El Gobierno porteño resolvió no avanzar, por el momento, con la iniciativa que apuntaba a cubrir el recorrido con colectivos. La decisión llega tras un proceso de evaluación interna y en un contexto de debate público, mientras continúan las obras previstas en Villa Lugano.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió poner en pausa el proyecto que contemplaba levantar el Premetro y sustituirlo por una línea de colectivos.
La iniciativa, que había sido impulsada por algunos sectores del Ejecutivo y respaldada públicamente meses atrás, quedó momentáneamente archivada luego de recibir observaciones desde distintos ámbitos políticos, gremiales y sociales.
En este escenario, la definición oficial apunta a dar continuidad a las obras del denominado “loop” en Villa Lugano, actualmente en ejecución y que prevée todo lo contario: un refuerzo y optimización del servicio.
El proyecto de reemplazo del Premetro despertó reacciones diversas. Legisladores porteños, organizaciones de la sociedad civil y representantes sindicales expresaron sus puntos de vista, tanto en el ámbito institucional como en el espacio público.
Según trascendió en ámbitos oficiales, la decisión no implica un abandono definitivo de los análisis sobre el futuro del Premetro, sino una «revisión del rumbo en función del contexto».
El debate generado en torno al Premetro reabrió una discusión más amplia sobre el modelo de transporte más adecuado para el sur de la Ciudad y el aprovechamiento de la infraestructura existente.
Evaluaciones internas y señales del debate público
El proyecto de reemplazo del Premetro despertó reacciones diversas. Legisladores porteños, organizaciones de la sociedad civil y representantes sindicales expresaron sus puntos de vista, tanto en el ámbito institucional como en el espacio público.
También se registraron movilizaciones y presentaciones formales ante la Legislatura, lo que contribuyó a instalar el tema en la agenda urbana.
En paralelo, el Ejecutivo habría encargado estudios de opinión, incluyendo encuestas y focus group, para medir la percepción ciudadana sobre la iniciativa.
De acuerdo con fuentes consultadas, los resultados no mostraron un respaldo mayoritario, un factor que habría influido en la decisión de suspender el avance del proyecto y reorientar las prioridades.
Desde Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) evitaron pronunciamientos formales sobre la marcha atrás, aunque remarcaron que las obras del loop de Villa Lugano continúan vigentes.
“La obra nunca se frenó”, señalaron desde la empresa, aunque reconocieron que existen demoras en algunos frentes de trabajo.
El estado actual de las obras en Villa Lugano
El cierre del circuito del Premetro contempla la incorporación de aproximadamente 850 metros de nuevas vías para conectar las actuales cabeceras Centro Cívico y General Savio.
El proyecto incluye además la construcción de tres nuevos paradores y la renovación de otros existentes a lo largo del trazado.
Hasta el momento, solo uno de los nuevos apeaderos fue finalizado, mientras que el resto de las intervenciones permanece en distintas etapas administrativas y técnicas.

El tendido de vías del nuevo tramo, originalmente previsto para fines del año pasado, aún no comenzó, pese a que la ingeniería correspondiente fue aprobada con anterioridad.
Otro elemento que alimentó las interpretaciones sobre un cambio de prioridades fue el Presupuesto 2026. El texto aprobado por la Legislatura porteña no hace referencia explícita al proyecto ni a la adquisición de nuevos coches para la línea, a diferencia de lo ocurrido en el presupuesto del ejercicio previo.
Capacidad y operación: los puntos en discusión
Uno de los ejes del debate estuvo centrado en la capacidad de transporte. Los coches actuales del Premetro pueden trasladar alrededor de 137 pasajeros por unidad, cifra que puede incrementarse con modificaciones relativamente simples en su interior.
En comparación, los colectivos rígidos de 12 metros evaluados como alternativa tienen una capacidad sensiblemente menor.
También se mencionaron diferencias en términos de flexibilidad operativa. Los sistemas tranviarios permiten adaptar la oferta mediante el acople de unidades o la incorporación de material rodante de mayor porte, una característica valorada en corredores con demanda variable.

A esto se suma la mayor vida útil del material ferroviario frente a la de los ómnibus urbanos, regulada por normativas locales.
Infraestructura existente y alternativas de mejora
Otro aspecto considerado fue el uso de la infraestructura ya instalada. El Premetro cuenta con vías, catenarias, paradores, señales y subestaciones que fueron renovados en los últimos años. Su eventual desmontaje implicaría costos adicionales y la necesidad de redefinir el uso de esos activos.
En paralelo, distintos actores señalaron la posibilidad de introducir mejoras operativas sin modificar el sistema de base.
Entre ellas, se mencionan la coordinación semafórica, una mejor articulación con la línea Belgrano Sur en la estación Presidente Illia y la incorporación de unidades de mayor capacidad, así como eventuales extensiones del trazado hacia el Autódromo o Puente La Noria.



