El consorcio público-privado que lo desarrolla destacó que los costos operativos y el mantenimiento son mucho menores que en los modelos que usan combustible para aviación.

Si se cumple con el cronograma previsto, en el primer trimestre del próximo año el avión eléctrico argentino realizará su primer vuelo experimental.

El desarrollo del AV-100 “ePower”, primero de su tipo en el país, avanza a partir de una iniciativa encarada por un consorcio público-privado integrado por unos quince ingenieros de la empresa Aviem y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional La Plata (UNLP).

Así, se espera que entre febrero y marzo del próximo año el AV-100 “ePower” carreteará en la pista del aeródromo de General Rodríguez, en el Oeste del Gran Buenos Aires, para su vuelo inaugural.

El ePower, como su nombre lo indica, se moverá en base a un motor eléctrico, alimentado por baterías de litio.

Con este sistema de propulsión el avión podrá –según los expertos que están terminando de ponerlo a punto– transportar a dos personas, en vuelos de hasta una hora de autonomía, dentro de la categoría de aeronaves de hasta 750 kilos. Además, podrá movilizar una carga útil de hasta 180 kilos.

“La idea es contar con un vehículo probado y que nos permita evaluar las baterías que desarrollamos en el Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP, así como establecer las futuras normas de certificación para aviones eléctricos”, explicó a Perfil el ingeniero aeronáutico Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP.

El AV-100 ePower podrá transportar a dos personas, en vuelos de hasta una hora de autonomía, dentro de la categoría de aeronaves de hasta 750 kilos, además de una carga útil de hasta 180 kilos.

Y señaló que “en todo el mundo se está yendo hacia la electromovilidad y el desarrollo de la tecnología del litio nos está permitiendo fabricar baterías más livianas que ya pueden impulsar el motor de un avión”. Hoy, además, las baterías pueden ofrecer una vida útil de entre cinco y diez años de uso.

En tanto, el ingeniero aeronáutico Ernesto Acerbo, gerente de Aviem, señaló que “la industria aeronáutica ya ha probado que los costos operativos y el mantenimiento de un modelo eléctrico son mucho menores que los equivalentes que usan combustible para aviación y queman hidrocarburos. Los eléctricos no necesitan de reposición o cambios de aceite, ni tienen exigentes procesos de mantenimiento programado”.

El paso a paso del primer avión eléctrico argentino

Sobre los avances y pasos a seguir, el decano de la facultad de Ingeniería detalló que “una vez que se instalen las baterías de litio para el sistema de propulsión eléctrico, se viene un proceso de habilitación, porque se trata de un avión de categoría experimental, cuyo propósito es la investigación y el desarrollo. La idea es tener un vehículo probado para luego comenzar a evaluar las baterías que están en producción en Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP, así como establecer las normas de certificación para aviones eléctricos”.

La empresa Aviem Aeronáutica SRL ya instaló el fondo de batería, el motor y una vez ya con el fuselaje en las instalaciones de la Facultad, el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) realizará todo el coleccionado eléctrico y se llevarán a cabo todas las pruebas de consumo, rendimiento y el resto de los parámetros necesarios.

Luego, el avión volverá a Aviem, donde le agregarán las alas y se realizarán las primeras pruebas en vuelo.

El proyecto surgió a partir de los desarrollos iniciados por la UNLP sobre la propulsión de vehículos con energías renovables con baterías de litio, y de la necesidad de incursionar en la aplicación de estas tecnologías en el área aeronáutica en base a las experiencias adquiridas por la facultad de Ingeniería sobre vehículos terrestres con la misma tecnología, u otras tecnologías aplicables a productos producidos por AVIEM.

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