El oro se mantiene como el mineral más rentable y compensó las caídas de la plata. El litio sigue creciendo. La minería ya representa el 7% de las exportaciones argentinas.
Aún sin poner en marcha la producción de cobre, la minería argentina atravesó su mejor año y marcó un récord en el ingreso de divisas. Con una mayor expansión de los proyectos vinculados al litio y la mejora de los precios internacionales de varios minerales metalíferos, la actividad alcanzó exportaciones por más de 5.900 millones de dólares.
Los resultados se desprenden de un informe elaborado por la Cámara Argentina de Empresas Mineras y la Bolsa de Comercio de Rosario. El documento arrojó que las ventas externas en 2025 crecieron cerca de un 27% frente al año anterior.
El oro y la plata representaron el 81% de las ventas externas.
Este desempeño estuvo acompañado por una suba del 8,5% interanual en el aporte de la actividad al Producto Interno Bruto (PBI), considerando el tercer trimestre del año contra igual período de 2024.
Según los autores del informe, Nadav Rajzman y Guido D’Angelo, la minería fue uno de los pocos sectores que mantuvo de manera constante un saldo cambiario positivo en los últimos veinte años. En ese lapso, la actividad explicó el 7,5% de las divisas netas generadas por la economía, mientras que el 92,5% correspondió al complejo agroindustrial.
El oro y la plata mantienen el protagonismo, pero el litio gana terreno
Dentro del total exportado en 2025, el oro y la plata tuvieron una incidencia determinante y representaron aproximadamente el 81% de las ventas externas. En ambos casos, los precios internacionales en niveles elevados compensaron la reducción de volúmenes que se registra desde 2019 en varias operaciones maduras.
Según el relevamiento sectorial, al menos la mitad de los yacimientos metalíferos actualmente activos tienen un horizonte productivo inferior a cuatro años.
En lo que respecta al litio, mineral de moda en el último lustro, resalta su expansión productiva a pesar de una depreción en los precios internacionales. A lo largo de 2025, se extrajo un volumen estimado que oscila entre las 100.000 y 110.000 toneladas, lo que supone un incremento de entre 35% y 45% frente a 2024.
En ese marco, las empresas invirtieron más de 7.000 millones de dólares en la puesta en marcha de siete plantas productivas que operaban a fines de 2025.
El desempeño del segmento de rocas y minerales industriales fue más heterogéneo. Se trata de una rama con presencia federal, empleos distribuidos y fuerte relación con la evolución de la construcción.

Aunque el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción mostró hacia octubre una mejora del 8% interanual, los niveles todavía se mantienen por debajo de los valores previos a 2024, lo que condiciona la demanda de estos insumos.
Impacto del RIGI en la inversión minera
La minería también fortaleció su peso como receptor de inversión extranjera directa. Datos oficiales de la Secretaría de Minería señalan que, entre 2003 y 2024, fue el sector con mayor ingreso neto de capitales del exterior, tendencia que se sostuvo durante el primer semestre de 2025.
Este flujo estuvo asociado, en gran medida, al desarrollo de proyectos metalíferos y de litio en distintas provincias del NOA y la Cordillera.
Un capítulo destacado del informe refiere al aporte del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) en estos resultados. Casi el 65% de las iniciativas presentadas bajo este esquema corresponden a proyectos mineros, con un liderazgo marcado por el cobre, que concentra el 73% de las solicitudes.





