El proceso abarca 2.500 kilómetros, distribuidos en tramos que pasan por cinco provincias del centro del país. En las condiciones fijan un monto tope para las tarifas de peaje.

La licitación lanzada por el Gobierno Nacional para una nueva etapa de la Red Federal de Concesiones, abre la puerta a una nueva etapa de privatizaciones, buscando atraer capitales privados para la explotación y mantenimiento de rutas clave para el comercio y la conectividad regional.

En tanto, las obras de ampliación y las extensiones que se exigen generan dudas en algunos sectores, que evalúan que son muy escasas. En Economía sostienen que apuntan a que ese tipo de trabajos sean realizados por privados por afuera de los contratos, en una estrategia que -aseguran- responde a evitar cargar de obligaciones a los concesionarios y a la vez evitar peajes caros para los usuarios, que además podrían demandar subsidios estatales.

El anuncio del nuevo llamado a licitación se produjo apenas un día después de que se oficializara la extensión del plazo para la presentación de ofertas en la etapa anterior. Y unos meses después de que concluyera con éxito el primer proceso, que incluyó a la estratégica ruta del Mercosur.

El propio ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó la noticia a través de su cuenta en la red social X. «Mañana estaremos anunciando el llamado a licitación pública nacional e internacional para la construcción, explotación, administración y mantenimiento de la Etapa II – B de la Red Federal de Concesiones, que incluye más de 2.500 kilómetros de rutas clave en las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe, Córdoba y San Luis«, escribió el ministro en su cuenta de la red social X.

Cuatro tramos en rutas de cinco provincias

Caputo adelantó que «la licitación estará dividida en cuatro tramos: el Mediterráneo, de 672 km, que conecta el centro productivo del país, mejorando la logística y la competitividad regional; el Puntano, de 720 km, un corredor clave para la integración entre provincias y el transporte de cargas de larga distancia; el Portuario Sur, de 637 km, que vincula los accesos estratégicos a puertos y nodos logísticos, fundamentales para exportaciones y economías regionales; y el Portuario Norte, de 528 km, que mejora la conectividad con los principales polos industriales y portuarios del centro del país».

También detalló que las obras incluidas en los contratos se desarrollarán en las rutas nacionales 7, 8, 9, 12, 33, 35, 36, 188, 193, A005 y A008. «Son parte de un esquema que reemplaza un modelo deficitario por uno sin subsidios, con más transparencia, competencia y eficiencia en la gestión vial», defendió el ministro.

Y agregó: «Seguimos trabajando para tener una infraestructura vial más moderna y mejores rutas, alentando a la inversión privada y cuidando al mismo tiempo los recursos de los argentinos».

Los términos de la licitación y el tope para los peajes

El diseño de la licitación introduce una mecánica de adjudicación orientada a la protección del usuario y la sostenibilidad financiera.

El criterio principal de selección será el menor monto de peaje ofertado por debajo de una «Tarifa Tope» establecida. Por ejemplo, para el Tramo Mediterráneo, el techo se fijó en $3,719.01 (sin IVA, a valores de julio 2025).

En caso de que las ofertas alcancen la tarifa tope, el ganador será aquel que proponga el menor plazo de concesión, partiendo de una base de 20 años y con un límite máximo de 30 años y los oferentes que decidan participar en más de un renglón podrán ofrecer descuentos especiales, fomentando la creación de operadores regionales más eficientes.

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El criterio principal de selección en la licitación de rutas será el menor monto de peaje ofertado, por debajo de una «Tarifa Tope»

El pliego establece barreras de entrada técnicas y financieras rigurosas para asegurar la calidad de las obras, ya que las empresas deben acreditar al menos 10 años de experiencia en obras viales y una certificación anual promedio de $15,000 millones en los últimos periodos.

Los pliegos exigen un Capital de Trabajo mínimo de $19,000 millones por tramo. Además, los indicadores de solvencia (Activo/Pasivo > 1.75) y endeudamiento (Pasivo/PN < 1.5) serán auditados bajo normas internacionales (IFRS o US GAAP).

Mientras tanto, el Estado Nacional, a través del FOGAR (Fondo de Garantías Argentino), respaldará el valor de las obras por un monto de hasta $45,000 millones por tramo, con la intención de dar seguridad jurídica a los inversores en un contexto de largo plazo.

Uno por uno, los tramos de la nueva etapa

Básicamente, esta etapa se divide en cuatro unidades de negocio estratégicas, denominadas «Renglones», que abarcan los nodos logísticos más importantes del país.

  • Renglón N° 1 – Tramo Mediterráneo: Con una extensión de 672 km, integra la Ruta Nacional 7 (desde Luján hasta el límite con San Luis) y la RN 35. Es el eje central del transporte de carga hacia el oeste.
  • Renglón N° 2 – Tramo Puntano: Suma 720 km conectando las rutas RN 8, RN 193, RN 36 y la A-005. Este tramo es vital para el flujo automotriz entre Buenos Aires, Córdoba y San Luis.
  • Renglón N° 3 – Tramo Portuario Sur: Cubre 636 km uniendo la RN 9 (desde Campana hasta Santa Fe) y la RN 188. Es la puerta de entrada a los puertos cerealeros del sur santafesino.
  • Renglón N° 4 – Tramo Portuario Norte: Con 528 km, abarca la RN 9 en el límite interprovincial, la RN 33 y la A-008 (Circunvalación de Rosario), consolidando el acceso a uno de los polos agroexportadores más grandes del mundo.

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