La compañía inició las obras para sumar 14 millones de metros cúbicos diarios al sistema y abrió concursos para adjudicar transporte en firme entre Vaca Muerta, Buenos Aires y el norte del país.

Transportadora de Gas del Sur (TGS) puso en marcha el proceso de ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM) y de sus sistemas troncales regulados, con el objetivo de acompañar el crecimiento sostenido de la producción de gas no convencional en Vaca Muerta.

El núcleo del proyecto está centrado en la incorporación de potencia de compresión sobre el trazado del GPM, que conecta Tratayén, en la provincia de Neuquén, con Salliqueló, en el oeste bonaerense. En ese marco, se contempla la construcción de tres nuevas plantas compresoras en territorio pampeano, ubicadas en Casa de Piedra, Doblas y Chacharamendi.

Esta ampliación resulta clave para sostener el aumento de los volúmenes inyectados desde Vaca Muerta y garantizar la presión necesaria a lo largo del sistema troncal.

A estas obras se suma el refuerzo de la planta compresora existente en Tratayén, donde se instalará un nuevo equipo que llevará la potencia total del complejo a unos 90.000 HP.

Esta ampliación resulta clave para sostener el aumento de los volúmenes inyectados desde Vaca Muerta y garantizar la presión necesaria a lo largo del sistema troncal.

El proyecto no se limita al gasoducto principal, sino que incluye intervenciones sobre el sistema regulado de TGS para asegurar que el gas adicional llegue efectivamente a los mercados de mayor demanda. En ese tramo, se prevé la instalación de 20 kilómetros de cañería paralela y la incorporación de 15.000 HP adicionales en el Gasoducto Neuba III, que además será adecuado para operar a una presión superior a la actual.

Con estas mejoras, la ampliación permitirá sumar hasta 14 millones de metros cúbicos diarios a la capacidad del Gasoducto Perito Moreno, que actualmente transporta alrededor de 21 millones de metros cúbicos por día. Una vez concluidas las obras, el sistema alcanzará un volumen cercano a los 35 millones de metros cúbicos diarios.

Cabe recordar que TGS se hizo con este proyecto al ganar la licitación impulsada por Energía Argentina (ENARSA) en octubre de 2025. A partir de esa definición, la compañía estructuró un plan de ejecución que prevé que las nuevas instalaciones estén operativas antes del invierno de 2027.

Convocatoria para sumar capacidad de evacuación

En paralelo al inicio de los trabajos, la empresa lanzó los Concursos Abiertos para adjudicar la nueva capacidad incremental de transporte.

La convocatoria está dirigida a productores y usuarios interesados en contratar servicios en firme y se estructura en dos segmentos: el tramo Tratayén–Salliqueló, con una capacidad adicional de 14 MMm³/día, y el tramo Salliqueló–Gran Buenos Aires, con hasta 12 MMm³/día disponibles.

TGS, Gasoducto Perito Moreno, Vaca Muerta, transporte de gas, infraestructura energética, gas natural, ampliación de capacidad, ENARSA,
La ampliación permitirá incrementar en un 65% el caudal del ducto.

Desde la compañía señalaron que el esquema busca dar previsibilidad a los actores del sector y facilitar la planificación de la producción. “Esta expansión es vital para evacuar el potencial de Vaca Muerta y garantizar el abastecimiento interno en los centros de mayor consumo y el norte argentino”, indicaron voceros de tgs al comunicar el lanzamiento del proceso de adjudicación.

Cambio de normativa para los gasoductos

Tras el anuncio de TGS, el ENARGAS aprobó una actualización de la norma NAG-100, que establece los estándares mínimos de seguridad para el transporte y la distribución de gas natural por cañerías. A través de la Resolución 62/2026 se modificaron criterios técnicos vinculados a la soldadura de cañerías de acero y a las pautas de mantenimiento de las instalaciones.

Uno de los puntos centrales es la adecuación de la normativa a estándares internacionales, como los de la regulación estadounidense (CFR 49), la API y la ASME. En ese marco, se reorganizó la Parte E de la NAG-100, se eliminaron disposiciones redundantes y se precisaron los requisitos para la calificación y documentación de los procedimientos de soldadura.

La resolución también endurece las exigencias sobre el personal técnico. Los soldadores deberán acreditar actividad continua para mantener su habilitación, mientras que los inspectores de soldadura y de ensayos no destructivos deberán contar con certificaciones bajo normas IRAM o equivalentes internacionales. Además, se incorpora la figura del operador de soldadura para procesos automáticos y semiautomáticos.

Por último, el ENARGAS derogó la norma NAG-105 al considerar que sus contenidos quedaron absorbidos por la NAG-100 actualizada.

Comentarios

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)