El desembarco formal de la petrolera Continental Resources en Vaca Muerta, la Argentina, tras sellar un acuerdo con Pluspetrol, es un evento que trasciende lo corporativo. Representa un voto de confianza y podría convertirse en uno de los eslabones necesarios para lograr el punto de inflexión estratégico en la nueva etapa de desarrollo del shale argentino.
La empresa, una de las mayores productoras independientes , concretó la adquisición del 90% de la participación en el bloque Los Toldos II Oeste, un área con alto potencial no convencional. El principal factor que magnifica la noticia es la figura de su fundador y presidente Harold Hamm, conocido mundialmente como el «rey del fracking».
Hamm es, sin dudas, el precursor de la técnica de fractura hidráulica a escala masiva que desató la revolución del shale en los Estados Unidos.
Su visión pionera y su apuesta por demás audaz, por entonces, particularmente en el yacimiento de Bakken (Dakota del Norte) en la década de 1990, lograron lo impensable de transformar a aquel país de ser un importador nato, con reservas en declive, a ser el primer productor y exportador mundial de gas y petróleo en menos de dos décadas, un cambio radical que alteró la geopolítica energética global.
Conocido mundialmente como el «rey del fracking», Hamm es el precursor de la técnica de fractura hidráulica a escala masiva que desató la revolución del shale en los Estados Unidos.
Continental Resources, bajo el liderazgo y la experiencia técnica de Hamm, trae consigo el conocimiento y la eficiencia que revolucionaron la industria. La técnica que su equipo perfeccionó, el fracking, es la que hoy se utiliza en la totalidad de los pozos activos en Vaca Muerta.
Para la Argentina, la llegada de un referente de este calibre garantiza la incorporación de un equipo de expertos con una capacidad probada para operar y movilizar las inversiones millonarias que la formación requiere para escalar su producción.
El impacto de Continental Resources no es solo técnico, sino simbólico y estratégico que se convierte en una señal para los inversores. Se trata de la primera gran petrolera de los Estados Unidos en llegar a Vaca Muerta luego de una década en la que otras reconocidas compañías de ese país optaron por retirarse de play, como fue el caso de ExxonMobil, Apache, Pioneer, ConocoPhillips y Centaurus.

La decisión de Hamm, cuya fortuna supera los u$s16.000 millones, se enmarca en un proceso global de ampliación de portfolio que buscan las grandes compañías del exterior.
Al sumar a un jugador de este peso y con gran capacidad de recursos, el país ratifica que Vaca Muerta se consolida como un polo de inversión atractivo y estratégico en el mapa energético mundial.
El compromiso de Continental con el bloque Los Toldos II Oeste, el área en cuestión adquirida a Pluspetrol, subraya el interés global en las reservas no convencionales del país y se interpreta en el sector como un poderoso aval para atraer más capital extranjero en el mediano plazo.
La incursión del inversor no resulta una sorpresa para la industria, dado que a comienzos de septiembre se reunió con el presidente Javier Milei y con varios colegas petroleros en la Argentina, ratificando que su foco de expansión ya trascendió las fronteras estadounidenses.
El impacto de Continental Resources no es solo técnico, sino simbólico y estratégico que se convierte en una señal para los inversores. Se trata de la primera gran petrolera de los Estados Unidos en llegar a Vaca Muerta luego de una década.
La formación neuquina es el segundo reservorio de gas shale y el cuarto de petróleo shale más grande del mundo, y su desarrollo es la nueva clave para la estabilidad energética y el crecimiento económico de la Argentina.
Las inversiones en esta área buscan un doble objetivo de garantizar definitivamente el abastecimiento energético nacional, eliminando costosas importaciones, y generar un saldo exportable que permita al país sumar divisas esenciales para estabilizar la macroeconomía.
El rey del fracking y una increíble historia de vida
La llegada de Continental Resources contribuye directamente a este segundo punto, acelerando la curva de aprendizaje, introduciendo tecnología de punta y, fundamentalmente, aportando el capital necesario para llevar la explotación no convencional a una escala de desarrollo plena.

La trayectoria de Harold Hamm es un ejemplo de épica personal en el mundo de los negocios. Nacido en 1945 en una granja de Oklahoma, fue el menor de trece hermanos, y su infancia transcurrió entre la pobreza y el arduo trabajo manual, recolectando algodón en la tierra roja.
Con solo 16 años, se mudó a la ciudad, consiguió un empleo como despachante de combustible que le abrió la puerta al universo petrolero y a los 22 años, ya había fundado su primera compañía, Harold Hamm Tank Trucks, dedicada al transporte de crudo, con un olfato inusual para los negocios.
Pero su salto a la fama y la fortuna multimillonaria ocurrió en la década de 1990. Mientras otros exploradores se concentraban en zonas tradicionales, Hamm se arriesgó en el por entonces poco conocido yacimiento de Bakken, en Dakota del Norte.
Allí, apostó por la controvertida técnica de la fractura hidráulica -el fracking- a una escala sin precedentes, cambiando para siempre la matriz energética de su nación y transformando a Continental Resources en una de las empresas más grandes de Estados Unidos.




