La petrolera anglo-holandesa comenzó a sondear el interés del mercado por sus activos en Neuquén, en línea con una estrategia global de reordenamiento de su portafolio y en un contexto de mayor competencia por capital en el negocio del shale.
La presencia de Shell en Vaca Muerta podría ingresar en una etapa de redefinición. Tras su salida del proyecto Argentina LNG, la compañía inició en las últimas semanas contactos preliminares con potenciales compradores para evaluar el apetito del mercado por sus activos no convencionales en la provincia de Neuquén.
Así lo indicaron a Reuters tres fuentes con conocimiento directo del proceso, que aclararon que no existe aún una decisión definitiva de venta.
Shell desembarcó en Vaca Muerta en 2012 y fue uno de los primeros jugadores internacionales en apostar por el desarrollo del shale argentino.
De concretarse la operación, los activos podrían alcanzar una valuación de varios miles de millones de dólares, aunque las estimaciones varían de forma significativa.
La complejidad para fijar un precio responde tanto al grado de desarrollo dispar de los bloques como a la volatilidad del mercado internacional del crudo, factores que introducen incertidumbre sobre los flujos futuros.
Según la información difundida, la eventual salida de Vaca Muerta no debe leerse como un movimiento aislado, sino como parte de una estrategia más amplia definida por la conducción global de la compañía.
Desde la llegada de Wael Sawan como presidente ejecutivo en 2023, Shell avanzó en la venta de distintos activos con el objetivo de mejorar su desempeño financiero, luego de resultados por debajo de lo esperado en su proceso de transición desde el petróleo hacia las energías renovables.
En ese marco, la petrolera viene revisando su exposición en proyectos considerados no estratégicos o con retornos ajustados frente a otras oportunidades de inversión.
Esta misma semana, Reuters informó que la empresa planea retirarse del yacimiento Al Omar, en Siria, mientras que días atrás había señalado que Shell analiza alternativas para desprenderse de su participación en LNG Canadá.
El peso histórico de Shell en Neuquén
Shell desembarcó en Vaca Muerta en 2012 y fue uno de los primeros jugadores internacionales en apostar por el desarrollo del shale argentino.

Desde entonces, consolidó una posición relevante con cuatro bloques operados y de mayoría accionaria, además de participaciones minoritarias en otros tres bloques gestionados por YPF.
De acuerdo con su último informe anual, en 2024 la producción de Shell en la Argentina promedió 15.610 barriles diarios.
La compañía, sin embargo, asegura que en la actualidad sus volúmenes rondan los 45.000 barriles diarios, reflejando el avance del desarrollo en algunos de sus activos clave.
El interés por los activos no convencionales argentinos sigue vigente, aunque convive con señales de cautela. La caída de los precios internacionales del petróleo, los elevados costos operativos y las limitaciones en la infraestructura de transporte aparecen como los principales condicionantes.
Costos, márgenes y atractivo relativo
Algunos analistas destacan que los activos de Shell en la región presentan fundamentos sólidos. De acuerdo con estimaciones de Andy McConn, director de Enverus Intelligence Research, las áreas de la compañía en Vaca Muerta alcanzarían su punto de equilibrio con precios del Brent por debajo de los 50 dólares por barril.
Ese nivel de break even, combinado con la escala potencial de los desarrollos, los ubica en una posición competitiva frente a otros activos globales de shale.
El debate, entonces, no pasa únicamente por la calidad geológica, sino por la asignación de capital dentro de una cartera global cada vez más selectiva.
Más allá del shale, Shell también participó en hitos recientes de la exploración argentina. En 2024, junto a Equinor e YPF, intervino en la perforación del pozo Argerich-1 en la Cuenca Argentina Norte.
Esa experiencia permitió recalibrar modelos geológicos y redefinir la estrategia offshore, funcionando como una prueba clave del sistema petrolero en aguas profundas.



