La primera campaña de perforación profunda comenzará en las próximas semanas. La búsqueda se enfocará en zonas con posibles sistemas de pórfido de cobre y oro entre Cerro Campamento y Cerro Cuarto.
La minería se extiende en el noroeste argentino con nuevas exploraciones en tierras sanjuaninas. Esta semana, Orvana Minerals informó los últimos avances de la campaña del Proyecto Taguas, durante el primer trimestre del año fiscal 2026.
La iniciativa, que comenzó con estudios geofísicos en noviembre del año pasado, se centra en la búsqueda de cobre y oro.
Desde entonces, la compañía mantuvo el plan de trabajo establecido, y ya estudia los resultados preliminares obtenidos en los primeros meses de trabajo, lo que permitirá definir con mayor precisión los objetivos de perforación profunda.
La combinación del estudio geofísico avanzado con la revisión de los datos históricos permitirá priorizar los objetivos de la perforación inicial.
Según se informó, el estudio geofísico se realizó sobre un área de 4 km² comprendida entre Cerro Campamento y Cerro Cuarto, utilizando una cuadrícula de 400 metros por 400 metros.
Con base en la actualización del modelo geológico, Orvana se prepara para iniciar la primera campaña de perforación profunda en el Proyecto Taguas.
Se moviliza el equipo de perforación con la expectativa de completar aproximadamente 4.500 metros de perforación hasta abril de 2026, apuntando a zonas con potencial mineral de pórfido de cobre y oro.
Tras los avances, Juan Gavidia, CEO de Orvana, destacó que “el primer trimestre del ejercicio fiscal 2026 fue un trimestre sólido para Orvana, con mejoras operativas y aumentos de calificación que condujeron a una mayor producción de oro en Orovalle. También hemos avanzado en nuestro programa de exploración para el Proyecto Taguas en Argentina”.
El enfoque del proyecto ha sido reorientado para evaluar su potencial más allá del recurso superficial de oro y plata identificado en la Evaluación Económica Preliminar de 2021.

Esto incluye la mineralización sulfurada subyacente y la posible presencia de un sistema profundo de pórfido de cobre y oro, lo que ampliaría significativamente las perspectivas del proyecto.
El programa de exploración de oro y cobre en San Juan
“La campaña 2025/26 marca un hito importante en el avance de nuestra comprensión del sistema mineral de Taguas”, afirmó Gavidia.
Según el ejecutivo, la combinación del estudio geofísico avanzado con la revisión de los datos históricos permitirá priorizar los objetivos de la perforación inicial y establecer un camino estratégico para explorar el potencial completo del sistema.
El programa de exploración se estructura en tres fases secuenciales, diseñadas para avanzar de manera metódica y concentrarse en los objetivos con mayor probabilidad de éxito. Esta planificación busca maximizar la eficiencia de la perforación profunda y minimizar riesgos operativos.
La estrategia de Orvana se centra en aumentar el valor a largo plazo mediante la exploración dirigida y la asignación disciplinada de capital. La campaña busca perfeccionar el modelo geológico, poner a prueba los objetivos pórfidos priorizados y definir los próximos pasos para el desarrollo del proyecto.
Detalles de la minera
Orvana Minerals es una compañía multinacional dedicada a la producción de oro, cobre y plata, con operaciones diversificadas en varios países. Su principal operación activa se encuentra en Asturias, España, donde su subsidiaria Orovalle Minerals S.L. gestiona las minas El Valle y Carlés, junto con una planta de procesamiento que produce concentrado de cobre y doré.
En Bolivia, Orvana mantiene el proyecto Don Mario a través de su subsidiaria EMIPA, actualmente en estado de cuidado y mantenimiento tras la suspensión temporal de operaciones en 2020. Esta situación refleja la estrategia de la empresa de priorizar eficiencia y control de costos en sus activos internacionales.
En Argentina, la compañía adquirió en 2021 el proyecto Taguas, en la provincia de San Juan, compuesto por quince concesiones mineras ubicadas a más de 3.500 metros de altura.
Taguas abarca 3.274 hectáreas dentro de un cinturón metalogénico andino reconocido por depósitos epitermales de oro y plata, así como por mineralización de cobre y sistemas de pórfido de alta sulfuración. La empresa continúa enfocada en su estrategia de largo plazo de optimizar operaciones, reducir costos unitarios y ampliar su base de producción, aprovechando la riqueza geológica de la región.





