La actividad en la formación neuquina se mantuvo en niveles históricamente altos y, más allá del posterior contexto internacional, los números siguen proyectando un salto significativo para 2026. El rol clave de las compañías de servicio.

Mientras el conflicto en Medio Oriente generó altísima incertidumbre en torno al mercado global energético, en la Argentina hay una variable que -al menos por ahora- no parece sufrir modificaciones: la dinámica en Vaca Muerta no muestra señales de desaceleración.

De acuerdo con el relevamiento presentado por Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, durante febrero -antes de que se produjeran los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, las respuestas del país árabe y el cierre del estratégico canal de Omán- se completaron 2.371 etapas de fractura hidráulica, con una baja marginal del 1,25% frente al mejor enero de la historia.

Lejos de representar un freno, el dato confirma que el shale argentino opera en una meseta de máxima intensidad. La marca del segundo mes del año se ubicó entre las más altas desde que comenzó el desarrollo masivo del no convencional en la cuenca neuquina.

El detalle por fluido muestra la orientación productiva actual: 1.907 etapas estuvieron vinculadas a desarrollos petroleros y 464 al gas natural.

El récord absoluto sigue siendo el de mayo del año pasado, con 2.588 punciones, seguido por enero, cuando se alcanzaron 2.401.

El detalle por fluido muestra la orientación productiva actual: 1.907 etapas estuvieron vinculadas a desarrollos petroleros y 464 al gas natural. La proporción refleja la prioridad de las operadoras en proyectos de crudo, en un contexto donde la expansión exportadora aparece como el próximo gran salto estructural.

Las etapas de fractura se consolidaron como el principal termómetro de actividad en la formación. Cada punción representa la culminación del proceso de completación de un pozo horizontal, es decir, el momento en que la inversión comienza efectivamente a transformarse en producción.

YPF sigue dominando el tablero operativo en Vaca Muerta

El mapa por operadoras confirma el liderazgo de YPF. La compañía volvió a superar las mil fracturas en un mes y alcanzó 1.087 operaciones, lo que equivale al 46% del total registrado en febrero. El dato expone la magnitud de su programa de desarrollo y su peso específico en el crecimiento del shale.

En segundo lugar se ubicó Vista Energy, con 284 etapas (12% del total). Muy cerca quedó Pampa Energía, que contabilizó 238 fracturas y explicó el 10% de la actividad mensual.

Un escalón más abajo aparecieron Tecpetrol, con 174 punciones, y Pluspetrol Cuenca Neuquina, que registró 162. En el caso de Pluspetrol, si se suman además las operaciones en La Calera —131 etapas—, el volumen global de la compañía asciende a 293 fracturas.

TotalEnergies también tuvo una participación relevante, con 140 operaciones. El grupo de empresas que no superó las 100 fracturas incluyó a Pan American Energy (90), Shell (54) y Phoenix Global Resources (11).

El reparto muestra un esquema concentrado en el liderazgo, pero con una base intermedia que gana volumen y diversifica la actividad dentro de la formación.

Las empresas de servicios, pieza clave del crecimiento

El desempeño del no convencional no se explica solo por las operadoras. Las compañías de servicios que ejecutan los sets de fractura concentran buena parte del dinamismo.

Halliburton y SLB explicaron el 71% de las operaciones de febrero. Halliburton lideró con 982 etapas, distribuidas entre trabajos para YPF (528), Pampa Energía (238), Pluspetrol Cuenca Neuquina (162) y Shell (54).

SLB, por su parte, sumó 715 fracturas, de las cuales 559 correspondieron a YPF y 156 a Vista Energy. En tercer lugar se posicionó Tenaris, con 325 etapas repartidas entre Tecpetrol (174), TotalEnergies (140) y Phoenix Global Resources (11).

Neuquén, shale gas, petróleo
El fracking es el paso previo para poner en producción nuevos pozos y sirve como indicador del nivel de actividad de una formación shale.

Completaron el esquema Calfrac, con 218 operaciones —principalmente para Vista y Pan American Energy—, y Servicios Petroleros Integrados (SPI), que realizó 131 fracturas, todas para Pluspetrol.

La concentración en pocos jugadores refleja la elevada especialización técnica y la escala requerida para operar en el shale, donde la eficiencia en tiempos y costos es determinante.

Proyección 2026: otro salto en el horizonte

Las perspectivas indican que el techo actual podría volver a superarse. Un estudio elaborado por la Fundación Contactos Petroleros anticipa un incremento del 22% en la actividad de fractura durante 2026, lo que llevaría el total anual por encima de las 28.000 etapas.

La referencia para esta proyección es el ritmo alcanzado en 2025, estimado en torno a las 24.000 punciones. Con más de 18.000 fracturas registradas hasta septiembre, el cumplimiento de los planes de inversión ya mostraba una aceleración respecto de las previsiones iniciales.

Según Fucello, “los programas definidos por las compañías muestran un escenario de alta continuidad en la actividad”. Dentro de ese escenario, YPF conservaría su predominio con unas 13.600 etapas proyectadas, equivalentes a cerca del 48,5% del total previsto.

Comentarios

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)