La automotriz china que comercializa sus modelos en el país abrió la puerta a desarrollar nuevas actividades industriales, en línea con su estrategia de expansión internacional y la búsqueda de proveedores para su cadena de producción. La iniciativa también podría vincular los recursos minerales locales con tecnologías destinadas a la movilidad y al almacenamiento de electricidad.
La automotriz china BYD analiza la posibilidad de instalar en la Argentina una operación industrial para fabricar baterías de litio y sistemas de almacenamiento energético.
La alternativa fue comunicada por el canciller Pablo Quirno tras reunirse en Singapur con Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de la compañía, aunque por el momento no se informaron montos, ubicaciones ni fechas para una eventual puesta en marcha.
“Argentina se posiciona como plataforma para proyectos orientados tanto al mercado doméstico como a la exportación”, sostuvo el canciller Pablo Quirno, al vincular esa perspectiva con las políticas oficiales de promoción de inversiones y desarrollo minero.
El proyecto representaría una ampliación de las actividades de la firma en el mercado local, donde actualmente comercializa vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
También abriría la posibilidad de conectar la disponibilidad de recursos minerales argentinos con una industria de mayor valor agregado, en un segmento clave para la transición energética.
El litio argentino, dentro de la estrategia de abastecimiento
El interés de BYD por el mineral extraído en el país ya había quedado expuesto en abril, cuando Stella Li se refirió a la posibilidad de incorporarlo a la cadena de suministro de la empresa.
“Siempre y cuando sea competitivo, queremos comprar. BYD compra mucho litio y es una de las razones por las que los argentinos deberían interesarse cada vez más en los autos eléctricos”, sostuvo.
En esa misma oportunidad, Li había señalado que la compañía evaluaba alternativas para desarrollar nuevas actividades productivas en América Latina. El objetivo forma parte de una política de internacionalización que busca acercar la fabricación a los mercados donde opera y reducir la exposición a barreras comerciales.
“Somos una compañía global que está instalando fábricas en distintas partes del mundo con el objetivo de volvernos una empresa más localizada y que, en el largo plazo, los aranceles no sean un problema”, explicó.
Tras el encuentro en Singapur, Quirno destacó las posibilidades de atraer inversiones industriales que aprovechen las capacidades productivas y los recursos naturales argentinos.
“Argentina se posiciona como plataforma para proyectos orientados tanto al mercado doméstico como a la exportación”, sostuvo el canciller, al vincular esa perspectiva con las políticas oficiales de promoción de inversiones y desarrollo minero.
Sin embargo, todavía no se conocen detalles sobre la iniciativa. Tampoco se precisó si una eventual instalación se concentraría en la fabricación integral de baterías, en el ensamblaje de componentes o en otras etapas de la cadena industrial.
BYD, una empresa que nació fabricando baterías
Aunque su expansión internacional está asociada principalmente a los autos eléctricos, BYD fue fundada en 1995 como fabricante de baterías recargables. Ocho años después ingresó en el negocio automotor y, con el tiempo, extendió sus operaciones a la energía solar, el almacenamiento eléctrico y otras tecnologías vinculadas con la movilidad.
La integración productiva constituye uno de los rasgos centrales de su modelo industrial. La empresa desarrolla baterías, motores eléctricos y componentes electrónicos, lo que le permite controlar distintas etapas de fabricación y reducir su dependencia de proveedores externos.

Entre sus desarrollos se encuentra la Blade Battery, basada en la tecnología de litio-ferrofosfato (LFP), que la compañía utiliza en sus vehículos eléctricos. Esta experiencia explica la relevancia que podría tener una inversión local vinculada con el procesamiento de materiales o la producción de componentes para el almacenamiento energético.
Además de su aplicación en automóviles, las baterías permiten acumular electricidad generada por fuentes renovables, suministrar energía a instalaciones industriales y contribuir a equilibrar las redes eléctricas. Por eso, un eventual proyecto de BYD podría encontrar oportunidades comerciales más allá del sector automotor.
La expansión regional y el primer año en el país
La evaluación de nuevas actividades industriales se conoce después del primer año de operaciones comerciales de BYD en la Argentina.
La compañía desembarcó con una filial propia y, durante sus primeros 12 meses, superó las 12.000 unidades patentadas, de acuerdo con los datos aportados, y alcanzó el liderazgo en el segmento de vehículos 100% eléctricos.
Brasil también ocupa un lugar relevante en su estrategia regional. En octubre de 2025, la automotriz inauguró su complejo industrial de Camaçari, en el estado de Bahía, donde fabrica modelos electrificados como Dolphin Mini, King y Song Pro. En julio de 2026, la planta alcanzó las 100.000 unidades producidas y continuó ampliando sus operaciones.
En este contexto, Christian Kimelman, gerente general de BYD Argentina, sostuvo recientemente que la empresa suele “acompañar en desarrollo si los números acompañan” cuando ingresa a nuevos mercados.
El avance de los autos eléctricos en el mercado argentino volvió a acelerarse en septiembre de 2026. Los vehículos híbridos y puros alcanzaron 9.110 patentamientos sobre un total de 46.717 unidades entre automóviles particulares y comerciales livianos, con una participación del 19,6% durante el mes.
La competencia dentro de los vehículos eléctricos puros tiene actualmente un claro protagonista. BYD concentró 565 patentamientos en septiembre, equivalentes al 65% de todas las unidades de este tipo comercializadas durante el mes.





