El presidente Horació Marín aseguró que la petrolera aplicará su esquema de precios promedio para amortiguar la volatilidad internacional. Y explicó que el impacto local dependerá de cuánto tiempo se sostengan los valores elevados del barril.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, salió a fijar posición y llevar tranquilidad al mercado doméstico de combustibles en medio de la fuerte suba internacional del petróleo por la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán,

El directivo dejó en claro que la petrolera estatal no trasladará de manera inmediata los picos de precio a los surtidores.

“No vamos a hacer un cimbronazo, YPF no lo va a hacer, va a ir viendo cómo va evolucionando el precio y tenemos una fórmula matemática para que los picos y valles no afecten al consumidor”, remarcó Horacio Marín.

“Si esto llega para quedarse y el precio del petróleo se mantiene muy alto, va a afectar el precio de los combustibles. Va a afectar de a poquito, pero tiene que ser de muy largo plazo, y esta guerra no tengo autoridad para decir cuánto va a durar”, afirmó.

La definición central de su mensaje fue evitar cualquier reacción abrupta frente a un escenario global incierto.

“No vamos a hacer un cimbronazo, YPF no lo va a hacer, va a ir viendo cómo va evolucionando el precio y tenemos una fórmula matemática para que los picos y valles no afecten al consumidor”, remarcó.

En la misma línea, insistió: “No hay que esperar un cimbronazo, va a ir de a poco. Tenemos la política de promedios móviles (…) Nosotros tomamos decisiones tranquilas frente a estas situaciones.”

De todos modos, dejó abierta la puerta a un eventual traslado si la tensión se prolonga: “Si el precio del petróleo se mantiene tres meses, obvio que va a afectar, pero hay que ver cómo es el desenlace de la guerra”.

La fórmula para el precio de los combustibles ante la volatilidad

El corazón de la estrategia que describió Marín es el mecanismo de promedios móviles, una herramienta que busca desacoplar los movimientos bruscos del mercado internacional respecto del precio en el mercado interno.

En términos prácticos, implica no ajustar en función de un salto puntual del barril, sino evaluar su comportamiento durante un período determinado.

La actual tensión geopolítica tiene un punto crítico en el estrecho de Ormuz, un corredor por el que circula cerca del 20% del petróleo y gas que se comercializa en el mundo. La posibilidad de interrupciones en ese paso estratégico introdujo una prima de riesgo en las cotizaciones.

Marín reconoció ese impacto en la oferta global: “Lo que sí está claro que está afectando estos días, porque por el estrecho de Ormuz exportan los países árabes 15 millones de barriles, en un mundo que el 15% de la producción mundial pasa por ahí, es una gran ruptura a la oferta momentánea, eso sí genera aumentos de precios”.

Esa alteración ya se reflejó en los mercados. El Brent europeo superó los 83 dólares por barril, acumulando varias jornadas consecutivas en alza, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos avanzó hasta la zona de los 76 dólares.

horacio marin
“Si esto llega para quedarse y el precio del petróleo se mantiene muy alto, va a afectar el precio de los combustibles. Va a afectar de a poquito», dijo el DEO de YPF, Horacio Marín.

La dinámica responde a la lógica tradicional del sector: ante el riesgo de interrupciones en regiones productoras, el precio incorpora rápidamente esa incertidumbre.

Sin embargo, la conducción de YPF apuesta a que esa volatilidad no se traslade automáticamente al consumidor argentino. La prioridad, según planteó el CEO, es sostener previsibilidad en un contexto internacional inestable.

Entre el riesgo interno y la oportunidad exportadora

Más allá del frente doméstico, Marín también puso el foco en la posición estratégica que podría ganar la Argentina en este escenario.

“Argentina se beneficia porque se convirtió en un proveedor de energía muy segura, ya que no está en zona de guerra. Estas situaciones hacen que se beneficien nuestros productos, vamos a exportar en números iniciales, con precios de petróleo normales, 50 mil millones de dólares por año”.

La lectura del ejecutivo combina cautela interna con visión de largo plazo. Un barril más caro fortalece la ecuación exportadora, especialmente para el desarrollo de Vaca Muerta, y mejora el ingreso de divisas.

Pero, al mismo tiempo, si los valores elevados se sostienen durante varios meses, la presión sobre los costos locales será inevitable.

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