A través de su filial Aerohandling, la compañía de bandera ya opera en cuatro terminales y podría extender la cobertura a otras durante noviembre de 2026. El avance se produce en un mercado desregulado, pero con escasa presencia de prestadores privados fuera de Ezeiza y Aeroparque.
Aerolíneas Argentinas comenzó a ampliar su participación en los servicios de rampa en aeropuertos del interior, luego de que el Gobierno resolviera retirar a Intercargo de ocho terminales del país, tras el fracaso de su privatización.
A través de Aerohandling, su firma especializada en asistencia en tierra, la línea aérea nacional ya opera en Resistencia, Trelew, Comodoro Rivadavia y Río Gallegos, mientras prepara su desembarco en otras estaciones.
Pese a la apertura del mercado, sólo Aerohandling aparece como la alternativa con capacidad inmediata para ocupar los espacios que deja Intercargo en las terminales. Creada en 1997 por Aerolíneas Argentinas, cuenta con estructura y equipamiento para prestar servicios a aeronaves y pasajeros.
El movimiento se produce después de que quedara desierta la licitación para privatizar Intercargo, la empresa estatal que históricamente concentró la mayor parte de las prestaciones de asistencia aeroportuaria.
Aunque la desregulación permitió el ingreso de nuevos prestadores, la competencia todavía no llegó a los aeropuertos del interior, donde Aerohandling aparece como la principal alternativa para reemplazar a la estatal que entró en un proceso de achique.
Las tareas comprenden el movimiento de equipajes, la asistencia a los aviones durante su permanencia en pista, el apoyo en el embarque y desembarque de pasajeros y la provisión de equipos específicos para las operaciones en tierra.
Cuatro aeropuertos ya cambiaron de operador
Aerohandling asumió los servicios en los cuatro aeropuertos mencionados mediante el uso de equipamiento propio. Según fuentes consultadas por Infobae, la compañía también podría comenzar a trabajar durante noviembre en Posadas, San Juan y Santiago del Estero.
A ese esquema se suma Mar del Plata, donde Intercargo también habría dejado de operar, de acuerdo con otras fuentes.
En ese caso, existen conversaciones para que Aerohandling se haga cargo de las prestaciones, aunque no se precisaron los plazos para concretar el reemplazo.
En agosto, fuentes oficiales habían explicado que la salida de Intercargo de Comodoro Rivadavia y Río Gallegos respondía a “una medida de eficiencia operativa, orientada a optimizar los recursos y adecuar la distribución del equipamiento a las necesidades de cada escala”.
El propósito, añadieron, era “reubicar esos recursos en puntos donde tienen un mayor nivel de utilización y resultan más funcionales para la operación”.
Desde el Gobierno también sostuvieron que “la decisión no afecta ni a la prestación de los servicios ni a los pasajeros. A partir de la desregulación del servicio de rampa, además, las compañías aéreas cuentan con alternativas de operadores para cubrir sus necesidades en esas terminales”, remarcaron.
La desregulación todavía no generó competencia en el interior
Pese a la apertura del mercado, Aerohandling aparece como la alternativa con capacidad inmediata para ocupar los espacios que deja Intercargo en esas terminales. La empresa, creada en 1997, cuenta con estructura y equipamiento para prestar servicios a aeronaves y pasajeros.

El Ejecutivo autorizó a 15 operadores privados para participar en la actividad: Argentina Ground Support, Milenium Air, American Jet, Global Protection Service, Fly Seg, Air Class Cargo, Handyway Cargo, Escalum Investment, MNZS, Jet Handling FBO, Swissport Argentina, Acciona Servicios Argentina, CrossRacer Ramp, TALMA y Aerowise.
Sin embargo, buena parte de esas compañías concentra su interés en Ezeiza y Aeroparque, donde la mayor cantidad de vuelos permite aspirar a un volumen de negocios superior. En las terminales del interior que abandona Intercargo, hasta el momento no se observa una competencia equivalente.
La expansión de Aerohandling le permitiría a Aerolíneas Argentinas aprovechar su estructura para atender a otras compañías y sumar una fuente de facturación complementaria al transporte de pasajeros. Aunque la actividad no constituye su negocio principal, puede contribuir a diversificar sus ingresos.
Los resultados de Aerolíneas, detrás de la estrategia
La nueva actividad se incorpora en un contexto de mejora de las cuentas de la línea aérea. Durante 2025, Aerolíneas Argentinas informó una ganancia neta de $238.000 millones, un superávit operativo de US$ 120,7 millones y un patrimonio neto positivo por segundo año consecutivo.
En ese ejercicio, además, pagó por primera vez el impuesto a las Ganancias y dejó de necesitar transferencias del Tesoro Nacional, una situación que no se registraba desde la reestatización de 2008.
El contraste con los años anteriores es significativo. Entre 2008 y 2023, la compañía acumuló una pérdida operativa promedio de US$ 400 millones anuales, período durante el cual recibió más de US$ 8.000 millones en aportes directos del Estado. En ese marco, los servicios de rampa representan una oportunidad para ampliar la actividad comercial sin depender exclusivamente de la venta de pasajes.
Una privatización sin ofertas válidas
La licitación para vender Intercargo terminó sin adjudicación porque ninguna de las propuestas presentadas cumplió con las condiciones técnicas y económicas exigidas. Según la información disponible, los montos ofrecidos habrían quedado por debajo del precio mínimo de US$ 45,1 millones establecido por la Agencia de Transformación de Empresas Públicas (ATEP).
El procedimiento había atravesado distintas postergaciones y despertado un interés privado acotado. Entre los factores que pudieron restarle atractivo figuró la eliminación del monopolio de Intercargo, que modificó su posición en el mercado antes de concretarse una eventual venta.
Aunque participaron cinco oferentes, tres compañías aparecían como las principales candidatas: Escalum, vinculada al empresario Horacio Paolini; Global Protection Service, perteneciente al Grupo GPS; y la francesa Alyzia.
Tras el resultado, el Gobierno señaló que “la experiencia recogida durante la licitación aporta información relevante para evaluar las próximas alternativas”, sin anunciar una nueva convocatoria ni detallar qué mecanismo utilizará para definir el futuro de la empresa estatal.







