Tras el hito alcanzado por Loma Campana, otros bloques de Vaca Muerta aceleran su crecimiento y consolidan volúmenes que los posicionan como los próximos grandes protagonistas del salto productivo.
El principal polo energético del país ingresa en una etapa decisiva. Con infraestructura en expansión, mayor eficiencia operativa y acceso a financiamiento, Vaca Muerta se encamina a un ciclo donde las exportaciones ganarán peso específico.
La escala alcanzada por varios bloques y la estabilidad productiva refuerzan la idea de que el shale dejó atrás la fase experimental para consolidarse como columna vertebral del sistema hidrocarburífero argentino.
En la cima del ranking continúa Loma Campana, con más de 103.000 barriles diarios. El bloque emblemático fue el primero en superar la barrera simbólica de los 100.000 barriles diarios.
En ese escenario, YPF mantiene su amplo liderazgo operativo. De acuerdo con el relevamiento del consultor Fernando Salvetti, en enero de 2026 la petrolera de mayoría estatal alcanzó una producción total de 390.508 barriles diarios, con mejoras tanto mensuales como interanuales que reflejan la maduración de sus activos no convencionales.
La Cuenca Neuquina, epicentro del salto productivo
El corazón del crecimiento de la petrolera estatal se ubica en la Cuenca Neuquina, que aportó 363.791 barriles diarios en el primer mes del año. Ese volumen marcó un nuevo récord para la compañía y confirmó el peso del shale en su portafolio: más del 90% del crudo que produce proviene de desarrollos no convencionales en esa región.
Los datos de la Secretaría de Energía muestran además un alto grado de concentración. Las diez áreas más productivas explican más del 94% de la extracción total de la empresa, una señal clara de la estrategia focalizada en bloques de alto rendimiento, donde la densidad de perforación y las economías de escala permiten sostener costos competitivos.
En la cima del ranking continúa Loma Campana, con más de 103.000 barriles diarios. El bloque emblemático —pionero en el desarrollo masivo del shale— fue el primero en superar la barrera simbólica de los 100.000 barriles diarios, consolidando su condición de activo insignia.
Los bloques que superan los 50.000 barriles
Detrás del líder se posiciona La Amarga Chica, con casi 84.000 barriles diarios. El área se convirtió en uno de los motores del crecimiento reciente, impulsada por la sinergia entre YPF y Vista Energy, que permitió acelerar la incorporación de equipos y optimizar la curva de aprendizaje.
Bandurria Sur completa el podio con más de 63.000 barriles diarios. Su evolución responde a una combinación de mayor intensidad de perforación, reducción de tiempos de completación y mejoras en la recuperación por pozo, variables que explican la expansión sostenida del output.

En un segundo escalón aparecen áreas como La Angostura Sur (34.752 barriles), Aguada del Chañar (21.862) y La Angostura Sur II (11.361), todas bajo operación de YPF.
Más atrás figuran bloques como Chachahuen (10.936), Chihuido de la Sierra Negra (6.283) y Loma La Lata–Sierra Barrosa (5.911), que, aunque con menor volumen, aportan estabilidad al esquema productivo.
Fuera del núcleo shale, Manantiales Behr —ubicado en la cuenca del Golfo San Jorge y en pleno proceso de venta— mantiene relevancia con 25.318 barriles diarios. El área atraviesa una transición operativa tras el retiro de YPF y el ingreso de PECOM, en un contexto de reconfiguración del convencional en Chubut.
Con Vaca Muerta, Neuquén rompe récords
En enero, Neuquén alcanzó una producción de 610.715 barriles diarios, un 1,57% más que en diciembre y un 32,01% por encima del mismo mes del año anterior. La expansión se explica por el rendimiento de bloques como La Calera, Mata Mora Norte y Aguada del Chañar, entre otros.
En gas natural, la provincia registró 91,28 millones de metros cúbicos diarios, con una leve mejora mensual y una ligera contracción interanual. Aun así, el nivel general se mantiene en valores elevados, apalancado por campos estratégicos como Fortín de Piedra y Sierra Chata.
El dato estructural es la primacía del no convencional: en enero, el 97,02% del petróleo y el 90,44% del gas producidos en Neuquén provinieron de reservorios shale y tight. Esa proporción confirma un cambio definitivo en la matriz productiva.




