La compañía de la familia Rocca se aseguró una obra clave para mejorar la evacuación de crudo desde Neuquén. Se trata del proyecto liderado por Oldelval que prevé aumentar la capacidad del sistema de 20.400 a 55.400 metros cúbicos diarios.
Techint estuvo en el centro de atención en los útlimos días por su derrota en la licitación del gasoducto de Southern Energy, pero la empresa argentina logró hacerse con otro contrato clave para la industria de los hidrocarburos: el Duplicar Norte.
De este modo, el conglomerado de Paolo Rocca se hará cargo de la Ingeniería y Construcción del caño para la iniciativa de Oleoductos del Valle (Oldelval). La obra promete reforzar la evacuación de crudo desde el norte de la cuenca y se inscribe en una nueva etapa de ampliación de la infraestructura de transporte asociada al desarrollo del shale oil en Vaca Muerta.
La inversión total estimada para la obra se ubica entre 380 y 400 millones de dólares.
El proyecto contempla la ejecución de un ducto de aproximadamente 207 kilómetros de extensión, con un diámetro de 24 pulgadas, que unirá la estación de bombeo Auca Mahuida, en Neuquén, con la planta de Allen, en Río Negro. Esta traza permitirá sumar capacidad a un sistema que hoy opera cerca de su límite técnico.
Con la puesta en marcha del nuevo oleoducto, la capacidad de transporte del sistema pasará de unos 20.400 metros cúbicos diarios a cerca de 55.400 metros cúbicos por día. En ese sentido, desde Oldelval señalaron que Duplicar Norte se integrará a la red existente operada que ya opera, complementando obras recientes como Duplicar Plus y articulándose con el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Esta interconexión ampliará las alternativas operativas para el transporte de petróleo, tanto hacia centros de refinación como hacia terminales de exportación en la costa atlántica, reforzando la flexibilidad del sistema.
La obra, otro desafío para Techint
Desde el punto de vista técnico, la construcción del ducto representa un desafío relevante por su extensión, por las condiciones geográficas del trazado y por la necesidad de coordinar múltiples frentes de trabajo.
Techint señaló que el proyecto requiere una planificación detallada y estándares elevados de ejecución, en línea con las exigencias de seguridad y confiabilidad que demanda la operación de oleoductos de gran escala.
La primera etapa del Duplicar Norte está prevista para fines de 2026 y permitirá transportar alrededor de 220.000 barriles diarios de petróleo.
En una segunda fase, la capacidad podría ampliarse hasta 300.000 barriles por día y, posteriormente, alcanzar los 500.000 hacia marzo de 2027, de acuerdo con las proyecciones difundidas por la operadora del sistema.

La inversión total estimada para la obra se ubica entre 380 y 400 millones de dólares. El proyecto se estructuró bajo un esquema contractual “ship or pay”, con la participación de operadoras como Chevron, Tecpetrol, Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén, un modelo que asegura volúmenes comprometidos y previsibilidad en los ingresos del sistema.
Este esquema de financiamiento privado se alinea con lo previsto en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca promover proyectos de infraestructura de gran escala vinculados a sectores estratégicos. En este marco, Duplicar Norte aparece como una pieza clave para sostener el ritmo de inversiones en el upstream no convencional.
Desde Oldelval, su CEO Ricardo Hösel vinculó directamente la obra con el aumento de la producción en la cuenca.
En declaraciones públicas, el directivo señaló que el proyecto responde a la “explosión productiva” del shale oil, y advirtió que la saturación del sistema actual obliga a acelerar las ampliaciones para evitar distorsiones en los precios del crudo.
Además del impacto operativo, la construcción del oleoducto tendrá efectos económicos en las provincias involucradas. Durante el pico de obra se estima la generación de unos 850 puestos de trabajo directos e indirectos, mientras que, a nivel macroeconómico, la ampliación de la capacidad de transporte resulta clave para sostener exportaciones de petróleo por varios miles de millones de dólares anuales y consolidar a Vaca Muerta como uno de los principales vectores energéticos del país.



