Las repercusiones del largo período sin lluvias exceden a la industria del agro y se reflejarán en sus actividades complementarias. Las cámaras prevén una caída en las operaciones cercana al 50%.

La sequía récord que se alcanzó en marzo desencadenará pérdidas en toda la cadena productiva. Según estimaciones de entidades agropecuarias, la merma de las exportaciones alcanzará los 20.000 millones de dólares lo que generará presiones sobre distintas variables.

Habrá una gran cantidad de rubros afectados y el transportistas no será la excepción, ya que se anticipa una pronunciada baja en la demanda para el traslado de granos hacia las zonas portuarias. Desde las cámaras del sector prevén un millón de viajes menos que en 2022 lo que implica una caída en las operaciones logísticas del 50%.

Luego de un bimestre inicial marcado por subas de los costos logísticos que superaron a la inflación, y el aumento mensual sostenido de los combustibles, el panorama para la industria se torna muy complicado. Así, las distintos integrantes del rubro transportista deberán afrontar con la mitad de los viajes, los incrementos en insumos clave para la actividad y el contexto inflacionario.

La reducción en el almacenamiento de agua en el suelo está en su cifra más baja en los últimos 60 años.

Las proyecciones sobre el impacto de la sequía se actualizan permanentemente y están bajo análisis desde hace meses. Ya se han cosechado algunos lotes de soja con un rendimiento de entre 800 y 1000 kilos por hectárea lo que no alcanza para solventar los costos de producción. Si bien se esperaban pérdidas, los números que se manejan se acercan a las especulaciones más negativas.

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La sequía afectó más de 160 millones de hectáreas.

Cabe señalar que una cosecha en condiciones normales alcanza los 4000 kilos por hectárea, es decir el cuádruple de lo que se anticipa para este año. Esa diferencia perjudicará a toda la cadena productiva, pero en concreto implica menos viajes, lo que elevará aún más los costos para la industria.

Por otro lado, el sector de transporte viene de acordar el pasado 14 de marzo un aumento del 22% en las tarifas de referencia de los cereales, oleaginosas y derivados. El convenio se dio en el marco de la Mesa Participativa de Negociaciones, que reunió a los representantes de los transportistas, los dadores de carga y las autoridades del Ministerio de Transporte.

El aumento se da tras el relevamiento de los costos publicado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC). Según el informe, se registró un incremento de 10% en febrero, tras el aumento de 5,5% de enero, y el 121% de 2022, que es el más elevado de los últimos 20 años.

De este modo, solo en el primer bimestre de 2023, los costos operativos del sector tuvieron una suba de 16%, corriendo por encima del IPC tanto mensual como interanual. En tanto, el alza de febrero incluyó el aumento segmentado del combustible en el marco del programa Precios Justos, y el incremento del 5,25% en el rubro de los lubricantes

Repercusiones a nivel regional

El impacto de la sequía no es solo autóctono, sino que afecta a gran parte de la región sudamericana y, a su vez, al transporte fluvial. En esa línea, la ausencia de lluvias provocó la bajante del Río Paraná lo que puso en jaque a barcazas que transportan productos de gran impacto en la economía, ya que las embarcaciones debieron reducir su carga o, directamente, no pudieron pasar.

La reducción en el almacenamiento de agua en el suelo está en su cifra más baja en los últimos 60 años. Lo que se traslada directamente al transporte fluvial entre Argentina y Paraguay aunque aún el alcance del daño no se ha cuantificado.

Los datos se desprenden del Sistema de Información sobre Sequías para el sur de Sudamérica (SISSA) que se encarga de proveer información sobre el alcance de este fenómeno a gobiernos, instituciones privadas y otros actores sociales. La institución está Integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.

Según el organismo, que tiene relación estrecha con los servicios meteorológicos nacionales, la sequía corresponde al fenómeno de La Niña, un evento que tiene lugar en el Pacífico ecuatorial, a miles de kilómetros de esta región. El reporte indica que Argentina recibió solo el 44% de la precipitación media en los últimos cuatro meses de 2022, lo que se traduce en el menor valor en 35 años.

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