La cancelación de un nuevo permiso en la Cuenca Argentina Norte confirma las dificultades para sostener la exploración hidrocarburífera costa afuera. La decisión, formalizada por el Gobierno nacional tras la renuncia de las operadoras, se suma a otros casos recientes y refleja el estado actual de los proyectos.
La Secretaría de Energía de la Nación formalizó la extinción del permiso de exploración offshore en el bloque CAN 109, ubicado en la Cuenca Argentina Norte, a unos 200 kilómetros de la costa de Mar del Plata. La medida quedó establecida en la Resolución 87/2026, publicada en el Boletín Oficial.
El área había sido adjudicada en 2019 a Shell Argentina y Qatar Energy —bajo su denominación anterior Qatar Petroleum Oil and Gas S.A.U.— en el marco de la ronda de licitaciones offshore impulsada por el Estado nacional.
En marzo de este año, el Gobierno había oficializado una medida similar sobre el bloque CAN 107, también operado por Shell y QatarEnergy.
De acuerdo con el documento oficial, las compañías notificaron en diciembre de 2025 su decisión de no avanzar hacia el segundo período exploratorio, lo que derivó en la renuncia al área. La finalización del permiso implica el cierre formal de las actividades bajo ese contrato.
Un antecedente inmediato en la misma cuenca
La salida del CAN 109 no es un caso aislado dentro del offshore argentino. En marzo de este año, el Gobierno había oficializado una medida similar sobre elbloque CAN 107, también operado por Shell y QatarEnergy.
En ambos casos, las empresas completaron los compromisos técnicos correspondientes a la etapa inicial de exploración, sin avanzar hacia fases posteriores que implican mayores niveles de inversión y definición comercial.
Además, otro antecedente reciente es la devolución del área MLO 114 por parte de un consorcio integrado por Tullow Oil, Pluspetrol y Wintershall Dea, tras varios años de estudios sísmicos y evaluaciones técnicas.
Estos movimientos se producen dentro del esquema regulatorio vigente, que establece distintas etapas exploratorias con obligaciones específicas y la posibilidad de no avanzar en función de los resultados obtenidos.
Exploracion offshore sin confirmación comercial
La evolución de la Cuenca Argentina Norte estuvo marcada en los últimos años por una fuerte expectativa inicial en torno a su potencial geológico. En una primera etapa, el área fue comparada con desarrollos offshore exitosos del margen africano, lo que impulsó el interés de operadores internacionales.

Sin embargo, los resultados obtenidos hasta el momento no confirmaron esas proyecciones. Uno de los hitos más relevantes fue la perforación del pozo Argerich en el bloque CAN 100, a cargo de Equinor.
La compañía informó: “El pozo EQN.MC.A.x-1 en el bloque CAN_100 fue completado de forma segura. Si bien se ha podido confirmar el modelo geológico, no se han encontrado indicios claros de hidrocarburos, por lo cual el pozo ha sido clasificado como seco”.
Este resultado permitió validar información geológica relevante, pero no aportó evidencia suficiente para avanzar hacia desarrollos comerciales en el corto plazo.
Un escenario condicionado por la dinámica global
El comportamiento de las empresas en el offshore argentino también se inscribe en un contexto internacional donde los proyectos costa afuera compiten por capital con otras alternativas dentro del sector energético.
Las iniciativas offshore, especialmente en etapas tempranas, requieren inversiones elevadas, largos plazos de maduración y presentan niveles significativos de incertidumbre geológica.
En paralelo, otros desarrollos —como los recursos no convencionales— ofrecen ciclos más cortos y esquemas de inversión más acotados.
En este marco, las decisiones de no avanzar en áreas como CAN 109 y CAN 107 reflejan evaluaciones técnicas y económicas realizadas tras completar las primeras fases de exploración.
Pese a estas salidas, el esquema offshore argentino continúa vigente con otras áreas que permanecen en distintas etapas del proceso exploratorio. Cada bloque sigue su propio cronograma de trabajos, sujeto a los resultados que se obtengan en campañas sísmicas y eventuales perforaciones.







