Sábado y domingo circulará entre Moreno y Liniers o Haedo. Limitan el recorrido por trabajos en el sistema de señalamiento que requieren cortes de la alimentación eléctrica. También en las vías a la altura de dos nuevos túneles que están terminando en la CABA.
El tren Sarmiento tendrá un esquema operativo especial durante el sábado 7 y el domingo 8 de febrero como consecuencia de una serie de obras técnicas programadas sobre el sistema de señalamiento, y mejoras en las vías sobre dos túneles en construcción.
Este fin de semana, las formaciones no llegarán a la estación Once, cabecera porteña del ramal, debido a la necesidad de interrumpir el suministro eléctrico en sectores clave de la traza para permitir la ejecución de los trabajos.
Las obras centrales consisten en la instalación de nuevos cables troncales de señalamiento en tres salas técnicas.
Según informó Trenes Argentinos, la modificación del servicio responde a intervenciones que requieren operar directamente sobre las vías generales y los sistemas eléctricos asociados, lo que impide mantener la circulación habitual.
La empresa precisó que estas tareas se desarrollan en el marco del plan de acción definido tras la declaración de la emergencia ferroviaria.
El cronograma previsto establece que el sábado 7 el servicio completo entre Moreno y Liniers funcionará hasta las 10 de la mañana. A partir de ese horario, y hasta las 18 del domingo 8 de febrero, la circulación quedará limitada exclusivamente al tramo comprendido entre Moreno y Haedo.
Desde la operadora ferroviaria explicaron que la restricción del servicio busca garantizar condiciones adecuadas de seguridad tanto para el personal técnico como para los usuarios. “Las modificaciones son necesarias para permitir la manipulación de instalaciones eléctricas y de señalamiento sin riesgos operativos”, señalaron.
Los trabajos en el tren Sarmiento
Las obras centrales consisten en la instalación de nuevos cables troncales de señalamiento en tres salas técnicas ubicadas entre Villa Luro y Liniers.
Los puntos específicos de intervención se localizan en la zona de Ciudadela, en las inmediaciones del paso a nivel Barragán, y en el sector conocido como Cabina Talleres, todos ellos nodos relevantes para la gestión del tráfico ferroviario.

En paralelo, se llevarán adelante tareas en pasos bajo nivel. Especialmente, se destacan los trabajos en los túnels que se están terminando de construir en la calle Federico García Lorca, en un extremo de la estación Caballito, y en en la calle Yrigoyen, entre Villa Luro y Liniers.
De acuerdo con Trenes Argentinos, “las tareas incluyen trabajos en zona de vías y forman parte del proceso de modernización de la infraestructura”.
Otra de las intervenciones previstas para el fin de semana es la renovación del tendido ferroviario en la estación Once.
La empresa aclaró que la ejecución del cronograma está sujeta a las condiciones climáticas. En caso de registrarse lluvias u otros factores meteorológicos adversos, las tareas podrían ser suspendidas y el servicio restablecido con el esquema habitual, una decisión que será comunicada a través de los canales oficiales.
De todos modos, el servicio meteorológico nacional prevé un fin de semana de cielo despejado en el área metropolitana de Buenos Aires.
Conflicto con La Fraternidad y conciliación obligatoria
En paralelo a las obras ferroviarias, el sector atraviesa un conflicto gremial que casi deriva en un paro esta semana. Sin embargo, el Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria y el gremio ferroviario La Fraternidad suspendió la medida de fuerza que tenía prevista para el jueves (ayer).
La conciliación, dispuesta por la Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano, fija un período de 15 días hábiles —prorrogable por otros cinco— durante el cual las partes deben retrotraer la situación al estado previo al conflicto y abstenerse de adoptar medidas de fuerza o represalias.
Desde La Fraternidad, su secretario general Omar Maturano confirmó que el gremio acatará la conciliación, aunque cuestionó con dureza las propuestas oficiales.
El sindicato sostiene que los trabajadores acumulan una pérdida significativa frente a la inflación y rechaza la oferta gubernamental de aumentos escalonados cercanos al 1% mensual, al considerar que no recompone el poder adquisitivo.
Por su parte, el Gobierno confía en que el proceso de negociación permita destrabar el conflicto sin afectar el servicio. La Secretaría de Trabajo señaló que, durante el plazo de la conciliación, el Estado supervisará las reuniones entre las partes y aplicará sanciones si se incumple la medida.





