El Ejecutivo asignó dos patidas por más de $500 mil millones para cancelar pagos correespondientes a obras realizadas, entre otras obligaciones. El plan es que se retomen los trabajos en una de las dos centrales que quedaron paralizadas en noviembre de 2024.
El Gobierno Nacional decidió ajustar el presupuesto a través de un DNU, reasignando fondos en áreas clave como energía, educación y préstamos a las provincias. Y entre las modificaciones, destinó una partida para que Energía Argentina (ENARSA) salde la deuda que la UTE Represas Patagonia venía reclamando, un paso fundamental para destrabar las obras hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz.
En febrero, el Ejecutivo manifestó por primera vez su intención de reactivar los trabajos, al menos en la represa Jorge Cepernic —la más pequeña de las dos— que ya tiene un 42% de avance.
Este movimiento marca un giro estratégico para la gestión de Javier Milei, quien en campaña se había opuesto a un acuerdo con los chinos.
Posteriormente, el ministro del Interior, Guillermo Francos, se reunió en Casa Rosada con el gobernador Claudio Vidal y representantes de la empresa china Gezhouba Group Corp, logrando finalmente un acuerdo.
En ese encuentro, Francos confirmó que se reactivará la construcción de la represa Jorge Cepernick, mientras que las tareas en la «Néstor Kirchner” quedarán en stand by. En esta última, se realizará una revisión integral para verificar los costos y la viabilidad de la inversión en el actual escenario fiscal.
El decreto publicado el jueves en el Boletín Oficial asigna $443.592.000.000 y otros $178.000.000.000 para cancelar la deuda con la UTE Represas Patagonia, entre otras obligaciones pendientes.
Este movimiento marca un giro estratégico para la gestión de Javier Milei, quien en campaña se había opuesto a un acuerdo con los chinos.
Sin embargo, la decisión resulta clave para destrabar la paralización de las represas y recuperar más de 2.000 empleos que quedaron en el camino.
Cambios en el proyecto de las represas de Santa Cruz
El Gobierno Nacional oficializó, a través del DNU 186/2025, una modificación presupuestaria clave para reactivar las represas sobre el río Santa Cruz.
En los fundamentos del decreto, se justifica la necesidad de reforzar las transferencias a Energía Argentina S.A. (ENARSA), dependiente de la Secretaría de Energía, para cubrir los gastos vinculados al préstamo para la obra hidroeléctrica Cóndor Cliff – La Barrancosa.

En el anexo, se detallan dos partidas: una de $443.592.000.000 provenientes de Obligaciones a Cargo del Tesoro y otra de $178.000.000.000 de la Secretaría de Energía.
Aunque no se especifica el monto exacto destinado a saldar la deuda que permitirá reactivar la represa Jorge Cepernic (anteriormente La Barrancosa), todo indica que este último fondo apunta a ese objetivo.
Problemas en las obras
Además de las cuestiones económicas, existen desafíos técnicos que han condicionado el avance del proyecto.
La represa Néstor Kirchner, originalmente diseñada con un embalse de gran tamaño, ha enfrentado objeciones ambientales que derivaron en modificaciones en su estructura. Estos cambios implicaron retrasos y revisiones de costos que impactaron en la planificación general de la obra.
Los despidos de marzo de 2024 han generado preocupación en la UOCRA y en el sector de la construcción de la provincia, abriendo un frente social interno para el gobernador Vidal.
Representantes sindicales han reclamado soluciones urgentes para evitar una crisis laboral mayor, advirtiendo que la paralización definitiva de las obras dejaría a miles de trabajadores sin empleo y afectaría a numerosas empresas contratistas vinculadas al proyecto.
El Gobierno nacional manifestó que la decisión de suspender la represa Néstor Kirchner responde a la necesidad de revisar los términos del contrato y garantizar un uso eficiente de los recursos públicos.
Mientras tanto, la continuidad parcial de la represa Jorge Cepernic busca evitar un colapso total de la iniciativa, y mantener en actividad al menos una parte del proyecto hidroeléctrico que se puso en marcha hace ya más de 10 años y ha sufrido casi constantes contratiempos.