La diferencia de costo y los términos de pago flexibles fueron determinantes para que el consorcio de Southern Energy eligiera al proveedor indio. La compañía de Paolo Rocca, Techint, enfrenta un mercado signado por la apertura comercial.
El panorama de jugadores en Vaca Muerta se reconfigura con la llegada de nuevos inversores internacionales y la salida de otros. En ese marco, el conglomerado indio Welspun se adjudicó la provisión de caños para el gasoducto de 500 kilómetros que conectará la Cuenca Neuquina con Río Negro, con el objetivo de transportar gas hacia instalaciones de licuefacción para exportación.
La selección de la compañía asiática impacto fuerte en todo el sector industrial argentino ya que desplazó a Techint. La firma de Paolo Rocca, a través de su subsidiaria Tenaris, se había encargado de brindar los tubos para los principales proyectos de transporte energético en el país, y era npumero puesto para hacerse con esta obra.
La oferta de Welspun fue aproximadamente un 40% más económica que la presentada por Techint.
Sin embargo, el conglomerado indio realizó una oferta muy superadora a la del proveedor argentino en términos de costo y gorma de pagos.
La licitación estuvo a cargo de Southern Energy, consorcio integrado por Pan American Energy, Pampa Energía y YPF que lidera la iniciativa de GNL, y contó con la participación de múltiples empresas internacionales y locales.
En la compulsa, Welspun se impuso a 15 compañías provenientes de países como España, China, Colombia, México, Japón, Grecia, Turquía y Argentina, seis de las cuales llegaron a la etapa final.
De acuerdo a La Nación, la oferta de Welspun fue aproximadamente un 40% más económica que la presentada por Techint (U$s 200 millones vs U$s 280 millones). En el marco del proceso, Horacio Marín, CEO de YPF, intentó ofrecer alternativas para que Techint pudiera mejorar su propuesta, aunque la oferta india mantuvo su ventaja.
El conglomerado indio, conocido mundialmente por su producción de textiles y tuberías de acero de gran diámetro, posee presencia en América, Europa y Asia, y participa en sectores que incluyen energía, petróleo, gas y logística.
Su incursión en Vaca Muerta marca un paso importante en su expansión hacia proyectos energéticos internacionales.

Para Techint, la decisión representa un revés estratégico. La compañía había mantenido un rol predominante en la provisión de tubos sin costura de alta calidad, con presencia en mercados como Estados Unidos, donde cubre aproximadamente un 25% de la demanda de shale oil y gas.
Sin embargo, la competencia en el sector se complejiza cada día un poco más. En proyectos anteriores, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), Welspun también presentó ofertas más económicas, aunque Techint finalmente suministró los tubos mediante la participación de su brazo petrolero, Tecpetrol, comprometiendo producción futura en desarrollos de shale oil.
El impacto de la apertura comercial y de la importación de productos de acero en Argentina ha sido un tema recurrente para Paolo Rocca, CEO de Techint.
El empresario señaló que la llegada de acero chino y de otros países genera una competencia “predatoria” y potencialmente desleal frente a la producción nacional, un argumento que ha repetido en seminarios y foros industriales.
Cabe recordar que Techint había considerado la posibilidad de cerrar la histórica planta SIAT Tenaris en Valentín Alsina, ante la presión de importaciones más baratas que podrían desplazar la producción local, afectando entre 300 y 400 puestos de trabajo.
Lo que sigue para el proyecto de Southern Energy en Vaca Muerta
El proyecto de GNL liderado por YPF atraviesa un período de definiciones clave, con decisiones previstas para los próximos meses que marcarán su avance.

Se espera que en febrero se anuncie formalmente la incorporación de un cuarto socio al consorcio, un paso considerado estratégico para fortalecer el respaldo financiero y asegurar la viabilidad de la iniciativa.
Fuentes del sector indican que el nuevo integrante sería MidOcean Energy, con participación de Saudi Aramco y Mitsubishi, aunque desde YPF no se ha confirmado oficialmente la noticia.
Se proyecta que el porcentaje sería similar al de ENI y algo inferior al de ADNOC, con la posibilidad de expandir la capacidad del proyecto en etapas futuras hasta 18 millones de toneladas por año.
Paralelamente, la licitación de las obras de infraestructura vinculadas al proyecto en Vaca Muerta ya se encuentra en marcha. El paquete incluye un gasoducto de 48 pulgadas, un oleoducto con capacidad para más de 100.000 barriles diarios y un poliducto para líquidos del gas natural (NGL’s).
La adjudicación de contratistas se concretaría entre marzo y abril, mientras que la decisión final de inversión (FID) está prevista para noviembre, con el inicio de la construcción proyectado para comienzos de 2027.
Por último, el consorcio también avanza en la adhesión al Régimen de Incentivos a la Generación de Ingresos (RIGI) y en la búsqueda de financiamiento. Bancos internacionales han presentado propuestas preliminares por alrededor de 11.000 millones de dólares, y se espera que los acuerdos se cierren en paralelo a la adjudicación de las obras.





