Tras la reprogramación del calendario licitatorio, la venta de la participación estatal en la compañía entra en una fase clave. Empresas energéticas y fondos de inversión analizan el negocio en un contexto de recomposición tarifaria y reglas más previsibles.
El proceso de venta de la participación estatal en la transportista eléctrica Transener avanza con una nueva hoja de ruta. El Gobierno nacional fijó para el 14 de abril la fecha de recepción de ofertas en el marco de la licitación para desprenderse de las acciones que posee Enarsa en Citelec, la sociedad controlante de Transener.
Originalmente, el cierre estaba previsto para el 26 de marzo. Sin embargo, el Ministerio de Economía resolvió extender los plazos con el fin de mejorar las condiciones de competencia y asegurar el éxito del proceso.
Esta operación no implica la concesión del servicio, sino la venta de acciones. Transener es una compañía privada que opera bajo el control de Pampa Energía, y la transacción se limita a la participación que el Estado mantiene a través de Enarsa en Citelec.
La decisión respondió, según fuentes del sector eléctrico, a la necesidad de evitar que las exigencias vinculadas a la operación de la red de transporte funcionen como un filtro que desaliente la participación de potenciales interesados.
En ese contexto, la iniciativa comenzó a captar la atención de diversos perfiles de inversores. No solo empresas del sector energético analizan su participación, sino también actores financieros que evalúan la previsibilidad de los ingresos de la compañía, en un escenario de recomposición regulatoria.
Interés empresario en Transener
La compañía en cuestión no es un activo menor. Transener, operada a través de Citelec, gestiona más de 15.000 kilómetros de líneas de alta tensión a nivel nacional, lo que la convierte en una pieza central del sistema eléctrico argentino.
En este escenario, la competencia por quedarse con la participación estatal reúne a varios de los principales grupos empresarios del país. Edison Energía, liderada por Juan y Patricio Neuss, aparece como uno de los nombres en carrera, con la posibilidad de estructurar una oferta junto a otros inversores locales.
A su vez, Genneia —presidida por Jorge Brito y consolidada como líder en generación renovable— analiza expandirse hacia el segmento de transporte, lo que marcaría un cambio relevante en su posicionamiento dentro del mercado.
Otro actor que sigue de cerca el proceso es Central Puerto, mientras que Edenor —bajo el control de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti— también evalúa una eventual presentación. En todos los casos, la expectativa está puesta en el potencial del negocio en un contexto de normalización tarifaria.
Marco regulatorio y esquema de la operación
La iniciativa fue formalizada a través de la resolución 2090/2025 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial. Allí se establece la realización de un Concurso Público Nacional e Internacional mediante la plataforma Contrat.Ar.
Una vez concluida la recepción de ofertas, se abrirá la etapa de análisis de las propuestas técnicas y económicas, replicando un esquema ya utilizado en otros procesos licitatorios recientes impulsados por el Ejecutivo.
A diferencia de otros casos, esta operación no implica la concesión del servicio, sino la venta de acciones. Transener es una compañía privada que opera bajo el control de Pampa Energía, y la transacción se limita a la participación que el Estado mantiene a través de Enarsa en Citelec.

La estructura accionaria actual contempla un 51% de acciones Clase A en manos de Citelec —integrada en partes iguales por Pampa Energía y Enarsa—, mientras que el 49% restante se distribuye entre inversores privados, la ANSES y una participación minoritaria de la propia sociedad controlante.
Valor de mercado y desempeño operativo
En términos de valuación, el Estado nacional posee cerca del 46% del capital accionario de la compañía. Con una capitalización bursátil estimada en torno a los u$s1.300 millones, el paquete estatal podría superar los u$s300 millones.
No obstante, dentro del sector circulan estimaciones que ubican el precio base de la licitación en torno a los u$s205 millones.
Desde el punto de vista operativo, la empresa exhibe indicadores que refuerzan su atractivo. En los primeros nueve meses de 2025, registró un EBITDA de $219.587 millones, acompañado por un resultado bruto de $196.430 millones y una ganancia neta de $127.357 millones.
El proceso de recomposición tarifaria también jugó un papel clave. Tras la implementación de la Revisión Quinquenal Tarifaria, la compañía logró estabilizar su esquema de ingresos, con un sendero de actualización cercano al 7% mensual proyectado hasta abril de 2030.
A esto se suma el desempeño en calidad de servicio. Durante 2025, la transportista registró un índice de fallas inferior a 0,3 salidas de servicio anuales cada 100 kilómetros, uno de los niveles más bajos de los últimos años.







