La terminal porteña continuará fuera de servicio al menos dos semanas más. El operador estatal extendió el esquema provisorio de circulación mientras se completan ensayos técnicos y capacitaciones vinculadas a la infraestructura recientemente modernizada.
El regreso de los servicios eléctricos del tren Mitre a la estación Retiro, que luego de una primera postergación estaba previsto para el sábado 7 de marzo,deberá esperar un poco más.
La empresa estatal Trenes Argentinos Operaciones confirmó que la reanudación completa de los servicios se postergará nuevamente por al menos otris quince días, debido a la necesidad de finalizar las pruebas operativas del nuevo sistema de señalamiento instalado en el acceso a la terminal.
Según el banco Mundial, hacia fines del año pasado la intervención acumulaba un 87% de avance físico y un 88% de ejecución financiera, lo que indica que el tramo final del proyecto se encuentra actualmente en desarrollo.
Mientras tanto, el esquema transitorio de circulación seguirá vigente. En ese contexto, el ramal Tigre continuará funcionando únicamente entre Estación Belgrano C y Estación Tigre, mientras que los servicios hacia el norte del conurbano operarán desde Estación Belgrano R hasta las terminales de Estación José León Suárez y Estación Bartolomé Mitre.
Según explicaron desde la compañía, el retraso responde exclusivamente a la necesidad de completar un protocolo de verificación técnica indispensable para la puesta en marcha del nuevo equipamiento ferroviario.
Estas pruebas se realizan mediante la circulación de trenes sin pasajeros, lo que permite evaluar el comportamiento del sistema en condiciones reales de operación sin afectar la seguridad de los usuarios.
El objetivo es validar cada uno de los componentes instalados antes de habilitar definitivamente la infraestructura para el servicio regular.
Ensayos operativos y capacitación del personal
El proceso de verificación técnica no se limita únicamente al funcionamiento del equipamiento instalado en vías y señales. En paralelo, el operador ferroviario también desarrolla instancias de capacitación para los trabajadores que deberán operar el sistema una vez que la terminal vuelva a funcionar con normalidad.
Se trata de un paso clave en proyectos de modernización ferroviaria, ya que la introducción de nuevas tecnologías exige que el personal técnico, conductores y operadores de señalamiento se familiaricen con los protocolos de funcionamiento y respuesta ante eventuales contingencias.
De acuerdo con la empresa, esta etapa es necesaria para garantizar que el retorno de los tres ramales eléctricos de la Línea Mitre se produzca bajo condiciones óptimas de seguridad operativa.
El cierre de la terminal comenzó el 10 de enero, cuando se dispuso una interrupción total para facilitar las obras pendientes en el sector de ingreso ferroviario. La medida afectó tanto a los servicios metropolitanos como a los trenes de larga distancia que conectan Buenos Aires con Rosario, que actualmente parten desde Estación Colegiales.
En el caso del ramal Tigre, el período de interrupción fue aprovechado además para avanzar con trabajos de renovación de vías. Por esa razón, ese servicio permaneció completamente suspendido hasta fines de febrero. Posteriormente se restableció parcialmente desde Belgrano C, con la expectativa de una normalización completa que finalmente deberá esperar algunas semanas más.
Una obra clave con más de una década de gestación
La remodelación del ingreso ferroviario a Estación Retiro Mitre forma parte de un proyecto de modernización de gran escala destinado a mejorar la confiabilidad operativa de la línea.
Sin embargo, el proceso estuvo marcado por demoras que se remontan a más de diez años. La iniciativa comenzó a tomar forma en 2014, fue licitada dos años más tarde y finalmente adjudicada en 2017. Las primeras intervenciones en el terreno se iniciaron en 2019, aunque rápidamente quedaron paralizadas por dificultades financieras.

La situación comenzó a destrabarse en 2020, cuando el Banco Mundial otorgó financiamiento para distintas obras ferroviarias en el corredor. Gracias a ese respaldo, las tareas pudieron retomarse a partir de 2021.
Los avances más significativos del proyecto se concretaron durante 2023, cuando se habilitaron dos etapas importantes de la nueva infraestructura. No obstante, aún quedaban pendientes trabajos relacionados con el sistema de señalamiento, que volvieron a activarse durante 2025.
Según reportes recientes del organismo internacional, hacia fines del año pasado la intervención acumulaba un 87% de avance físico y un 88% de ejecución financiera, lo que indica que el tramo final del proyecto se encuentra actualmente en desarrollo.
Modernización tecnológica y mejoras operativas
Las tareas aún en curso incluyen distintos trabajos técnicos, entre ellos la instalación definitiva de paragolpes, intervenciones de electrificación asociadas al mantenimiento de la red y adecuaciones menores en la infraestructura de vías.
En materia de señalamiento, el proyecto contempla completar la ingeniería del sistema, realizar intervenciones en el edificio operativo Maldonado y montar un segundo gabinete de control, además de adecuar canalizaciones y cámaras de inspección.
El nuevo sistema incorporará 28 señales ferroviarias, balizas de control automático ATS, 16 máquinas de cambio y alrededor de 70 circuitos de vía, dispositivos que permiten detectar la ocupación de los tramos ferroviarios y garantizar la seguridad del tráfico.
La modernización apunta a mejorar la confiabilidad de la operación, aumentar la regularidad de los servicios y reducir los tiempos de viaje. También permitirá optimizar las velocidades de circulación dentro del complejo ferroviario de Retiro.
No obstante, uno de los factores que condicionará el impacto real de estas mejoras es la eventual revisión de la resolución 1243/2013, una normativa que obliga a los trenes del Mitre a ingresar a las estaciones terminales a una velocidad máxima de apenas 5 km/h. Aquella medida se implementó tras el Accidente ferroviario de Once de 2013 como precaución adicional.






