La canadiense Argenta Silver Corp. amplió su financiamiento para relanzar El Quevar, mientras la provincia aplicó una suba del 41% en las tasas mineras que reabre el debate sobre competitividad e incentivos a la exploración.
La minera canadiense Argenta Silver Corp. dio un paso clave para relanzar su principal activo en la Argentina al anunciar la ampliación de su colocación privada bajo el esquema LIFE, que le permitirá captar hasta 20 millones de dólares canadienses e invertirlos en Salta.
La decisión apunta directamente a acelerar la puesta en marcha del proyecto El Quevar, un yacimiento de plata y oro ubicado en la provincia de Salta, que llevaba años sin actividad significativa y que ahora vuelve a posicionarse dentro del mapa minero del noroeste argentino.
Los fondos obtenidos estarán orientados, principalmente, a intensificar las tareas de exploración y desarrollo, con el objetivo de ampliar recursos y definir los próximos pasos del proyecto.
La compañía explicó que el aumento del monto originalmente previsto respondió a una fuerte demanda por parte de los inversores, una señal que el mercado leyó como un renovado interés por proyectos de metales preciosos con potencial de crecimiento.
Los fondos obtenidos estarán orientados, principalmente, a intensificar las tareas de exploración y desarrollo, con el objetivo de ampliar recursos y definir los próximos pasos del proyecto.
Una colocación clave para destrabar el proyecto
La operación se estructuró como una oferta “comprada”, liderada por Red Cloud Securities, e incluye la emisión de 25 millones de acciones ordinarias a un precio de 0,80 dólares canadienses por acción.
De este modo, Argenta Silver asegura ingresos brutos por C$20 millones, a los que podría sumarse un monto adicional de hasta C$3 millones si se ejerce la opción de sobreasignación prevista para los colocadores.
El cierre de la transacción está previsto para alrededor del 22 de enero de 2026, sujeto a las aprobaciones regulatorias habituales, incluida la de la TSX Venture Exchange.

Para la empresa, se trata de un hito que marca el inicio de una nueva etapa operativa en El Quevar, luego de años en los que el proyecto permaneció subexplorado pese a su escala y antecedentes geológicos.
El Quevar: escala, infraestructura y potencial geológico
El proyecto El Quevar abarca unas 57.000 hectáreas en la Puna salteña y presenta una particularidad relevante: menos del 3% de su superficie fue explorada en detalle.
Esta baja densidad de trabajos previos explica por qué la compañía considera que existe un amplio margen para descubrir nuevas zonas mineralizadas y expandir los recursos conocidos de Salta.
Uno de los activos más valorados del proyecto es su infraestructura existente, considerada estratégica para reducir costos y acortar plazos.
El área cuenta con más de 60 kilómetros de caminos internos, un campamento propio operativo con capacidad para 100 personas y acceso relativamente cercano a ferrocarril, gasoducto y rutas de servicio.
Además, una línea de alta tensión se encuentra a unos 20 kilómetros, un factor no menor en una región donde la logística suele ser uno de los principales desafíos.
Más inversión, pero con mayores costos locales
El relanzamiento de El Quevar se produce, sin embargo, en un contexto provincial más exigente desde el punto de vista tributario.
En paralelo al anuncio de Argenta Silver, la provincia de Salta aplicó una actualización del valor de la Unidad Tributaria (UT) que impactó de lleno en las tasas mineras.
El nuevo valor, que pasó de 85 a 120 pesos, implicó incrementos en pesos del orden del 41,2% para los aranceles vinculados a los servicios del sector.

La actualización fue dispuesta por la Dirección General de Rentas provincial a través de la Resolución General Nº 01/2026 y se enmarca en el esquema aprobado por el DNU 244/25 y la Ley Nº 8499. La UT funciona como parámetro para impuestos, tasas, multas y otras obligaciones, por lo que su ajuste tiene un efecto transversal sobre la actividad.
Trámites más caros y presión sobre la exploración
Con el nuevo valor de la UT, los costos administrativos asociados a la exploración y explotación minera registraron subas generalizadas.
Las solicitudes y concesiones de permisos de cateo, la manifestación de descubrimiento de minas y el registro de hallazgos provenientes de cateos concedidos pasaron a costar 6.180.000 pesos.
La manifestación de descubrimiento de cantera y la transferencia de propiedades mineras quedaron fijadas en 1.500.000 pesos, mientras que la concesión por hectárea de cantera alcanza los 360.000 pesos.
Uno de los valores más elevados corresponde a la solicitud de mina vacante por pertenencia, que se ubicó en 13.920.000 pesos. También se ajustaron al alza los costos de registros, reinscripciones y certificaciones, aunque en este caso con montos más bajos en términos absolutos.



