El mercado minorista inició 2026 con una leve señal de recuperación, en un escenario marcado por la estacionalidad de enero y aún atravesado por la moderación del consumo. YPF fue determinante.
El venta minorista de combustibles comenzó 2026 con un dato que, si bien es marginal en términos estadísticos, resulta relevante desde el punto de vista de la tendencia. Según datos oficiales, en enero se despacharon 1.423.721 metros cúbicos al público en las estaciones de servicio del país, apenas por encima de los 1.422.211 registrados en igual mes del año previo. La diferencia equivale a una mejora interanual del 0,11%.
El porcentaje es exiguo, pero representa el primer signo de estabilización luego de varios meses de variaciones contractivas. En términos sectoriales, cortar una racha descendente suele ser más significativo que el volumen mismo del incremento, sobre todo en un contexto de consumo contenido que se viene sosteniendo desde 2023.
Otro dato sobresaliente en la comparación interanual de enero es que el desempeño de YPF fue determinante: incrementó sus despachos 4,01% y totalizó 803.237 metros cúbicos, consolidando su posición dominante en el mercado.
Cunado se compara enero contra diciembre 2025, el panorama cuando es distinto. Frente al último mes de 2025, la demanda cayó 5,33%.
El dato responde, en parte, a factores estacionales: el comienzo del año suele mostrar menor intensidad en la actividad productiva y logística, con impacto directo sobre el gasoil y, en menor medida, sobre las naftas.
Por otra parte, el comportamiento en el arranque del año se inscribe en un proceso más amplio. Durante 2025, el volumen total prácticamente no se movió respecto del año anterior: el acumulado alcanzó 16.909.725,52 metros cúbicos, con una variación de apenas 0,27%.
En 2025, las naftas de mayor calidad lideraron el crecimiento anual, mientras que el gasoil grado 2 perdió más de 10%.
El peso de YPF y la reconfiguración del consumo de combustibles
En la comparación interanual de enero, hay otro dato que sobresale: el desempeño de YPF fue determinante. La petrolera de mayoría estatal incrementó sus despachos 4,01% y totalizó 803.237 metros cúbicos, consolidando su posición dominante en el mercado. Su expansión permitió compensar las bajas registradas por otras operadoras de peso.
El análisis por tipo de producto muestra un fenómeno que ya se había insinuado el año pasado: el desplazamiento del consumo hacia variantes de mayor calidad y precio, y la caída del gasoil, un combustible más asociado a la actividad productiva.
La nafta Premium creció 5,60% interanual y el gasoil Grado 3 avanzó 7,45%. En cambio, la nafta súper retrocedió 0,64% y el gasoil Grado 2 cayó 6,83%.
Este corrimiento en el “mix” tiene implicancias comerciales claras. Aunque el volumen total permanece prácticamente plano, la mayor participación de combustibles de alto valor agregado mejora la facturación promedio por metro cúbico y puede sostener márgenes en un contexto de competencia intensa.
También evidencia una segmentación más marcada de la demanda, con consumidores dispuestos a pagar un diferencial por rendimiento o especificaciones técnicas superiores.
En términos de participación, YPF cerró 2025 con el 54,6% del mercado, seguida por Shell (22,9%), Axion Energy (12,1%) y Puma Energy (5,7%).

Entre las de menor escala, Delta Patagonia y Dapsa mostraron los mayores avances relativos, mientras que Refinor y Shell registraron retrocesos anuales vinculados a estrategias comerciales y posicionamiento regional.
Desde el punto de vista geográfico, la provincia de Buenos Aires encabezó el ranking de ventas con 505.542 metros cúbicos, seguida por Córdoba y Santa Fe.
No obstante, el comportamiento fue dispar: algunas jurisdicciones lograron incrementos interanuales, mientras otras evidenciaron retrocesos, reflejando realidades productivas heterogéneas.
Suben parcialmente los impuestos a los combustibles
Por otro lado, el Gobierno nacional oficializó el Decreto 116/2026, que modifica el 617/2025 y redefine el calendario de actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.
La norma, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, dispone que desde el 1° de marzo se aplicará solo una parte de los incrementos pendientes, mientras que el resto se trasladará a abril.
El esquema tributario está regulado por la Ley 23.966, que fija montos específicos por unidad para el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono, con actualizaciones trimestrales según el IPC del INDEC.
Desde 2024 el Ejecutivo viene postergando ajustes para moderar el impacto en surtidor. Con la nueva decisión, se difieren nuevamente saldos pendientes y se aplazan por completo las subas vinculadas al último trimestre de 2025, con el objetivo de evitar presiones adicionales sobre la inflación.






