La tercera reunión paritaria terminó sin acuerdo tras un incremento del 1% ofrecido por las cámaras empresariales. El próximo encuentro será el 20 de enero y el sindicato exige la presencia del secretario de Trabajo.
El inicio de 2026 encuentra al sistema de transporte metropolitano en tensión por la paritaria entre la Unión Tranviaria Automotor (UTA) y las cámaras empresariales de colectivos. La tercera reunión del año terminó sin acuerdos, y crece la posibilidad de que el gremio interrumpa el servicio.
La propuesta de las empresas contemplaba un incremento salarial del 1% que fue rechazada por el sindicato. Se estableció un cuarto intermedio, con un próximo encuentro programado para el martes 20 de enero, en el que se espera definir los pasos a seguir.
El sindicato mantiene un estado de alerta y activó un plan de acción que contempla movilizaciones y posibles paros.
En este marco, la UTA evalúa la posibilidad de un paro general en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) si no se registran avances significativos en la negociación. Según el gremio, la falta de mejoras salariales compromete el poder adquisitivo de los choferes y pone en riesgo la operatividad de las líneas.
“No vamos a permitir que se pretenda normalizar la precarización o la falta de cobro en término”, dijeron desde la conducción nacional al portal especializado Mundo Gremial. Desde el sector empresarial señalan que la oferta fue limitada por las restricciones financieras de las compañías.
“Hasta ahora el gremio pide un aumento salarial, pero el sector empresario hasta el momento no cuenta con recursos para otorgarlo. Si los estados que tienen a cargo las jurisdicciones no incrementan los subsidios, los empresarios no contamos con dinero para los trabajadores”, explicó Adrian Noriega, vocero de la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros.
El acta oficial de la reunión en la Secretaría de Trabajo refleja que varias empresas describieron su situación económica como “terminal”, con un 40% de los operadores cercanos a la quiebra.
Esta precariedad financiera ha generado recortes en frecuencias y recorridos, lo que impacta directamente en la disponibilidad del servicio para los usuarios del transporte metropolitano.
El último acuerdo entre las empresas y la UTA
El conflicto en el sector de los colectivos sumó varios capítulos a lo largo del año pasado con la última negociación exitosa alcanzada en julio de 2025. El esquema de aumentos acordado en aquel momento concluyó en noviembre pasado y estuvo precedido por medidas de fuerza a mediados del año.

Desde entonces, el sueldo básico mínimo de los choferes se fijó en 1.682.000 pesos (sumando conceptos adicionales), monto que ahora se encuentra en discusión para la actualización ante la inflación y los costos operativos crecientes.
El sindicato mantiene un estado de alerta y activó un plan de acción que contempla movilizaciones y posibles paros. La UTA solicitó que la próxima audiencia cuente con la presencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero, a fin de garantizar que las decisiones salariales se aborden con la máxima autoridad estatal involucrada.
Mientras tanto, la Secretaría de Transporte se mantiene al margen de la negociación, sosteniendo que el conflicto se trata de un tema estrictamente salarial entre privados. Esta postura ha sido cuestionada por el sindicato, que considera que la autoridad gubernamental debería intervenir para mediar y evitar la interrupción de los servicios esenciales.
Cambios en la línea 10
Mientras el servicio se ve amenazado por el conflicto laboral, Transporte realizó cambios en el recorrido de la línea 10. La modificación fue oficializada mediante las Resoluciones 1/2026 y 2/2026, publicadas en el Boletín Oficial, y se enmarcan en el nuevo esquema regulatorio del transporte automotor de pasajeros.
Así, la línea 10 modificará su estación cabecera en Wilde, Avellaneda, y extenderá su recorrido 900 metros. Ahora el recorrido A, que une Wilde con la Estación 3 de Febrero comenzará su traza habitual hasta la zona de Centenario Uruguayo. Desde allí, el servicio continuará por Camino General Belgrano, Avenida Fabián Onsari, Raposo y Ascasubi hasta llegar a la nueva cabecera, ubicada en Camacuá.
En sentido inverso, el servicio comenzará en avenida Fabián Onsari al 2200, retomando luego Camino General Belgrano y Centenario Uruguayo para reincorporarse al trayecto tradicional con destino final en Palermo.





