una de las cinco minas de cobre más grandes del mundo, con una vida útil superior a los 70 años y una inversión inicial estimada en u$s18.100 millones.

Por su parte, Glencore Argentina trazó su propia hoja de ruta ambiciosa. Su CEO, Martín Pérez de Solay, anunció el objetivo de reabrir Alumbrera para 2028, utilizándola como un «puente» para poner cobre argentino en el mercado mientras se avanza hacia el desarrollo a máxima capacidad de Pachón, un yacimiento que posee más de seis millones de toneladas de recursos.
Los cuellos de botella para la industria minera: Infraestructura y Licencia Social
Pese al clima festivo, el empresariado no evitó señalar los obstáculos. Marcelo Álvarez, de Barrick Mining Corporation, fue tajante al afirmar que la minería sanjuanina entra en una etapa «diez veces más grande» que la de Veladero, lo que requerirá una interacción permanente entre todos los actores.
En este sentido, advirtió que la licencia social «no está ganada» y debe construirse día a día mediante la integración real de las comunidades.

La infraestructura surgió como el otro gran debate de fondo. Pérez de Solay dejó una definición que generó repercusión en la audiencia, «las mineras no deberían financiar infraestructura pública. Nosotros podemos garantizar demanda y contratos, pero las obras deben desarrollarlas quienes saben de infraestructura».
Martín Pérez de Solay (Glencore): Las mineras no deberían financiar infraestructura. Nosotros garantizamos demanda, pero las obras deben desarrollarlas quienes saben hacer infraestructura.
La etapa de los discursos parece haber dado paso a la de la ingeniería y el concreto, el cobre argentino finalmente comenzó a entrar en su fase definitiva en una industria super dinámica.






