El Gobierno avanzó con un nuevo esquema tarifario para el transporte público de jurisdicción nacional en medio de la discusión por los subsidios y el financiamiento del sistema. La medida tendrá impacto en distintos corredores y ramales del país.
El Gobierno nacional formalizó el inicio del proceso para aplicar una nueva actualización tarifaria en el sistema de transporte público bajo jurisdicción nacional. La medida alcanzará a colectivos urbanos, trenes metropolitanos, regionales y de larga distancia.
Los incrementos serán escalonados, comenzarán a regir desde la próxima semana y se extenderán hasta septiembre.
La decisión fue instrumentada mediante un llamado a consulta pública por parte de la Secretaría de Transporte, un mecanismo no vinculante pero obligatorio para habilitar modificaciones tarifarias.
La suba en olectivos interurbanos del AMBA
En contraste con el esquema ferroviario, los colectivos nacionales tendrán incrementos más acotados, aunque distribuidos en tres etapas consecutivas.
La tarifa mínima pasará de $700 a $714 desde mayo, luego a $728,28 en junio y finalmente a $742,81 en julio.
Desde el área oficial señalaron que “el objetivo de la medida es garantizar un sistema de transporte más ordenado y eficiente, preservar condiciones de calidad y seguridad operativa, y avanzar en una adecuación progresiva de las tarifas para los usuarios, promoviendo al mismo tiempo un esquema con mayor autonomía y menor dependencia de subsidios”.
El ajuste llega en un escenario de deterioro operativo en distintos servicios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), marcado por frecuencias irregulares, problemas de infraestructura y limitaciones presupuestarias para sostener subsidios crecientes.
Trenes metropolitanos: subas de hasta 90%
El esquema más fuerte de incrementos se verificará en los servicios ferroviarios suburbanos. Las nuevas tarifas se implementarán en cinco etapas consecutivas y, acumuladas, representarán una suba cercana al 90% respecto de los valores vigentes.
El boleto mínimo pasará de los actuales $280 a $330 desde el 18 de mayo. Posteriormente escalará a $380 en junio, $430 en julio, $480 en agosto y finalmente alcanzará los $530 en septiembre. Los pasajeros que utilicen tarjetas SUBE sin nominalizar deberán afrontar montos más elevados.
La actualización abarcará a las líneas Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa.
También habrá aumentos en los servicios ferroviarios suburbanos extendidos. En la línea Roca, por ejemplo, el tramo Cañuelas–Monte llegará a $824,45 en septiembre, mientras que el servicio Alejandro Korn–Chascomús alcanzará los $2.120.
En el Mitre, el trayecto entre Villa Ballester y Zárate trepará hasta $1.531,11 y el servicio Victoria–Los Cardales llegará a $1.060.
En el Sarmiento, el ramal Moreno–Mercedes tendrá un boleto de $1.295,55 hacia septiembre, mientras que el recorrido Merlo–Las Heras costará $706,66.
Colectivos nacionales: ajustes moderados pero sostenidos
En contraste con el esquema ferroviario, los colectivos nacionales tendrán incrementos más acotados, aunque distribuidos en tres etapas consecutivas. La tarifa mínima pasará de $700 a $714 desde mayo, luego a $728,28 en junio y finalmente a $742,81 en julio.
Las líneas del segmento “Suburbanas Grupo I”, que unen la Ciudad de Buenos Aires con los municipios más cercanos del conurbano bonaerense, tendrán tarifas diferenciadas según distancia.
Para los recorridos de hasta tres kilómetros, el boleto llegará a $742,81 con SUBE registrada y a $1.485,62 sin registrar. En los trayectos superiores a 27 kilómetros, el valor ascenderá a $1.337,06.

Por su parte, las líneas del denominado “Suburbanas Grupo II”, integradas por servicios de mayor extensión como las líneas 57, 88, 129, 194 y 195, también ajustarán sus cuadros tarifarios. El boleto mínimo alcanzará los $977,28 con tarjeta registrada y casi $2.000 para quienes no tengan la SUBE nominalizada.
El impacto en los trenes de larga distancia
Los trenes de larga distancia volverán a registrar una importante recomposición tarifaria, aunque los valores finales continuarán sujetos al sistema de bandas tarifarias según demanda y fecha de viaje.
El servicio Buenos Aires–Mar del Plata en categoría primera llegará a $48.137 en septiembre. El tren a Rosario alcanzará los $35.338 y el recorrido Once–Bragado llegará a $28.472.
En tanto, el servicio Retiro–Junín tendrá un boleto de $31.083 hacia septiembre, consolidando un esquema de actualización que busca reducir progresivamente el peso de los subsidios nacionales sobre la operación ferroviaria.
Los regionales también ajustan sus cuadros
La suba de tarifas incluirá además a los servicios regionales operados en distintas provincias. En Chaco, los trenes Cacuí–Los Amores y Sáenz Peña–Chorotis incrementarán sus valores de forma mensual hasta septiembre, cuando alcanzarán los $3.205 y $3.943 respectivamente.
En Córdoba, el Tren de las Sierras llegará a $5.836 hacia el final del cronograma. El Tren del Valle, actualmente en proceso de provincialización, costará $905 entre cabeceras en septiembre.
También habrá incrementos en los servicios Paraná–Jorge Méndez y Campo Quijano–Güemes, en Salta, donde el boleto llegará a $1.839 en agosto.
Con este nuevo esquema, el Ejecutivo profundiza su estrategia de reducción de subsidios económicos al transporte, trasladando una mayor porción de los costos operativos a los usuarios en un contexto de alta inflación y caída del poder adquisitivo.







