Desde enero rige un sistema que reemplaza la distinción entre hogares de ingresos altos, medios y bajos por una clasificación binaria: recibe ayuda o no la recibe. La medida alcanza a la electricidad y el gas por redes, propano y en garrafas de 10 kilos. Adiós al RASE.

Desde este primer mes de 2026, las facturas de electricidad y gas que llegan a los hogares de todo el país comienzan a reflejar un cambio de fondo en la política de subsidios energéticos.

Con la publicación del Decreto 943/2025 en el Boletín Oficial, el Gobierno puso en marcha el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), un esquema que redefine de manera integral quiénes reciben ayuda y quiénes deben afrontar el valor pleno de los servicios.

La medida alcanza a la electricidad, el gas natural por redes, el gas propano y las garrafas de gas licuado de petróleo de 10 kilos.

El esquema anterior, basado en los niveles N1, N2 y N3, junto con la Tarifa Social de Gas, fue reemplazado por una distinción binaria: hogares con subsidio y hogares sin subsidio. Ya no existen categorías intermedias ni regímenes paralelos.

El nuevo régimen implica una reorganización completa del sistema vigente hasta ahora. A partir de su entrada en vigencia, quedaron sin efecto los mecanismos anteriores y se eliminó la coexistencia de múltiples programas y categorías.

El objetivo declarado es avanzar hacia un esquema más simple, previsible y focalizado, en línea con el proceso de sinceramiento de los costos reales de la energía.

Un sistema más simple y con menos categorías

Uno de los cambios centrales del SEF es la simplificación de la segmentación. El esquema anterior, basado en los niveles N1, N2 y N3, junto con la Tarifa Social de Gas, fue reemplazado por una distinción binaria: hogares con subsidio y hogares sin subsidio. Ya no existen categorías intermedias ni regímenes paralelos.

La nueva clasificación se define a partir de los ingresos del hogar, el patrimonio declarado y determinadas condiciones socioeconómicas.

En términos generales, califican para recibir asistencia aquellos hogares cuyos ingresos no superan el equivalente a tres Canastas Básicas Totales y que, además, encuadran en supuestos de vulnerabilidad previstos por la normativa.

Quienes cumplen estos requisitos acceden a una bonificación directa sobre el precio de la energía; quienes quedan fuera del régimen deben pagar el costo completo del servicio.

Este rediseño impacta de forma directa en las boletas residenciales. Desde el gobierno sostienen que al eliminar escalones intermedios, el esquema reduce distorsiones, concentra los recursos públicos en los sectores de menores ingresos y brinda mayor claridad sobre cuánto se paga por consumir energía en cada momento del año.

El nuevo registro y la continuidad de los beneficios

Para administrar el régimen, el decreto creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que reemplaza al anterior Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). Este cambio apunta a centralizar la información de los usuarios residenciales y unificar el control de los beneficios en una sola base de datos.

Un punto clave es que quienes ya estaban inscriptos en el sistema anterior no deben realizar un nuevo trámite.

La información se migra de manera automática al ReSEF y los usuarios pueden actualizar su Declaración Jurada o consultar su situación a través de la plataforma Mi Argentina.

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El nuevo régimen también incorpora a los usuarios de gas propano indiluido por redes y a los beneficiarios del ex Programa Hogar, que otorgaba asistencia para la compra de garrafas de GLP de 10 kilos.

Con este mecanismo, el Gobierno busca evitar interrupciones en la asistencia y reducir la carga administrativa para los hogares que ya cumplen los requisitos.

Cómo se aplican los subsidios en electricidad y gas

En el caso de la electricidad, el régimen establece una bonificación base del 50% para los hogares beneficiarios. Sin embargo, este descuento no se aplica sobre la totalidad del consumo, sino sobre un bloque determinado.

Durante los meses de mayor demanda, el subsidio alcanza hasta 300 kWh mensuales. En los períodos templados, el límite se reduce a 150 kWh por mes. Todo consumo que supere esos valores se factura a precio pleno, incluso para quienes reciben la ayuda estatal.

Además, el decreto incorpora una medida excepcional y transitoria. Solo durante 2026, los beneficiarios de electricidad reciben una bonificación adicional de hasta el 25% en el mes de enero, que se reduce de manera progresiva hasta desaparecer hacia diciembre.

Para el gas natural por redes, el SEF mantiene los bloques de consumo ya vigentes, pero introduce un criterio estacional más marcado.

El subsidio del 50% se concentra exclusivamente en los meses de mayor consumo, que van de abril a septiembre.

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Para el gas natural por redes, el SEF mantiene los bloques de consumo ya vigentes, pero introduce un criterio estacional más marcado.

Durante el resto del año, incluso los hogares beneficiarios abonan el servicio sin bonificación. La lógica es focalizar la asistencia en el período invernal, cuando el consumo aumenta por razones climáticas.

Al igual que en electricidad, el gas natural y el gas propano por redes cuentan con una bonificación adicional transitoria durante 2026, que se aplica desde enero y se reduce de forma gradual hasta su eliminación hacia fin de año.

Susidiso al gas envasado: cierre de un ciclo

El nuevo régimen también incorpora a los usuarios de gas propano indiluido por redes y a los beneficiarios del ex Programa Hogar, que otorgaba asistencia para la compra de garrafas de GLP de 10 kilos.

Con la implementación del SEF, estos usuarios pasan a recibir el subsidio bajo reglas homogéneas, alineadas con las del resto de los servicios energéticos residenciales.

La normativa establece un plazo de seis meses para completar la inscripción y migración de estos beneficiarios al nuevo sistema. Durante ese período, se garantiza la continuidad de la asistencia. Una vez finalizado el proceso, el Programa Hogar queda formalmente dado de baja y sus beneficiarios pasan a integrar el esquema unificado.

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