La energética presentó una solicitud para incluir en el régimen de incentivos el desarrollo de Rincón de Aranda,. El plan apunta a expandir la producción de shale oil y sumar infraestructura para el procesamiento y transporte del crudo.
Pampa Energía formalizó su intención de incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el desarrollo petrolero del área Rincón de Aranda, uno de sus activos estratégicos en Vaca Muerta. El proyecto contempla una inversión estimada en 4.500 millones de dólares, destinada a acelerar la exploración y producción de crudo no convencional en el bloque.
La iniciativa incluye no solo la perforación de nuevos pozos, sino también la construcción de infraestructura clave para el procesamiento, almacenamiento y transporte del petróleo extraído. Para el grupo energético, se trata de su mayor desembolso planificado dentro de la formación neuquina.
El plan forma parte de la estrategia de expansión que el grupo liderado por Marcelo Mindlin viene desplegando en el shale argentino, con el objetivo de incrementar su presencia en el segmento petrolero de Vaca Muerta.
La decisión de avanzar con el pedido se produce luego de que el régimen de promoción ampliara su alcance para incluir proyectos vinculados a la exploración y producción de hidrocarburos. El anuncio fue confirmado por el ministro de Economía, Luis Caputo, mientras que la posibilidad de adherir al esquema ya había sido mencionada previamente por la empresa durante la presentación de sus resultados financieros.
El plan forma parte de la estrategia de expansión que el grupo liderado por Marcelo Mindlin viene desplegando en el shale argentino, con el objetivo de incrementar su presencia en el segmento petrolero de Vaca Muerta.
Un bloque estratégico adquirido a TotalEnergies
El área Rincón de Aranda se incorporó al portafolio de la compañía en 2023 tras un intercambio de activos con la petrolera francesa TotalEnergies. Desde entonces, el bloque se posicionó como una de las principales apuestas de crecimiento de la empresa dentro del desarrollo de hidrocarburos no convencionales.
Inicialmente, Pampa había presentado una solicitud al RIGI para financiar infraestructura vinculada al proyecto, con una inversión estimada en 426 millones de dólares. Ese primer plan contemplaba la construcción de instalaciones para el tratamiento de hidrocarburos, además de ductos destinados a conectar la producción con los principales sistemas de transporte.
Entre las obras previstas figuraban oleoductos, gasoductos, plantas de procesamiento, terminales de almacenamiento y estaciones de bombeo. También se proyectaba la vinculación con grandes sistemas de evacuación de hidrocarburos como el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner —conocido en su etapa inicial como Gasoducto Perito Moreno— y el futuro Vaca Muerta Sur, una infraestructura pensada para incrementar las exportaciones de petróleo desde la cuenca neuquina.
Tras la ampliación del régimen de incentivos a las actividades upstream, la empresa decidió presentar una nueva solicitud que abarque también la fase productiva del proyecto shale.

Durante la presentación de resultados de 2025, el CEO de la compañía, Gustavo Mariani, ya había anticipado que la empresa evaluaba utilizar el RIGI como herramienta para optimizar el financiamiento de este desarrollo.
Una estructura societaria exclusiva para el proyecto
Como parte del proceso de adhesión al régimen, la compañía realizó un paso formal el 2 de marzo, cuando aprobó modificar el objeto social de Midstream RDA, la sociedad creada para canalizar las inversiones asociadas al proyecto.
La normativa del RIGI establece que cada iniciativa debe ejecutarse a través de una empresa dedicada exclusivamente a ese emprendimiento, lo que permite una mayor trazabilidad del flujo de fondos y de los beneficios fiscales otorgados.
El grupo energético tiene un perfil integrado dentro del sector. Además de su participación en el desarrollo de hidrocarburos, controla nueve centrales térmicas, cinco parques eólicos y tres centrales hidroeléctricas, lo que lo posiciona como uno de los actores más relevantes del sistema eléctrico argentino.

También participa en el negocio petroquímico y posee participaciones accionarias en empresas clave del sistema de transporte energético, como Transener, a través de Citelec, y Transportadora de Gas del Sur, mediante el holding Ciesa. A su vez, forma parte del consorcio Southern Energy, que impulsa el primer proyecto argentino de exportación de gas natural licuado (GNL).
Resultados financieros y crecimiento de la producción
De acuerdo con el último balance presentado por la compañía, Pampa Energía registró ingresos por 1.994 millones de dólares en 2025, lo que representó un crecimiento interanual del 6,5%.
El resultado neto alcanzó 378 millones de dólares, por debajo de los 498 millones registrados en 2024. La empresa explicó que la reducción respondió, en gran medida, al impacto del impuesto a las ganancias.
En el segmento de hidrocarburos, la producción total llegó a 84.400 barriles equivalentes diarios, lo que implicó un aumento del 8% respecto del año anterior. El gas natural continúa siendo el principal componente de su producción, con 72.800 barriles equivalentes diarios, impulsados principalmente por el área El Mangrullo.
Para la empresa, el desarrollo de Rincón de Aranda es clave dentro de su estrategia de crecimiento en Vaca Muerta. Según estimaciones difundidas por la propia compañía, el proyecto permitiría multiplicar por diez su producción de petróleo y sumar unos 700 millones de dólares anuales al EBITDA una vez que alcance su etapa de plena maduración.






